Un día triste

Columna de opinión

Por: Harold Mosquera 

E

l 27 de septiembre de 2022 será recordado como un día triste para nuestra región. En esa fecha, un día después de la realización del diálogo regional en el polideportivo de Tulcán de la Universidad del Cauca, fuimos sorprendidos con la noticia del fallecimiento del doctor Néstor Raúl Charrupí Jiménez, abogado de la Universidad Santiago de Cali y líder social del Buenos Aires Cauca, quien por méritos se desempeñó en la década de los 90 como magistrado del Tribunal Superior de Popayán, siendo el único afro que ha ocupado esa dignidad en el tribunal del Cauca.

El doctor Charrupí se destacó por su inteligencia, su sentido del humor y su beligerancia en defensa de las causas sociales en general y afro en particular. Sus últimas energías en materia política las dedico a promover la candidatura de su paisana Francia Márquez a la vicepresidencia de la república, en fórmula con el hoy presidente Gustavo Petro.  A pesar de encontrarse limitado en su salud, luego de un trasplante de riñones, levantó su voz para hacer campaña por el cambio.

La partida del doctor Néstor Raúl enluta nuestra región, pero su ejemplo de vida ha de servir de legado, para que sigamos caminando la esperanza en procura de convertir en realidad los sueños que motivaron sus luchas. El centro de reuniones sociales por él creado y denominado Eleguá, vestirá de luto por la ausencia de su promotor, pero seguirá siendo semilla de esperanza para la comunidad del sector de Lomitas y todo el Norte del Cauca.

Como si lo anterior fuera poco, ese mismo día, en horas de la mañana, recibimos la noticia de la hospitalización urgente del compañero Oscar Alirio Sánchez, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores en el Departamento del Cauca y empleado activo del Hospital Universitario San José, donde fue intervenido de un aneurisma cerebral que amenazaba su vida. El parte medico posterior a la cirugía es esperanzador, sin embargo, continuaremos orando por la recuperación de Oscar, quien en las últimas décadas ha liderado la lucha sindical en el Departamento del Cauca, destacándose por su humanismo, entrega y solidaridad con la clase trabajadora de la región. 

Sin lugar a dudas, marcaremos el 27 de septiembre como una fecha de triste recordación. Es seguro que el doctor Charrupí desde la eternidad, bendecirá a los suyos y celebrará sus logros. Así mismo, esperamos con ilusión que Óscar Sánchez para cerrar su ciclo laboral y de lucha, entregando la posta a los nuevos líderes sindicales de la región, en estos tiempos tan complicados para las relaciones laborales tanto individuales como colectivas, para descansar con los suyos disfrutando de la merecida pensión de vejez.

La próxima discusión de las reformas laboral y pensional que todo el país espera, podrá ser un motivo para honrar con los maravillosos aportes que en esas materias han legado los dos líderes que motivan esta columna. Solo nos resta esperar que el doctor Charrupí encuentre paz en su tumba y que el compañero Óscar encuentre la recuperación de su salud que todos celebraremos.