Recordatorio

RICARDO LEÓN URREGO RUIZ

uricardoleon@yahoo.com

Para la memoria de una ciudad como la de Popayán que es calificada como Ciudad Blanca y universitaria vale recordar una pérdida valiosa.

La ciudad y por ende los habitantes perdimos un importante espacio para el arte y la cultura como lo era el Centro Cultural Banco del Estado. Ese lugar contribuyó al fortalecimiento y promoción de las actividades artísticas, literarias e intelectuales en varias disciplinas. Fueron muchos los eventos programados en aquel espacio de grata recordación.

Hace más de veinte años perdimos ese espacio cultural que permanentemente ofrecía una muestra de artes visuales y al ciudadano se le facilitaba visitarlo. El transeúnte se topaba con la puerta cuando caminaba por la Calle Cuarta de paso a sus diversas diligencias del día a día.

Sin prejuicios sociales tuvimos la oportunidad de observar varios estilos artísticos y propuestas conceptuales de arte moderno por la facilidad de acceso.

El recordado centro Cultural Banco del Estado se componía de una lujosa sala de exposiciones, una biblioteca y un adecuado auditorio. Todo se perdió al cerrar sus puertas y es más lamentable cuando se trata de un espacio para el conocimiento. Popayán perdió. O mejor, perdieron los habitantes y visitantes de esta ciudad.

El lugar desapareció ante la mirada de las autoridades municipales y departamentales de Popayán y del Cauca. Hoy en día no existe un espacio que sobrepase o iguale la gestión adelantada en su momento por ese centro multidisciplinario.

Los auditorios y espacios que en el momento existen son espacios desperdiciados la mayor parte del tiempo. Son instituciones con funcionarios metidos en la pereza burocrática de no hacer, en una clara muestra de indiferencia por la ciudad.

Este RECORDATORIO me lleva a una reflexión sobre el avance o el atraso cultural cuando ya llevamos varios años de un Ministerio de Cultura y cuando tenemos una Casa de la Cultura con funcionarios de la Gobernación que en ocasiones no dan “pie con bola” en asuntos de cultura y arte. Muchas veces atrancan iniciativas con grandes propósitos.

Como nos hace falta el añorado Centro Cultural mencionado en este recordatorio.