Las elecciones inciertas de La Sierra

El Nuevo Liberal viajó hasta el municipio del sur del Cauca para conocer desde diferentes versiones qué ocurrió el 25 de octubre. Sin mandatarios locales, sin documentos de identidad y con una tensión aún vigente el municipio sigue dividido.

Reinaldo Hoyos Molina

comunicauca@gmail.com

Esta es la imagen que más se repite en las paredes del municipio, una casa con la propaganda del candidato Miller Hurtado y la siguiente con el candidato Eduardo Trochez, lo que refleja la estreches de las votaciones. Foto: Wilson Parra.

Esta es la imagen que más se repite en las paredes del municipio, una casa con la propaganda del candidato Miller Hurtado y la siguiente con el candidato Eduardo Trochez, lo que refleja la estreches de las votaciones. Foto: Wilson Parra.

En el municipio de La Sierra, sur del Cauca, las elecciones siguen siendo insumo de conversación en los restaurantes, carnicerías, panaderías, las calles y las casas. El tema aún no está cerrado. Menos, después de la asonada que realizaron varios ciudadanos inconformes por los resultados electorales del pasado 25 de octubre; que dejaron como resultado que solo el 5% de las votaciones se salvara de la incineración del material electoral, y que desembocó en la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de repetir las votaciones el próximo 13 de diciembre.

El ambiente poco a poco se va normalizando, pero no deja de ser tenso. Al hablar de las pasadas elecciones, los serranos son prevenidos y piden, cuando algo dicen, que su nombre no sea revelado. Y no es para menos, se puede decir que el pueblo está divido entre la candidatura de Miller Hurtado del Partido de la U (exalcalde del municipio y quien habría ganado las elecciones) y Eduardo Trochez, candidato del Partido Liberal exconcejal y quien quedó de segundo con 45 votos menos.

Las paredes de las casas en la cabecera municipal de La Sierra son testigos de dicha división. En una se ve la propaganda de Miller Hurtado, en la siguiente la de Eduardo Trochez y así de manera sucesiva a lo largo de las calles. ¿Pero qué ocurrió ese 25 de octubre para que no se declararan las elecciones en este municipio del sur del Cauca?

Diferentes versiones

El escenario: la galería municipal de La Sierra, sitio escogido para las pasadas elecciones y ubicado en la zona céntrica del municipio, detrás de la alcaldía. La jornada, según narran los ciudadanos, trascurrió con normalidad en horas de la mañana. Pero el ambiente empezó a caldearse cerca del mediodía cuando simpatizantes de las tres campañas que se disputaban la alcaldía, unos con camisas rojas (Eduardo Trochez), otros con blancas (Miller Hurtado) y el restante con camisas de Colombia (Guido Hoyos), empezaron a rodear dichas instalaciones. Sin embargo, la situación no pasaba de alguna que otra arenga.

En estas condiciones quedaron varios de los elementos incinerados en la Registraduría. La mayor preocupación de las autoridades son elementos de identificación que se perdieron con el fuego. Foto: Wilson Parra.

En estas condiciones quedaron varios de los elementos incinerados en la Registraduría. La mayor preocupación de las autoridades son elementos de identificación que se perdieron con el fuego. Foto: Wilson Parra.

A las 4:00 de la tarde se cerraron las dos puertas que permiten el ingreso a la galería para iniciar el preconteo de votos. Los detalles de lo que sucedió adentro lo saben los testigos electorales, jurados y la misma registradora municipal María del Socorro Burgos, quienes fueron los encargados de procesar el mandato popular a penas realizado.

Lo que sucedió afuera fue la incertidumbre, según narran los ciudadanos que acompañan la candidatura Liberal, que en ese momento cada vez más y más se iban agolpando en las calles. “Lo que pasó es que se hicieron las 5 de la tarde, y no sabíamos nada; luego las 6 y tampoco… y así hasta las 7 de la noche. Acá estamos acostumbrados a saber quién era el alcalde temprano; sólo eran 27 mesas”, comentó uno de estos ciudadanos que estuvo en el lugar de los hechos y que pidió no revelar su nombre.

