Jóvenes con problemáticas sociales le apuestan a construir verdaderos proyectos de vida

Aproximadamente 30 muchachos habitantes de las comunas 7 y 9 de Popayán se vincularon a la iniciativa ‘jóvenes a lo bien’. Sus objetivos: lograr una reivindicación social y cultural, trabajar en equipo y construir un futuro para ellos y sus familias.

Por: Olga Portilla Dorado

@olguitapd

En el salón comunal del barrio Colombia segunda etapa y gracias al permiso que concedió la JAC de este barrio, los jóvenes que se formaron en construcción pudieron hacer la práctica. Aquí levantaron un muro que se traduce en una ampliación para este salón comunal. /Fotografía: Suministrada

Motivados por la filosofía que tiene el programa ‘jóvenes a lo bien’ de la Policía Nacional, que busca impactar a jóvenes que tienen dificultades de violencia en sus barrios, comportamientos delictivos o comportamientos contrarios a la convivencia; desde la Policía Metropolitana de Popayán, junto al Sena, la administración municipal ‘Vive el Cambio’, la empresa privada, en este caso la Ladrillera Meléndez S.A., y la Fundación Universitaria de Popayán, se le midieron a ejecutar el programa en esta ciudad.

La acogida, hasta la fecha, ha logrado beneficiar a más de 30 jóvenes que en su mayoría viven en las comunas 7 y 9 de la ciudad, quienes en algún momento de su vida pertenecieron a alguna banda delictiva o sufrieron algún flagelo de la violencia y el microtráfico; o que hacen parte de las barras bravas de algunos equipos de fútbol.

“Nosotros aquí no estamos para juzgarlos, para reprocharles lo que en un momento hicieron mal, al contrario, estamos para motivarlos para que salgan adelante. En ocasiones ha sido difícil porque tenemos que ir por ellos para que asistan a las capacitaciones, para que no deserten de los cursos, pero de nosotros siempre han recibido ese acompañamiento”, señalaron desde la Policía Metropolitana.

Desde el año pasado, los uniformados en cabeza del Coronel Pompy Arubal Pinzón y apoyados en el intendente Melquicidec Muñoz se dieron a la tarea de focalizar el grupo de jóvenes que se beneficiaría de esta iniciativa, así mismo identificaron en el barrio Colombia un lugar perfecto para ‘dejar huella’ y mostrar los resultados de lo aprendido durante estos meses.

En ese camino el Sena, la Alcaldía y la empresa privada fueron unos aliados importantísimos en el proyecto porque brindaron recursos, acompañamiento y la formación, además de que les aportaron ayuda psicosocial y los materiales para las prácticas; incluso la Ladrillera Meléndez ha realizado un enlace con algunas constructoras de la cual son proveedores, para que estos jóvenes puedan vincularse laboralmente en el sector.

“Este programa apoya a los jóvenes que quieren cambiar su proyecto de vida y el de su entorno familiar. Iniciamos desde octubre de 2016 donde en este momento hay jóvenes de especial atención constitucional de la comuna 7 que se están formando en el área de mampostería estructural, y con el grupo de muchachos que pertenece a la barra brava del América en el sector de la comuna 9 la formación es en el área de las confecciones”, explica Edith Betancourt Sánchez, enlace regional de convenios de programas especiales del Sena Regional Cauca.

Edith ha sido la ‘madrina’ de estos muchachos, quien los acompaña no solo en su formación sino también en su contexto familiar y social, a cargo de ella están las visitas y la supervisión de que los jóvenes aprovechen la oportunidad que se les da con el proyecto.

“Los resultados son satisfactorios porque tener a jóvenes que venían de estar en pandillas, de ser jóvenes vulnerables, por más de cuatro meses en un aula formándose, eso es una tarea difícil, pero hemos sido constantes y perseverantes”, Policía Metropolitana de Popayán.

Jóvenes del curso en mampostería haciendo su práctica.

