La poesía colombiana de luto

Dos reconocidas escritoras y poetas, enlutan hoy a Colombia, se trata de Gloria Medina y Georgina Cuartas Cadavid, quienes se han despedido de este mundo, pero han dejado un gran legado escrito y quienes también participaron en múltiples eventos literarios en el Cauca.

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POR: REDACCIÓN EL NUEVO LIBERAL

Gloria Medina, nacida un 14 de mayo de 1950, docente por vocación, licenciada en literatura y francés, nació en el Barrio Bretaña, más tarde sus padres cambiaron su vivienda al tradicional barrio San Antonio. Cerca de allí, en el Barrio El Peñón, se encuentra el Colegio de la Sagrada Familia. Allí fue matriculada de por vida. Hizo su primaria en el Colegio de las Hermanas de la Providencia en Valle de Lilí y bachillerato, hasta cuarto. Por consejo de su “madrina” la hermana María Lilián, su profesora de Lengua castellana, se fue a Chinchiná, Caldas, a la Normal Santa Teresita, a terminar estudios de maestra que había iniciado en la Normal de Señoritas de Popayán. Aunque haya ingrata recordación de ese internado, allí desplegó las dotes de su voz y de la literatura. Sus compañeras le “pagaban” y halagaban con obsequios sus canciones y los poemas que hacía para sus novios

Cuando regresó de Chinchiná, entró como maestra de primaria al Colegio de sus “monjas” en el Barrio El Peñón, hasta 1998. En 1968, cuando recién empezaba el programa de Licenciatura en Literatura e Idiomas ingresó a la Universidad Santiago de Cali. Allí disfrutó del ambiente que hizo época en la comarca, junto a verdaderos genios del arte y de la pedagogía que se congregaron en esa Universidad. Se graduó en 1974. Recién egresada viajó a Tumaco, vinculada con el gobierno departamental de Nariño al Colegio Nacional, Instituto Nacional Max Seidel.

Georgina Cuartas Cadavid, reconocida poeta colombiana. QEPD.
Gloria Medina, poeta, declamadora, gestora cultural, paz en su tumba.

De vuelta a Cali, fue nombrada en el Programa de Jornadas Adicionales con el cargo de profesora de Lengua castellana y literatura. Se vinculó al Colegio Tulio Enrique Tascón de la Universidad Libre, en donde en 1989, se tituló como abogada y en donde trabajó desde entonces, como profesora, Directora del Taller de Poesía, Directora de Bienestar Universitario y Maestra de Ceremonias y Protocolo. Fue la voz institucional de esa Universidad en el PBX y en la presentación de los actos de grado y eventos culturales. También hizo famosa su voz en los Festivales de música de Sevilla y de “El Queremal”, de Dagua, Valle.

En 1997 recibió el título de Especialista en Desarrollo Intelectual en la Universidad Santiago de Cali, bajo la orientación de los sicólogos De Zubiría Samper del Instituto Merani de Bogotá. En el año 2000 terminó estudios como Especialista en Gerencia para las Artes en el Instituto Departamental de Bellas Artes.

En mayo de 2004 fue invitada al Grupo de Poesía y Arte Plenilunio. De igual forma se desempeñó como la presentadora de planta de los eventos de Plenilunio y miembro de su Consejo de redacción.

Faceta descollante en la vida de Gloria María es su trayectoria como poeta. Desde 1993 se presentó al Concurso La carta más bella de amor, en la Universidad Libre de Cali y ganó el segundo premio. Luego asistió desde el año 1995 al Encuentro de Mujeres Poetas Colombianas de Roldanillo, Valle, liderado por la maestra Águeda Pizarro, esposa del pintor Omar Rayo. En él que consiguió tres menciones de honor y el Primer Premio Ediciones Embalaje, sin edición, en 2003, por su libro Los Niños del miedo, editado por la Universidad Libre.

Gloria María Medina, además, ha escrito los siguientes libros: Poemarios I, II, III, Publicaciones colectivas del Taller Literario de la Universidad Libre, 1995, 96, 97. Ave y no ancla, Editorial Comunicación Gráfica, 1998. Claves para abrir las puertas del interior misterio, Departamento de Publicaciones Unilibre, Cali. 1999. Un libro sin editar, sobre poesía urbana: Apartamento con Ventana, 1999. María, Mujer de tierra, 2005. Participante en las Antologías Universus. Museo Rayo, Roldadillo, Valle, desde 1995. Balada para Mujeres en Guerra. Apidama, Bogotá. 2002. Los Niños del Miedo, Artes Gráficas del Valle. Cali, 2004.

Por otro lado, Georgina Cuartas Cadavid, hija adoptiva de Pácora, Caldas y quien dedicó su vida al trabajo, a la humanidad, a la poesía y a ser pregonera de paz. Con sus seis poemarios difundió la poesía y la literatura por distintos países, logrando reconocimientos internacionales, y participando en eventos como el XII Encuentro Internacional Poetas y Narradores de las dos Orillas realizado en Uruguay en el 2012, Primer Congreso de Literatura Latinoamericano César Vallejo, Perú, 2012 y XX Festival Internacional de Arte y Cultura “Ricardo Nieto” en Colombia. Fue condecorada por la Organización Red Departamental de Artes en el año 2007, obtuvo el reconocimiento de la Asociación de Mujeres Escritoras “Mariposa Crisálida”, Cartago, Valle, 2015 y fue finalista en el XVIII Certamen Internacional de Poesía y Cuento “Homenaje al amor 2015” de Argentina. Le fue otorgado el Premio Máximo en el Concurso Municipal de Poesía Departamento de Caldas (Pácora) en 2003. Periodista, teatrera, empresaria, costurera y amante del baile, escribió poemas y cartas como el siguiente:

Hermano

Quisiera estar en silencio con la consciencia limpia
para hallar el camino con ansias de perdón
seguir por el sendero de blancas
y llevar a mi hermano sonrisas de ilusión.

Cómo quisiera entonces, la igualdad en los seres,
que no hubiese colores de pieles sin amor,
que hubiese sólo abrazos, sin nostalgias, ni peros!.
¡Cómo quisiera, hermano, un hogar con devoción!

¡Cómo quisiera amigo estrecharte la mano,
entregarte un abrazo y pedir tu indulgencia,
que no hayan diferencias, ni envidias, ni rencores,
que no existiera el hambre, tampoco la traición,

que la gente en las calles tuviera siempre unión,
que no existan las razas, que no hayan dimensiones,
que seamos iguales en toda la extensión,
que tomemos las manos con sinceridad suprema,

y brindemos alegres con todo nuestro amor.

Mueren dos poetas de trayectoria y reconocimiento, sus poesías quedaran inscritas con pluma de oro en los anales de la poesía colombiana. El gremio de escritores y poetas luce hoy crespón morado por la partida de tan importantes escritoras.