Esto terminó por caldear la situación. Como lo detalla Álvaro Albeiro Ordóñez, uno de los testigos electorales, “nosotros a las 6 ó 6:30 de la tarde ya sabíamos que Miller Hurtado era el alcalde electo. Pero la registradora nos dijo que no diéramos información afuera porque la gente se iba a enloquecer y se iba a formar un problema”. Según esta versión, la orden fue apagar los celulares, lo que dio lugar para que los simpatizantes liberales pensaran que se podría estar generando un delito electoral, “pero nada de esto pasó, esto fue una elección normal y legal”, agregó Ordóñez. Mientras tanto, la bulla a fuera de la galería crecía.

“Nosotros a las 6 ó 6:30 de la tarde ya sabíamos que Miller Hurtado era el alcalde electo. Pero la registradora nos dijo que no diéramos información afuera porque la gente se iba a enloquecer y se iba a formar un problema”, Álvaro Albeiro Ordóñez.
Había pocos policías, a pesar de la solicitud de aumento del pie de fuerza que realizó el alcalde Huver Ramos Estupiñan en el Consejo de Seguridad Electoral del 22 de octubre, “ya que sabíamos que esto iba a pasar, porque la gente decía que si ganaba un candidato diferente al Liberal harían lo que hicieron”.

Los uniformados no fueron suficientes para frenar a los inconformes que violentaron las puertas de la galería, ya entrada la noche; ingresaron y quemaron todo el material electoral, mesas y demás elementos utilizados para las elecciones. Solo los votos de las veredas Villegas, Los Robles y San Pedro, lograron salvarse.

“El calor era insoportable. Solo estábamos dos unidades y lo que hicimos fue regar la materia que se estaba quemando para que el fuego no cogiera fuerza y debilitara la estructura. No lo apagamos porque no había agua y porque la gente estaba enfurecida”, explicó Erley Mesías Noguera, comandante de los bomberos de La Sierra. Eran cerca de las 8:30 de la noche.

No pasó mucho tiempo para que una nueva emergencia se hiciera presente: estaban quemando la Registraduría Municipal. Cuando llegaron, cuenta Ordóñez, todas las cosas estaban en la calle y ardían en fuego. “Solo cuidamos que ninguna vida estuviera en riesgo o alguna infraestructura. Nos quedamos ahí hasta que el incendio se empezó a extinguir”. Después de esto, los ánimos se calmaron.

El Alcalde estaba desde las 3 de la tarde en la vereda Los Robles, a 20 minutos de la cabecera municipal, desde donde manejó la situación vía celular.

Cuadro días de vigilancia

Por esta, la calle principal del municipio, la propaganda electoral de los dos candidatos abunda, una cerca de la otra. Mientras tanto, los ciudadanos vuelven a la cotidianidad en medio de la tensión. Foto: Wilson Parra.

Por esta, la calle principal del municipio, la propaganda electoral de los dos candidatos abunda, una cerca de la otra. Mientras tanto, los ciudadanos vuelven a la cotidianidad en medio de la tensión. Foto: Wilson Parra.

Desde la asonada, que acabó no solo con los votos, sino también con cédulas, registros civiles y demás elementos de identificación de los serranos, los simpatizantes del candidato Eduardo Trochez, se asentaron en la plaza frente a la alcaldía. Soldaron la entrada a la edificación y levantaron carpas durante cuatro días.

“Lo que queríamos era asegurar que a la alcaldía no ingresara nadie y entregársela a las autoridades para que realizaran las investigaciones necesarias”, comentó otro de los ciudadanos que también pidió no revelar su nombre.

Sin embargo, para el alcalde y para los simpatizantes del candidato Miller Hurtado, lo que sucedió es que “la gente que cometió los desmanes, en donde habían incluso concejales se podría decir electos, profesores y gente del común, quieren desviar las cosas y pidieron que investigaran la alcaldía”, expresó Huver Ramos Estupiñan. Como de hecho sucedió el jueves 29 de octubre cuando expertos en investigación y miembros de la Procuraduría se hicieron presentes en La Sierra. Se llevaron alguna información, entre ellas la contratación de este 2015.

