LOS VALORES DEL DEPORTE

Columna de opinión

Por: Roberto Rodriguez Fernandez – rrfernandez@unicauca.edu.co

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 (De la serie “Cartas a mi nieta”)                                                                           

as dirigencias deportivas son las encargadas de mantener y promover los valores del deporte, es decir, en términos generales, que se juegue en forma justa. Pero, lo que ocurre es que los deportes se inscriben en el mundo de las políticas estatales, y con ello se vuelven corruptos, racistas, clientelistas, y entran al servicio de los gobernantes y de las empresas multinacionales.  

Así, mi querida niña, a lo recreativo entran avalanchas de dineros de todas las procedencias que los transforman en prácticas excluyentes. Siempre los dirigentes han negado las corrupciones, pero han terminado envileciendo el juego con la disculpa retórica de que su actuar es “apolítico”.

Las mas famosas competiciones deportivas han sido compradas por regímenes con problemas de derechos humanos. Allí se han arraigado las perversiones, han existido sobornos para todo: para adjudicar sedes (Qatar 2022), para desplegar toda la mercadotecnia de las empresas, para vender diferentes formas de transmisiones deportivas, para desplegar todo tipo de publicidades, firmar contratos, y lograr las re-elecciones de los dirigentes. 

Todo ello es conocido sobradamente, pero no pasa nada, todos nos volvemos cómplices tanto en los niveles internacionales como en los nacionales, regionales y locales. Al interior de las organizaciones, selecciones y clubes se estructuran grandes mafias intocables (como la FIFA o la Conmebol), especialistas en realizar todo tipo de negocios privados. Son un ejemplo del colonialismo -externo e interno- en donde impera el dinero, y quien critique o denuncie corre graves riesgos. Allí se decide quienes son los campeones o a quienes favorecer, siempre en función de sus negocios. 

Piensa, preciosa, ¿podría el mundo del deporte ser “purgado” de sus corruptelas? Por supuesto que no, porque no se trata de actividades o competencias libres, o democráticas, pacíficas o imparciales. Allí lo que existen son hechos punibles y condenables, originados en los poderes del dinero y que generalmente están al servicio de los militaristas.

Sin embargo, espero que en tu tiempo se haya podido impulsar las convivencias y la paz para que sea posible una vida mas saludable, y que los jóvenes se unan alrededor de las diversiones de los juegos.  

Existe una Convención de la ONU-2019, y un estudio para aplicarla, que informa sobre casos y tendencias de las corrupciones en el deporte. Allí se hacen recomendaciones para abordar problemas identificados, pero -a pesar de ello- continuamos sin tener competiciones limpias, o que contribuyan a la prosperidad en sociedades mas justas. Son problemas de la naturaleza del capitalismo-colonial-patriarcal.

Las propuestas de luchas contra el envilecimiento deportivo han producido escasas denuncias; continúan las discriminaciones, sobre todo de género; abundan los abusos, las manipulaciones, las apuestas (legales e ilegales, que patrocinan eventos y transmisiones). Allí crecen las inmoralidades, que van de la mano con las globalizaciones mercantilistas. 

Nos gusta el fútbol latinoamericano, pero no nos alejemos de que sus dirigentes de siempre han participado de los escándalos de la FIFA, que este año se compite en Qatar, un lugar que no es el mejor escenario ni es el ambiente apropiado para jugar al fútbol, por múltiples razones. Una copa plagada de abusos, el mundial de la vergüenza (Noticias Uno). Pero ese es el negocio, y la forma de lavar la imagen de un régimen lleno de tecnologías, pero políticamente arcaico y en manos de ricachones excluyentes. El juego, que allá no conocen, es lo que menos importa.