El mar fue su último amor

Una ingeniera ambiental sufrió un paro cardiorrespiratorio cuando buceaba en el mar, actividad que ejercía en medio de una visita a la Isla Gorgona, explicaron las autoridades.

“Mi Pao, es una partida muy dura de aceptar. Aún no lo creo”, son las palabras de una amiga en la cuenta de Paola Yineth en Facebook. / Suministrada - El Nuevo Liberal.
“Mi Pao, es una partida muy dura de aceptar. Aún no lo creo”, son las palabras de una amiga en la cuenta de Paola Yineth en Facebook. / Suministrada – El Nuevo Liberal.

La hermosura del pacifico y la flora poca conocida de Isla Gorgona atrajeron poderosamente la atención de Paola Yineth Rodríguez Ortíz, una ingeniera ambiental de Bogotá que escogió este rincón natural para dar rienda suelta a una de sus pasiones: bucear en el mar.

Era la oportunidad de ejercer esta actividad de manera tranquila, en medio de una reserva natural hermosa y acompañada por personas que comparten estos mismos gustos.

Todo era diversión y entrega total a esta actividad deportiva, Paola Yineth Rodríguez estaba feliz y la hermosura de su cuerpo era abrazado por las tórridas aguas del pacífico. Sus piernas y brazos respondían ante el reto de abrirse paso en la profundidad de las aguas. La joven era feliz.

De un momento a otro esa escena idílica cambió abruptamente: esta ingeniera ambiental se sumergió, pasaron los minutos y no regresó a flote. Los acompañantes se asombraron ante esta situación y se lanzaron por el mismo lugar, donde se introdujo Paola Yineth Rodríguez. Era una maniobra acelerada porque se pensaba en la integridad de la joven.

“Los acompañantes la ubicaron, entonces con mucho esfuerzo la extrajeron y la trasladaron a la orilla de la playa, por el sector de El Horno, donde buscaron reanimarla pero ella nunca despertó, estaba muerta. Personal médico que integra la fuerza pública atendió la situación y determinó que Paola Yineth padeció un paro cardiorrespiratorio mientras buceaba”, explicó una fuente de la Policía consultada por El Nuevo Liberal.

Ese fue entonces el final de esta ingeniera ambiental, la misma que buscaba la forma de visitar diferentes áreas de la geografía colombiana para saciar esos deseos de conocer, de explorar la biodiversidad. Pero esta vez, la fría muerte se atravesó en su camino y puso fin a esta profesional, cuyo cadáver será trasladado a Bogotá, donde amigos y conocidos le brindarán cristiana sepultura.