“Nosotros no hicimos esto porque el candidato liberal haya perdido, sino porque estamos cansados de que nos sigan robando las elecciones”, explicó otra de las ciudadanas quien también pidió no revelar su nombre.

Y es que varios serranos no paran de advertir que cuando Miller Hurtado fue alcalde por primera vez (2008-2011), el actual alcalde, Huver Ramos Estupiñan, era uno de sus funcionarios; por lo que presumen un apoyo de la actual administración en la campaña del candidato de la U que, sin embargo, el alcalde de La Sierra niega tajantemente.

Sin documentos

El incendio más grave, no por la magnitud, sino por las consecuencias, fue el que se presentó en la casa ubicada en la vía principal del municipio con número 7-84, sede la Registraduría Municipal. Aquí no sólo se quemaron las votaciones, sino también los documentos de identidad.

Según los delegados departamentales de la Registraduría ahora no queda más que reconstruir la información que se quemó en esta asonada. “Hay información que podría tardar varios años para recuperarse”, comentó Jaime Gabriel García, uno de los delegados departamentales.

Esto sin contar con las cédulas de ciudadanía que no habían sido entregadas o las contraseñas que estaban listas para cederlas. Por lo que varios de los ciudadanos del municipio hoy caminan indocumentados.

Después de los hechos la registraduría de La Sierra despacha desde Popayán. Hasta la capital van varios ciudadanos de dicho municipio a tratar de realizar algún proceso relacionado con la identificación, pero es poco lo que pueden hacer desde esta entidad por las pérdida de la información.

A volver a votar

Lo cierto de toda esta situación es que la comisión escrutadora del municipio no pudo declarar elecciones en La Sierra (Cauca), principalmente por la falta de material electoral para ser procesado en el ejercicio de escrutinio. Esta decisión fue respaldada por el nivel departamental y en últimas por el Consejo Nacional Electoral quien ordenó la repetición de las elecciones.

El Secretario de Gobierno del Cauca, Gabino Hernández Palomino, habría confirmado que dicha jornada electoral se haría el 13 de diciembre, y que contará con todas las medidas de seguridad para que no se repitiera lo sucedido.

Ante esto el candidato Miller Hurtado, quien fue el virtual ganador de las elecciones, expresó que están presentado todas las pruebas para que las autoridades electorales las tenga en cuenta en sus investigaciones, “estas elecciones fueron ganadas de forma limpia y estoy presentando pruebas que, sin embargo, parece que no han tenido en cuenta. Pero ahora mediante la tutela espero frenar esa decisión”, comentó Hurtado.

Mientras tanto, los miembros de la candidatura liberal explicaron que están solicitando que se brinden todas las garantías, “que los jurados no sean del municipio, incluso que hasta la misma Policía venga de otra parte, porque como está la situación hay que hacer de todo para generar confianza”, expresan.

Y es aquí donde se presenta el primer punto de confluencia entre las partes enfrentadas: dicen estar dispuestas a presentarse a las elecciones y respetar, si hay garantías, la decisión que surja del próximo ejercicio electoral.

Ahora la sede de las votaciones no será la galería sino el colegio, donde tradicionalmente se celebran las elecciones, confirmó el alcalde; quien también hizo un llamado a que se viviera la nueva jornada democrática de manera pacífica “y entendiendo que en política hay ganadores y perdedores. Por nuestra parte, haremos lo necesario para garantizar la transparencia”, agregó.

Lo cierto es que el tiempo empezó a correr y quedan 25 días para que los serranos de una vez y por todas elijan al nuevo alcalde y a los nuevos concejales del municipio. Desde ya se empieza a hablar de movimientos al interior de las campañas; en eso se concentran los debates en las calles. La meta es superar esos 45 votos de diferencia que generaron la discordia en La Sierra, el único municipio del Cauca que debió volver a hacer las elecciones locales.