“Trump es un hombre de línea dura frente al delito”: Juan Carlos Iragorri

 

El triunfo de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos puso en jaque al mundo. El Cauca, como departamento que tiene vinculación con ese país, no es la excepción. Hablamos con un experto en política internacional

Además de la importancia natural que la elección de un Presidente de los Estados Unidos tiene parea Colombia, para el Cauca, en particular, esa decisión es crucial; máxime si se tiene en cuenta que el triunfador es un declarado anti inmigrantes y que el Departamento recibe más de diez millones de dólares al año por concepto de remesas provenientes de ese país.

 Juan Carlos Iragorri, es un periodista caucano, aunque no haya nacido en el departamento, radicado en Washington desde hace varios años y conocedor de los intríngulis de la política estadounidense. El Nuevo Liberal lo consultó para tratar de entender cuáles pueden ser los efectos del inesperado triunfo de Donald Trump en la presidencia de los Estados Unidos y los efectos que su gobierno pueda traer en las relaciones con Colombia y los inmigrantes.

¿Por qué ganó Trump, si es tan políticamente incorrecto?

JCI: Hay varias razones. La primera es que encarna el descontento de miles de personas blancas de clase media, sin mucha educación universitaria, que no han visto mejorar sus ingresos ni su nivel de vida desde hace años a pesar de lo que dicen los dirigentes políticos. Esa gente está aburrida del llamado establishment. Vive en zonas de Pensilvania, de Ohio, de Michigan, de Wisconsin, y también en partes de Carolina del Norte y de la Florida. Y ahí en esos estados se ganaron las elecciones. Como se sabe, aquí se vota por los 538 delegados al Colegio Electoral, que a su vez eligen al presidente. Y un estado como la Florida tiene 29 delegados, y otro como Pensilavia tiene 20. Al final, Trump logró 290, más de los que necesitaba, a pesar de que Hillary Clinton lo derrotó por más de un millón de votos en el recuento de las papeletas ciudadanas. Otra razón por la que ganó Trump fue porque Hillary Clinton era una muy mala candidata. La gente no le cree, la detesta y no quería a otro Clinton en la Casa Blanca. Tampoco convencía ella por esa línea tan tenue entre su trabajo como funcionaria y las actividades de la Fundación Clinton, y por eso de haber manejado su cuenta de e-mail, cuando era secretaria de Estado, desde un servidor privado. Eso hizo que mucha gente pensara que Hillary Clinton se pasa la ley por la faja. Además, no descarto que el hecho de ser mujer la hubiera perjudicado.

¿Qué tanto van a sufrir los inmigrantes?

JCI: Los que no tienen papeles van a llevar la peor parte. Trump ha dicho desde el principio que hay que expulsarlos, cosa imposible porque hay 11 millones en todo Estados Unidos, en su mayoría mexicanos. Además, él quiere levantar lo que falta de ese muro con México, que es absurdo pues ahora pasa más gente de Estados Unidos a México que viceversa. Lo que sí creo que hará Trump es reversar órdenes ejecutivas de Obama que abrían una puerta a la regularización para jóvenes inmigrantes indocumentados que estudiaban juiciosamente y que no tenían antecedentes penales. Son los llamados Dreamers. Y en cuanto a México, será el país más afectado. Calcule: el comercio entre esa nación y Estados Unidos mueve 1.400 millones de dólares diarios. Y le voy a dar otro dato asombroso: México le compra más productos a Estados Unidos que el Reino Unido, Francia, Alemania, Japón y Brasil juntos. Repito: juntos. Ojalá Trump lo entienda y no se equivoque.

¿Por qué buena parte de los latinos votaron por Trump?

JCI: Mire: en Estados Unidos, un país de 320 millones de habitantes, hay 57 millones de hispanos. De ese total pueden votar 27 millones. Y de este segmento votan alrededor de 12 millones, que es poco. Por Trump, según todos los sondeos, votaron casi el 29%. Increíble: es decir, uno de cada tres, y eso por un señor que quiere expulsar a los inmigrantes sin papeles. ¿Qué explica eso? Que hay muchos hispanos que odian a los Clinton. Que hay otros que son más fieles a los valores republicanos –Reagan y los Bush los trataban bien–. Y también está el factor de que mucho extranjero, una vez consigue papeles, no quiere que otros logren lo mismo.

