Historia de una especie vegetal descubierta en Piendamó

Este fin de semana se llevará a cabo una exposición de orquídeas en el Recinto del Pensamiento de Manizales, el cual contará con la participación de Rosario Astaíza de Piendamó, quien descubrió la Epidendrum Sp. ´Rosario´.



 

La Epidendrum Sp. ´Rosario´ mide 17 mm de envergadura y 23 mm de altura; posee cinco escapos florales, flores frescas blancas que se tornan verdosas con los días.

Entre la variedad de especies de orquídeas que cultiva Rosario están: oncidium, catleya, restrepia, stanhopea, maxillaria, epidendrum, entre otros.

Desfile de Silleteros. Fotos suministradas por Rosario Astaíza.

En el barrio Lleras del municipio de Piendamó, vive Rosario Astaíza Pérez, una mujer enamorada de las plantas, las flores, los animales. Y como si se tratara de un “pequeño pulmón”- como ella misma afirma-, en su vivienda se respira otro aire, menos contaminado, más fresco, por estar rodeada de árboles, de vegetación.

Y es que además de poderse apreciar un sinnúmero de aves en este lugar como periquillos, azulejos, barranqueros, entre otros, también se pueden encontrar plantas medicinales, ornamentales, y flores, especialmente orquídeas- alrededor de 600-, muchas de las cuales ha encontrado en el monte, de forma silvestre, a las que brinda un tratamiento especial con el fin de asemejar el hábitat donde cada una fue hallada, para que puedan reproducirse de forma natural: “con tanta destrucción que hacen de los bosques, nosotros lo que hacemos es preservar esas especies. Cuando uno las trae, mira cómo están sembradas para tratar de hacer lo mismo para que se adapte. La ventaja de aquí es que tenemos muchos árboles y a ellas les gusta eso: hay plantas terrestres, epífitas, a algunas no les gusta que les dé el sol directo, a otras sí, entonces todo eso toca irlo aprendiendo”.

Según el  Plan para el Estudio y Conservación de las Orquídeas, 1.572 especies son  exclusivas de nuestro país, entre ellas la Catleya, nuestra flor nacional, y la Epidendrum Sp. ´Rosario´, que fue descubierta entre los barrancos de la vereda Alto Piendamó por la señora Rosario Astaíza, que tan solo hace cuatro (4) años descubrió que era una especie desconocida, que no estaba registrada, cuando sin saber pensó que se trataba de pompones amarillos, pero con el tiempo, al espigar, floreció una singular orquídea.

Con estas pequeñas y hermosas orquídeas terrestres de color blanco, Rosario ha participado en las exposiciones de Semana Santa en Popayán, donde ha ganado en tres (3) oportunidades como ´mejor especie colombiana´, con una calificación de 87 y 89 puntos. Así mismo, también ha obtenido el mejor puntaje participando con otras especies en diferentes ciudades del país como Bogotá, Manizales, Pereira, Cali, Armenia, Buga y Medellín.

Rosario forma parte de la Asociación Payanesa de Orquideología, y en cada feria o evento que se realiza en el territorio nacional, todos los socios que la conforman prestan sus plantas para participar. En esta clase de eventos los premios que reciben son simbólicos, donde se les reconoce el esfuerzo y la dedicación en el cuidado de las flores, las cuales deben estar más del 50% florecidas para que puedan ser juzgadas y así apreciar su belleza en todo su esplendor.

Para Rosario las flores, la naturaleza, son la vida, porque sin ellas no existiríamos: “para mí eso es esencial antes que la plata; por eso a todo mundo le digo que ayude a preservar la naturaleza, que los niños aprendan a botar la basura, que la gente grande ayude a preservar, que no destruya, que si les toca talar un árbol pues que siembren otro”.

Hasta hace dos años Rosario participaba de las festividades de Piendamó sacando su silleta de más de dos metros de diámetro elaborada por ella con heliconias y flores nativas de su municipio, las cuales también cultiva en su vivienda, además del follaje que suele vender para las procesiones de Semana Santa.

Este fin de semana se escogerá la mejor flor y el mejor stand en la exposición que se lleva a cabo en el Recinto del Pensamiento de Manizales, donde participará con varias especies, entre ellas la stelis y la paphiopedilum: “Ellas es como a un reinado que van: que la flor vaya perfecta, que no vaya torcida, que vaya limpia. En las exposiciones no se acepta que las plantas vayan pegadas en chonta de helecho porque eso va contra el medio ambiente, entonces uno las pega en medio de palitos de café, de pino pátula, porque eso les sirve de sostén”, aclara.