¡Academia y posconflicto!




Alvaro GRijalba G. WEBÁLVARO GRIJALBA GÓMEZ

agrigo@hotmail.com

Decano Facultad de Derecho, Ciencias Sociales y Políticas Universidad Autónoma del Cauca

La Academia y todas la Universidades tienen un papel determinante y fundamental en el proceso del posconflicto, que le tocará vivir a Colombia, si es cierto, que el próximo el 23 de marzo, Miércoles Santo, se firman los acuerdos de paz y reconciliación en La Habana, como quedó establecido y se prometió al pueblo colombiano por el Presidente Santos y ‘Timochenco’ jefe de las Farc, teniendo como garante de ese pacto, al Presidente cubano Raúl Castro.

Quienes de una u otra forma estamos vinculados a la Academia, en la gran mayoría, hemos creído que dentro de la democracia y la mesura que deben enmarcar las acciones en un Estado Social de Derecho, los conflictos conviene tramitarlos por vías no violentas que se conviertan en activos reales para el cambio social.

Entendemos que el posconflicto es la fase de transición que sigue a esos acuerdos de paz, pero lo más importante es poner en marcha procesos de transformación socio económica y política, que eviten, combatan y controlen la violencia y el delito, derivado del crimen organizado salido de grupos al margen de la ley.

Todo nos lleva a pensar, que en el posconflicto o pos acuerdo, la Academia tendrá un cometido preponderante, porque ésta, como escenario ideal que propone, estructura, dialoga, debate y construye, puede ayudar en primer término a que se den esos mecanismos efectivos, que el mismo presidente Santos dice que no existen, para que la opinión pública entienda que es lo que pasa y se acuerda en La Habana.

Desde la Academia se pueden adelantar múltiples actividades que se concentren en desarrollar comprensión, juicios y evaluaciones sobre el tema, además de propuestas concretas alrededor esos ineludibles retos que determinan la transicionalidad, la reconciliación, la reintegración a la sociedad civil de los alzados en armas y la convivencia armoniosa, para la construcción de una paz estable y duradera en Colombia.

La Investigación Académica en las universidades, como fundamento para el logro de su excelencia educativa, debe servir al posconflicto abriendo líneas de exploración en este tema, en sus pregrados, diplomados, postgrados, especializaciones, licenciaturas, maestrías, doctorados etc., para apoyar el proceso convenientemente.

Qué estos estadios de educación superior y también los secundarios y primarios, sirvan para que se vaya creando una visión real en las nuevas generaciones de lo que tocará a todos los colombianos vivir y compartir, como consecuencia inmediata y a largo plazo, por varios años más, de unos acuerdos que hoy se discuten en la isla de Cuba y próximamente serán firmados.

La Corporación Universitaria Autónoma del Cauca, a través de su Facultad de Derecho Ciencias Sociales y Políticas, ampliará sus líneas de investigación, y precisamente una de ellas estará encaminada a este campo que es realidad social ineludible y en el que estaremos inmersos todos los payaneses y caucanos.

Hace falta propiciar un encuentro entre nuestras universidades, la Universidad del Cauca, la Corporación Universitaria Autónoma del Cauca, la Universidad Cooperativa, La Fundación Universitaria de Popayán, La Universidad Antonio Nariño, la Institución Universitaria Colegio Mayor del Cauca, Corporación Universitaria Comfacauca, el Sena, la Esap y quienes quieran concurrir a esta cita que servirá para unir las voluntades Académicas de la Ciudad, con los gobiernos, para que este proceso pos acuerdos de la isla, repercutan positivamente en el desarrollo integral del Cauca y Popayán.

Existe gran expectativa y preocupación por las incidencias del posconflicto en nuestro Departamento, por la repercusión social, económica y política que éste pueda traernos. Afortunadamente el Gobernador Oscar Rodrigo Campo Hurtado, le está dando un acertado manejo a este irreversible tema, con claridad, coherencia y estrecha relación con el Gobierno Nacional, que le permitirán afrontar el posconflicto con la entereza y la dignidad necesarias, que, “hagan posible un cambio estructural en la vida del Cauca”, como lo expresó con acierto su buen antecesor.

¡La Academia debe estar presente en este proceso!