Ocho municipios del norte del Cauca priorizados por la Justicia Especial para la Paz

Santander de Quilichao, Suárez, Buenos Aires, Morales, Caloto, Corinto, Toribío y Caldono, son los territorios donde confluyen diversas características y acciones similares relacionadas con el conflicto armado que causó las Farc, de ahí que la JEP inicie su caso número 5 en este Departamento.

Redacción fin de semana

@elnuevoliberal

La JEP prioriza víctimas norte del Cauca.

El Cauca es uno de los Departamentos que más ha sufrido por los rigores del conflicto armado, y como consecuencia de ello, también es donde el número de víctimas es mayor frente a otros territorios.

De igual forma, esta zona, como bien se sabe, es un lugar estratégico para quienes delinquen, por su ubicación geográfica. Así mismo su diversidad étnica ha señalado procesos especiales tanto de hechos violentos como de resistencia a los actores armados; los procesos indígenas, campesinos y afrodescendientes del Cauca, son reconocidos a nivel nacional e internacional por sus luchas y sus logros.

En ese sentido, la Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y de Determinación de los Hechos y Conductas de la Jurisdicción Especial para la Paz abrió el caso 005 y priorizó la grave situación de derechos humanos padecida por la población de los municipios caucanos de Santander de Quilichao, Suárez, Buenos Aires, Morales, Caloto, Corinto, Toribío y Caldono, producto de la confrontación armada, presuntamente cometida por miembros de las Farc-EP y de la fuerza pública, entre enero de 1993 y el primero de diciembre de 2016.

Este caso se dio a conocer esta semana a través del auto No. 078 de 2018, donde se pone en conocimiento público , con el fin de iniciar el acopio de información y el llamado de declaraciones y versiones voluntarias, de quienes crean tener conocimiento de lo sucedido en esos territorios y durante esos años.

De acuerdo al documento que expidió la JEP, y para determinar los hechos victimizantes y también los territorios donde se haría esta labor investigativa con miras a la rendición de cuentas, la construcción de la verdad plena, detallada y exhaustiva, la reparación de las víctimas y la reconciliación; se da cuenta de una caracterización del Cauca que explica el por qué se “seleccionaron” estos ocho municipios.

“La zona del norte del Causa es la zona en la cual se presentaron mayor cantidad de tomas y ataques guerrilleros, es la tercera región en el país con mayor reclutamiento de niños y niñas, es una de las cinco subregiones en las cuales se ha presentado una mayor cantidad de casos de desaparición forzada, es la región en la cual el Observatorio de Memoria del Conflicto ha reportado mayor cantidad de presuntos responsables agentes del Estado de violencia sexual, es uno de los territorios con mayor cantidad de minas antipersonales y confinamiento, y es una de las zonas en las que se hizo mayor deforestación para sembrar coca”, es lo que señala el apartado del documento donde se relaciona la escala de la comisión de los hechos victimizantes.

Además, recuerdan que esta zona, fue el centro de las acciones del Bloque Occidental o Bloque Alfonso Cano de las Farc, y donde llegaron muchos frentes que aprovecharon sus características geoestratégicas para ocultarse de la fuerza pública, lo cual afectó gravemente a la población en general.

También se conoció que en su revisión y análisis la Sala de Reconocimiento de Verdad tuvo acceso a más de 15 documentos que dan cuenta sobre los hechos ocurridos en esta zona del país, presentados por Fiscalía, la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic) y el Centro Nacional de Memoria Histórica.

Y es que tan solo para mencionar algunos reportes, por ejemplo, en el norte del Cauca se presentó el desplazamiento forzado de más de 100 mil personas según el Registro Único de Víctimas a 31 de diciembre de 2014. Asimismo, en el período 2000 – 2013, en la zona conformada por el sur del Valle del Cauca y el norte del Cauca, se presentaron 7.582 muertes producto del conflicto armado, y en municipios como Santander de Quilichao y Corinto, en 2001, la tasa de homicidios fue de 100 muertes por cada 100 mil habitantes.

Así mismo, este informe, es reiterativo en señalar que la Sala puso en práctica el enfoque territorial étnico-racial, diferencial y de género en forma articulada; y a su vez hace un llamado tanto a las víctimas como a la sociedad civil para que presenten informes en el marco de esta situación tan compleja del norte del Cauca.

Finalmente, se conoció que el caso del norte del Cauca se suma a cuatro más que se abrieron por parte de la JEP, uno por detención ilegal de miembros de Farc, otro que prioriza la situación de Tumaco, Ricaurte y Barbacoas; el tercero que tiene que ver con muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado; y el caso que prioriza los municipios de Turbo, Apartadó, Carepa, Chigorodó, Mutatá, Dabeiba (en Antioquia) y El Carmen del Darién, Riosucio, Unguía y Acandí (Chocó).