Las mujeres Paz-haremos refrendando la paz


ALEJANDRA MILLERAlejandra Miller Restrepo

El pasado 25 de noviembre en el marco del día internacional del No a las violencias contra las mujeres, más de 6000 mujeres de 18 departamentos del país y de los 42 municipios del Cauca, recorrieron las calles de Popayán para apoyar la firma del acuerdo que ponga fin al conflicto armado  y a la construcción de la paz como la máxima prioridad del país. Las mujeres se movilizaron al Cauca para exigir su participación en la construcción de la paz; una paz incluyente de las propuestas de las mujeres, una paz que garantice su permanencia en los territorios, una paz que erradique las múltiples violencias que se ejercen en su contra.

Y no es para menos, según datos del Observatorio de la Red por la vida y los Derechos humanos del Cauca, 24 mujeres han sido asesinadas en lo corrido de este año, 10% más que el año anterior. Los feminicidios por parte de las parejas y exparejas de las mujeres llegan al 38% de los casos, el 57% son autores sin identificar y gracias a la tregua, solo el 5% corresponde a una acción en el marco del conflicto armado.

El Norte del Cauca continúa siendo la región con mayores niveles de homicidios de mujeres en el departamento.  Se mantiene la tendencia del año 2014 que muestra a esta región, afectada por diversos tipos de conflictos, pero de manera especial en los últimos años  por la minería criminal, como la de mayor índice de violencia homicida hacia las mujeres.

Teniendo en cuenta tan solo los anteriores datos, las mujeres Caucanas se movilizaron para evidenciar  que la Paz no pasa exclusivamente por el fin del conflicto armado, pero también que la lucha por los derechos de las mujeres se podrá desarrollar de manera más  efectiva en ausencia de los horrores generados por la guerra.

Por ello, las mujeres:

  1. Evidenciaron la fuerza política de las mujeres colombianas en la construcción de la Paz: Participar en los procesos de negociación y construcción de la paz es un derecho, no solo reconocido por la Ley y Tratados internacionales como la Resolución 1325, sino también un derecho ganado día a día con sus propuestas, trabajo y compromiso para minimizar los efectos de la confrontación armada. Las mujeres pusieron sus agendas de paz, sus propuestas de verdad y memoria, sus planes de vida, su incansable tejido de búsquedas y convergencias, en el escenario político nacional y regional para contribuir con un país digno y en paz.
  1. Respaldaron la firma de los acuerdos con las Farc y promovieron la instalación de una mesa de negociación con el Eln: Reafirmaron que es responsabilidad histórica de todas y todos poner fin a esta guerra que se ha llevado lo mejor de nuestra condición humana,  ha generado mucho sufrimiento y cada vez un número mayor de víctimas. Reiteraron que la negociación política con las insurgencias es el único camino cierto para poner fin a tanto dolor. Por ello rodean el actual proceso con las Farc y promueven la instalación de una mesa con el Eln para que la política y la palabra estén al servicio de la paz y no de la guerra.
  1. Ambientaron la participación de la sociedad en la refrendación que se derive del proceso de paz: Refrendaron políticamente el proceso de paz e invitaron a la sociedad colombiana a que se sume de manera masiva a este camino de la refrendación, para poner fin de manera contundente a la guerra.
  1. Exigieron la participación de las mujeres en la implementación de los acuerdos derivados de la negociación: Las mujeres participarán y se abrirán paso en la implementación de los acuerdos derivados de la negociación con las insurgencias y de los múltiples acuerdos surgidos de las luchas de las organizaciones sociales, serán parte de la reconstrucción de los territorios desde un enfoque incluyente del buen vivir, porque Sin la participación de las mujeres en estos escenarios locales y regionales, la paz y la democracia seguirán incompletas.

En este camino trazado, miles de mujeres caucanas y colombianas, Refrendaron y legitimaron la paz; apoyándose en el conjuro, el ritual, el simbolismo,  la poesía,  la música, el plantón, la movilización social, la palabra que las compromete y en el indeclinable ejercicio de una política que privilegia el bien colectivo  y a las mujeres campesinas, indígenas, afrodescendientes y urbanas como sujetas protagonistas de su historia.

Fuente: Observatorio Red por la Vida y los DDHH del Cauca.