El Flaco, El Gordo y NHMN

FERNANDO JOSÉ SÁNCHEZ PARDO

sanchezp70@gmail.com

El 31/7/16, a raíz de mi columna titulada: “Si Ana Bolena hablara …”, me escribió el ex-gobernador Ortega: “…Sigo y seguiré con el mismo interés en que haya transparencia en todos los asuntos públicos y se conozca en torno a ellos toda la verdad. Lamento mucho que un esfuerzo grande hecho para apoyar el deporte y los deportistas caucanos haya sido utilizado para fines distintos. Que la justicia sea la que lo determine plenamente. Si así sucedió, puedes tener la seguridad que no fue con mi participación”. Hasta allí hay presunción de inocencia y principio de buena fe, para Ortega (El Flaco).

Ana Bolena García habló reconociendo que hizo actuaciones dolosas en Indeportes-Cauca, pero agregó que fue coordinado con su jefe, el gobernador, El Flaco y para beneficio del candidato del régimen de ese momento, Campo (El Gordo). Pito -su marido- pita constantemente vociferando que no los oyen, ni valoran lo aportado en la fiscalía de Néstor Humberto Martínez Neira (NHMN), incluso se explayó ante el Procurador.

Eran otros los tiempos innegables con las fotos que circulan en las redes de los ágapes del Gordo, El Flaco, Pito y otros alegres comensales. Preguntándonos que paso con el control, a tiempo, de un formado y avezado administrador de bienes públicos como lo es El Flaco. Por qué falló.

Hoy se dice que el abogado del Gordo y del Flaco -por cierto tan distantes ellos al humor básico de Laurel y Hardy, pero parejita política y con similar figura anatómica-, es el ex-presidente de la Corte Suprema de Justicia José Leonidas Bustos (con cónyuge famosa autodenominada como primera dama de la Corte). Y el expediente está en la fiscalía de NHMN, bajo la lupa del recomendado de Bustos, el ex-fiscal anticorrupción Luis Gustavo Moreno, que por paradoja colombiana, es corrupto, capturado y confeso.

Así que ahora se afirma que el caso no avanzaba contra los Laurel y Hardy, criollitos, porque era apadrinado por Bustos y operado por esa joyita de Moreno, entre otros, tan vivaz y avivato sujeto que implicó a la abuelita recién enterrada de su, hoy, esposa para salvarla, a ella, del tráfico de estupefacientes. Bella, imaginativa y trepadorcita la familia Moreno Rico.

NHMN, es como el paño inglés que voltea sin recato pero también sin perder su textura y color, y hoy, está en Cambio Radical -mañana en cualquier otro partido-; por los que deshoja margaritas El Flaco buscando su inclusión en la papeleta al Senado de ese partido, con el apoyo del Gordo -porque favor con favor se paga-. Y, NHMN, es la cabeza de ese monstruo denominado Fiscalía, que a veces tiene guante de hierro pero también engaveta. ¿Cómo actuará aquí?

Como el súbdito de Vargas Ll., con coscorrones, soberbia, displicencia y pensando -como con Kiko Gómez en la Guajira- en los votos del Flaco, amamantados por el Gordo o bajo los principios paternos del recordado maestro Salustiano, su padre, Humberto Martínez Salcedo q.e.p.d., mordaz humorista y crítico de la politiquería.

NHMN, esperamos que prime la justicia tanto en el otro escándalo, local, el del Alcalde, como en este. ¿Para eso se hizo elegir fiscal, o estaré equivocado?