El monje colgó el hábito (1)

QUEIPO F. TIMANÁ V.

qtimana@yahoo.es

En mi estadía en Popayán por unos pocos días en diciembre del año2016, salí a mi actividad física en las mañanas por la salida hacia el sur y al pasar por varios barrios observé el surgimiento de varias iglesias  evangélicas, las cuales estaban llenas de oyentes, al contrario de los pasaba en la iglesia de San Francisco en donde asisto al culto durante los días que paso en la ciudad, cuya asistencia llena las primeras bancas y el resto queda vacío.

Mis recuerdos vuelven a la niñez, cuando mis padres me llevaban a la catedral y otros templos, la asistencia de fieles era abundante y en semana santa el lleno era total y siempre los sacerdotes lucían sus preparadas oratorias desde el pulpito como centro de la palabra.

Como maestro y por ende observador de los hechos sociales que se presentan, mi responsabilidad como ciudadano – creyente me obliga a buscar una explicación de dichos fenómenos, esperando aportar elementos que nos permitan entender la situación presente.

La pretensión de los liberales radicales en la Constitución de Rionegro 1863, con el liderazgo de un payanés, Tomás Cipriano de Mosquera, fue la de lograr una educación laica y gratuita, pero no lo lograron, pues se interpuso la nueva constitución conservadora de Núñez de 1886 y el concordato con la Santa Sede 1887, en donde la iglesia católica asumió todo el control de la educación, las personas pensaban según su educación, las pretensiones de la libertad de cultos se seguían presentando a lo largo del siglo XX por los liberales hasta que en la constitución política de 1991, se estableció la libertad de cultos en el país, la cual se legisló mediante la Ley 133 de 1994 y es reglamentada mediante el Decreto nacional 1396 de 1997; manifiesto que respeto, acato y acepto el reconocimiento de este derecho universal, lo cual no me impide en tratar de adentrarme en el análisis del fenómeno, parto de lo general a lo particular; la iglesia católica a lo largo de su historia ha tenido sus opositores nada fáciles, en sus orígenes fueron sacrificados por creer que Jesucristo era Dios vivo, en su defensa construyeron las catacumbas, lugares de escondite y refugio para poder orar; luego vinieron varios cismas, que por divergencias  con la doctrina de la iglesia fueron expulsados de ésta, pero el gran cisma de la Reforma Protestante de 1572, incidió en la división política, económica y religiosa del mundo moderno.

¿Quién fue Martin Lutero?

Un católico Alemán nacido en la ciudad de Eisleben, quien azotado por una gran tormenta, en la cual peligraba su vida, le ofreció a Santa Ana que si lo salva  ingresaría a un convento de calidad de monje, promesa que cumple,  vende todos sus bienes y entra a la orden de  los Ermitaños de San Agustín a sus 22 años; en 1507 se ordenó como sacerdote, su dedicación a los estudios le permitió ser enviado por la comunidad a estudiar teología a la universidad de Wittenberg, allí hizo el bachillerato de estudios bíblicos y obtuvo luego los títulos de maestro y doctor; se convirtió en el resto de su vida en un aguerrido maestro.

En 1511, tuvo la oportunidad de viajar a pie a Roma y se desilusionó al observar que su iglesia y la ciudad estaban penetradas por el concubinato, corrupción, depravación y demás debilidades humanas.

A su regreso a Alemania se obsesionó en combatir el pecado y buscar la salvación; se dedicó a leer a San Pablo quien afirma en su carta a los “(Romanos) en Evangelio La Justicia de Dios se revela por la fe y para la fe como está escrito: y el justo por la fe vivirá…”.

Lo que rebosó su copa, fue que el Papa León X envió al vendedor de indulgencias Tetzel a recaudar dinero para reconstruir la catedral de San Pedro.  Lutero se rebeló y clavó sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg; la jerarquía eclesiástica le pido que se retractara de las acusaciones, pero él se negó a hacerlo y recibió el apoyo del príncipe Federico El Sabio quien fue su protector Lutero quien se ratificó en Wartburgo y el Papa León X lo excomulgó.  El 13 de Junio de 1525 se casó con Catalina de Bora  y tuvieron 6 hijos; vivió 63 años siempre dedicado a proyectar sus ideas y a predicar los evangelios.

El protestantismo se pudo propagar de manera rápida por la invención de la imprenta, sin la cual no hubiese sido posible la difusión de las tesis de Lutero de inmediato y en masa.

El protestantismo tomó fuerza por cuanto puso la palabra de Dios al alcance del pueblo, la biblia debía ser traducida a la lengua original de cada nación; por cuanto manifestaba que para salvar el alma hay que leer la biblia, lo cual de suyo obligaba a enseñar a leer a todos, lo cual explica por qué Finlandia quien está en el presente de primera en la educación en el mundo, en el siglo XVI ya había logrado que todos leyeran para poderse salvar; en Colombia a finales del siglo XIX y principios del XX, de los 5 ó 6 millones de habitantes, únicamente el 10% eran alfabetos, el 90% eran analfabetos, según esta tesis el riesgo de condenarse era muy alto.

Continuará…