¿Qué tanto contará Trump con el Partido Republicano?

JCI: En la campaña, los republicanos pura sangre, los pesos pesados, no lo apoyaron. Ni los expresidentes George Bush papá ni George Bush hijo, ni Jeb Bush, que fue gobernador de la Florida. Tampoco lo respaldó el excandidato Mitt Romney ni otro excandidato presidencial, el senador John McCain. El presidente del Congreso, Paul Ryan, también estuvo titubeante. Pero ahora, con Trump de presidente y habiendo recuperado las mayorías en Senado y Cámara, me temo que muchos republicanos se le subirán al bus a la Casa Blanca.

¿Es Obama el gran derrotado?

JCI: Sin duda. Póngase a pensar que hace 12 años, en la Convención Demócrata de Boston, un joven llamado Barack Obama saltó a la fama con ese discurso según el cual no hay unos Estados Unidos blancos ni unos Estados Unidos sino unos Estados Unidos de América. Bueno, pues eso hoy está revaluado. Su legado palidece. Ahora Estados Unidos es un país partido en dos. El 50% de la gente cree que los indocumentados deben irse. Y Trump abrió la puerta para que sea políticamente correcto decir eso públicamente. La presidencia tolerante, incluyente y de consensos que había implantado Obama es ahora una cosa diferente. Alguien me decía que si hace ocho años llegó a la Casa Blanca el primer presidente afroamericano, hoy llega uno apoyado por el Ku Klux Klan, así él haya rechazado ese respaldo.

¿Van a cambiar las relaciones de Colombia y Estados Unidos?

JCI: Sí, claro, y eso que el viernes hablaron por teléfono Trump y el presidente Santos. Aunque se ha dicho que el apoyo de Washington a Colombia es bipartidista, es decir, que proviene de los republicanos y los demócratas, es mucho lo que va de Obama a Trump. Al presidente electo Trump no le gusta el libre comercio, y puede haber complicaciones. Pero la parte más sensible estará por el lado de las ayudas económicas que se pidan en el Congreso estadounidense, no solo por Trump sino porque el Senado y la Cámara volvieron a manos de los republicanos y ellos no ven con buenos ojos que Colombia tenga la mayor extensión de coca cultivada del mundo. Quién sabe si eso dificulte los fondos para Paz Colombia, la segunda fase del Plan Colombia lanzada con bombos y platillos por Obama y Santos hace unos meses en Washington. Otro asunto será el respaldo al proceso de paz con las FARC.

¿Se opondrá Trump al acuerdo con las FARC?

JCI: Es difícil afirmarlo, pero Trump es un hombre de línea dura frente al delito. Imagínese: ha dicho que no descarta acabar con el Estado Islámico con un arma nuclear. Quien suena como Fiscal General, o secretario de Justicia que es lo mismo, Rudy Giuliani, se hizo célebre como alcalde de Nueva York porque metió a mucha gente a la cárcel  –a propósito: el embajador Juan Carlos Pinzón se la lleva bien con Giuliani–. Y quien suena como secretario de Estado, Newt Gingrich, también es puño de hierro. Que juzguen los lectores. Estamos ante halcones. Frente a la línea dura. A ellos no les gusta que no haya cárcel para quien ha cometido un delito, y es de suponer que tampoco les gusta que quienes han cometido delitos de lesa humanidad terminen elegidos al Congreso.

¿Van a verse afectados el Cauca y el Valle del Cauca, muy receptores de remesas?

JCI: Desde enero, los colombianos en Estados Unidos han enviado 1.069 millones de dólares en remesas a Colombia. Yo mismo soy uno de ellos, pues soy hijo único, vivo de mi trabajo y tengo que sostener a mi mamá, que entre otras cosas vivió gran parte de su vida en Cali, donde nací, aunque no viví más de unos meses… De momento, no creo que tantos miles de colombianos se vean afectados porque la economía en Estados Unidos crece y el desempleo es bajísimo, ya que apenas supera el 4%. Por ahora no pienso que haya que asustarse.