Docentes y estudiantes buscan ayudas para Corinto

Aunque desde la Ungrd se indica que continúan las labores de respuesta y entrega de ayudas a los afectados por el desbordamiento del río La Paila, habitantes de la cabecera municipal afirman que en varias cuadras las ayudas no han llegado.

Redacción El Nuevo Liberal

@elnuevoliberal

De acuerdo información de la Gobernación del Cauca, hasta el 10 de noviembre, 200 familias habían recibido mercados, elementos de aseo y cocina, se han entregado más de 184 mil litros de agua potable. Son 5 fallecidos, 3 desaparecidos y 32 heridos. 47 equipos trabajan para limpiar las vías, y a la fecha han removido 2.460 metros cúbicos de material.

“Para acá casi no nos han mandado ayudas, hemos estado evacuando nosotros mismos, necesitamos que nos desocupen la calle para nosotros poder sacar lo de adentro de las casas. Llevamos dos días y no han venido a solucionarnos nada acá, ya estamos censados por la Cruz Roja, pero la administración municipal no ha venido. Pedimos que por favor vengan a la carrera segunda, que miren en realidad quiénes son los damnificados”, expresó José Dulbei Muñoz,  habitante del barrio La Playa.

En esta calle quedó acumulado todo el lodo y los escombros que trajo el desbordamiento del río que venía de la parte alta, de La Esmeralda, aproximadamente un metro y medio de alto tiene todo ese material que impide el tránsito sobre esta calle, por eso el clamor de la comunidad es que la maquinaria y las volquetas lleguen pronto para limpiar la zona.

Así mismo, la docente Nora Fernández, de la Institución Educativa José María Obando (ubicada en la cabecera municipal de Corinto), señaló que al día siguiente de la emergencia, ella junto a otros profesores se han dado a la tarea de ayudar a sus estudiantes, y a sus colegas, porque hay varios que lo perdieron todo, que quedaron solo con lo que traían puesto. Ellos han hecho un censo tanto de sus alumnos como de los profes, y recorriendo las calles están verificando qué ayudas necesitan, que básicamente es lo que requieren todos los afectados: alimentos, agua, y ropa en buen estado.

Si usted desea colaborar con esta campaña para recolectar ayudas para los damnificados en Corinto, pueden hacerla llegar a ASOINCA y dejarla con el profesor Víctor Hugo Jiménez. Puede ser ropa en buen estado, alimentos no perecederos y lo más importante agua.

Y es que aunque coordinados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), las entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, entre ellos el Ejército Nacional, Policía, Cruz Roja, Defensa Civil, Bomberos, y los Consejos de Gestión del Riesgo del municipio y del departamento, continúan limpiando vías y viviendas, entregando agua potable en carrotanques, y distribuyendo kits de alimentos, aseo y cocina, frazadas y colchonetas; las manos que quieran ayudar a los corinteños no sobran, pues aún son muchas las familias que hasta el momento no han recibido su primera ayuda.

“Hay mucho desorden, por ejemplo, el jueves hablamos con unos funcionarios que andaban repartiendo agua en unas camionetas; por donde el lodo no se  ha retirado, las camionetas no pueden entrar, sobre todo por la parte donde entró la avalancha. Nosotros hemos ido por allá porque en esa cuadra viven muchos profes y Asoinca nos dio la orden de levantar el censo, entonces si el barro está hasta la rodilla los carros no entran, entonces los funcionarios llegan hasta la esquina con dos pacas de agua, las reparten, dicen que ya vuelven, pero se van para otras calles y queda la mitad de la cuadra sin agua”, señaló la docente.

El Acueducto se destruyó totalmente, los damnificados son todos los corinteños no solo a quienes la avalancha los dejó sin casa o sin enseres sino todo el pueblo. /Fotografías: Suministradas

Así mismo, se conoció que hay mucha gente que todavía no ha ido a registrarse al censo de damnificados porque no quieren salir de su casa, así hayan perdido gran parte de sus enseres no quieren dejar lo que les queda a la deriva porque se lo roban, además no es que haya muchos funcionarios haciendo el censo.

“Hay una profe que el día de la avalancha sí se fue y la robaron, se le llevaron el televisor, una plata, la estufa…Nosotros lo que hicimos fue aprovechar que estamos sacando el censo de los profes para sacar el de los estudiantes, y la realidad es que hay mucha gente que necesita las ayudas es ya, por ejemplo hay abuelitos que están en casas completamente mojadas, pero ellos no quieren salir de ahí, y como allá no les han ido a dar nada porque la ropa la tienen en un colegio al lado de la alcaldía, y la gente que necesita tiene que ir allá a medírsela para que le den”, explica la profesora.

Para ella el tema de fondo es organización y un plan de trabajo eficiente, porque las personas que tienen recursos pueden pagarle a las retroexcavadoras y volquetas para que limpien su casa primero, entonces si esa maquinaria estaba destinada para limpiar una cuadra, pues esta sigue quedando igual.

“Había mucha maquinaria, retroexcavadoras, pero no había volquetas para sacar el lodo, varias personas se ofrecieron, pero como el primer día pagaron el combustible de sus bolsillos, el segundo día estaban pidiendo colaboración para poner sus volquetas, pero la respuesta de la Alcaldía fue que el alcalde no estaba para autorizar dineros”, docente Corinto.



“En sí es un desorden porque no hay un plan para sacar el lodo, el que tiene plata va y paga para que le saquen el lodo, y los que ya lo han sacado de sus casas pasa la máquina y se lo vuelve a meter, es un desorden completo, y mientras no se organicen, las dificultades van a continuar”, puntualizó la profesora.

Por eso, entre las propuestas que han hecho los docentes es que por ejemplo estudiantes de once pueden hacer voluntariado con los mismos profesores para levantar el censo o para atender a las personas en el albergue. También que como son solo seis cuadras (tres hacia arriba y tres hacia abajo) que un funcionario vaya en la mañana por una cuadra y quizás se gaste media hora dándole información a la gente, mostrándole que la alcaldía o la gobernación está pendiente de ellos, “pueden ser simplicidades, pero para la gente eso es muy significativo, así lo hicimos con el sindicato, preguntarles qué necesitan, dónde se están quedando”.

Por eso el llamado desde los docentes es que se trabaje en equipo, que se haga un llamado al voluntariado organizado, porque hay mucha gente dispuesta a ayudar y hacer con ellos un plan de trabajo y coordinar lo que se va a hacer, para que así la voluntad de ayudar que ha demostrado tanto el Gobierno Nacional como departamental, se vea reflejado y que el desorden no genere que las ayudas no sean entregadas directamente a los damnificados y no se sepa cuáles son sus prioridades.