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Más allá de Colombia

LUISA DELGADO

luisa.delgado.19.98@gmail.com

Frente al mar, bajo el sol, escribiendo esta columna.

Ya son cinco meses viviendo en Australia, cinco meses aprendiendo de esta cultura, cinco meses lejos de casa. He podido sentir la diferencia, pero descubro que de nosotros los colombianos resalta la felicidad.



Estás fueron las preguntas que me hice antes de emprender el viaje y ya en la mitad de el puedo responder:

¿Qué de mi ha perdurado? ¿Qué cambios he encontrado?

Australia querido he aprendido tanto de ti que deseo compartirlo con mi país.

La fuerza que tiene el país depende total de su unión, que trabajan en equipo, el muy buen salario mínimo, igual que su transporte público y sobre todo la seguridad. Eso ha impactado mucho en mi, jamás me he sentido tan segura en un lugar como aquí, no conocía una cultura tan respetuosa y abierta al igual que su mentalidad. Es una sensación de libertad y felicidad poder caminar y perderse en el, sabiendo que nada te pasará, escuchando música, sintiendo la brisa del mar. Vivir tranquilo ha sido la sensación más grata jamás sentida y la más anhelada.

Colombia, te veo con unos ojos llenos de amor y esperanza porque a pesar de todo causamos un gran impacto con nuestra felicidad, nuestra sonrisa, las ganas de salir adelante, porque para nosotros siempre será un sí a la vida, porque creemos en nosotros, porque somos fuertes.


Colombia amada, quiero sentirme así de segura y libre, quiero ver sonreír tranquilamente a todos por las calles, que si pierdes algo, te lo devolverán, que la educación sea gratis o a un leve costo, que respetemos a los peatones.

He conocido personas maravillosas, aprendiendo algo de cada una de ellas como: su educación, su cultura, la política y su religión. Esto a sido la experiencia más gratificante de llenarme, abrir mi mente, aceptar y respetar a cada ser humano.

Unos ya marcharon dejando una marca en mi, y los otros seguimos aquí aprendiendo.

Concluyo que tomando modelos de referencia es una de las principales maneras en las que aprendemos, y la mejor manera de ser fuertes y escuchados es estar unidos, que así podemos mover el mundo.

En un mes y medio le diré a Australia un hasta pronto. Volaré a un nuevo país. Nueva Zelanda me espera para descubrirlo y explorarlo. Estaré yo ansiosa por seguir aprendiendo y feliz por poder compartirlo con ustedes, mientras tanto soñaré con que mi país sea igualitario con justicia social, gente educada y sana, pero ante todo pensante.