Neider Antonio Montenegro, un joven que decidió vincularse a la formación en el área de construcción dijo que para ellos ha sido agradable la experiencia y la enseñanza, además en su caso cada módulo de estudio ha sido muy importante pues los conocimientos adquiridos los pondrá en práctica en la obra donde actualmente está laborando.

“Hace 14 años vivo en esta zona y este proyecto ha servido mucho para calmar los inconvenientes que había entre los jóvenes, ha servido porque es una forma de ocupar el tiempo en aprender, en hacer trabajos y no en buscar problemas”, señaló Neider.

Por otro lado, Giovanni Montoya, coordinador de Mercadeo de la ladrillera Meléndez comentó que decidieron unirse a este proyecto no solo por cumplir la responsabilidad social que tienen como empresa, sino porque ya habían tenido una experiencia apoyando una iniciativa social de la Policía Metropolitana para mejorar la vivienda de una familia de la ciudad.

“El saber que muchos han pasado historias de violencia, pandillismo, drogadicción, que han tenido un flagelo en sus vidas y que muchos de sus sueños han sido frustrados porque no han encontrado quién les dé las oportunidades para poder salir adelante, porque son discriminados; fue una motivación para apoyarlos. Por eso dentro del plan que se buscó está trazado poder lograr darle trabajo formal a estos jóvenes”, señaló Montoya.

Sueños que se ‘confeccionan’

El otro proyecto que realizan con los barristas del América está enfocado a la confección, ya que estos jóvenes tenían una propuesta avanzada, la cual presentaron al Sena y a la Policía para que estas instituciones los apoyaran y así crear una línea de ropa deportiva. Incluso la OIM en una convocatoria que realizó seleccionó a este proyecto para darle unos equipos (máquinas de coser) para iniciar su negocio.

“Son 30 chicos que se vincularon de esta barra brava, es una propuesta que también surgió desde el año pasado y parte de la focalización que hizo la Policía Metropolitana de Popayán. La iniciativa se recibe con mucho agrado porque ellos tienen su proyecto de montar una tienda deportiva, por eso buscaron al Sena para formarse, y aunque no tenían el hábito del estudio han ido superando esa parte. Ya son 16 quienes van terminando la formación y con el apoyo de la ONG esperan poder tener su tienda de ropa en la ciudad”, señaló Edith.

Así mismo desde la Secretaría de Gobierno municipal con su programa ‘jóvenes por el cambio’, la cual está a cargo de Luis Miguel Zambrano, se vincularon a este proyecto ya que a través de la Red de apoyo para la seguridad y convivencia juvenil y con el apoyo de diferentes instituciones también trabajan rutas y acciones que permitan, de manera integral, cumplir cada una de las misiones que las instituciones vinculadas tienen.

“Este programa de la Policía Nacional ya trae una experiencia positiva que se hizo en el norte del Cauca, por eso cuando el intendente Melquicedec Muñoz nos invitó a formar parte de la estrategia decidimos sumarnos para tratar de contrarrestar las dos principales problemáticas que hay en los jóvenes: el consumo de sustancias psicoactivas y la vinculación a grupos de principal atención constitucional”, comentó Zambrano.

Para todos los que hacen parte del proyecto y quienes han visto el día a día de estos jóvenes afirman que el impacto ha sido muy positivo, especialmente por el cambio que han tenido los muchachos, ya que han hecho ese tránsito de pertenecer a pandillas, bandas, consumir sustancias psicoactivas, a buscar mejores ingresos y tener nuevos proyectos.

“Cada vez que los visitamos en sus territorios quienes conviven con ellos ven lo positivo y el alcance que ha tenido esta propuesta, resaltan que sus familiares o amigos están utilizando su tiempo libre en algo productivo, porque antes en las noches se dedicaban a los malos hábitos”, puntualizó Edith Betancourt Sánchez.

En los próximos días tanto los jóvenes que se formaron en construcción como los que lo hicieron en el área de confecciones recibirán su ‘grado’ y su certificación con la que podrán iniciar sus propios proyectos productivos o vincularse de manera formal a una empresa.