Capellanía, territorio olvidado 

El corregimiento de Capellanía, es una hermosa región, ubicada en el sur del departamento del Cauca, en el municipio de Bolívar, con 384 habitantes, según el último censo, que conjuntamente con su centro poblado, hace parte también la vereda de Potrerillos.

Por: Jesús Alberto Aguilar Guerrero

La historia define que en este sitio se ubicó el único palenque que hubo en la zona, pues predominó la raza negra, en donde nacen y se conservan sus costumbres, música, danzas, historias, anécdotas y gastronomía; fue paso obligado por los caminos utilizados por el libertador Simón Bolívar, cuando hacia su recorrido proveniente de Almaguer, Yacuanas, Melchor, Lerma, Palmitas, bordeando el rio San Jorge, Capellanía y Mercaderes, para enrutarse hacia el sur de Colombia.

Como datos especiales y que enmarcan la historia de este mítico lugar se afirma que en el tiempo que existían los esclavos y en esa zona hubo gran cantidad de ellos, una esclava perteneciente al General Tomas Cipriano de Mosquera, le hizo seguimiento al ganado que se escapaba hacia la región de Butuyaco, solamente a tomar agua menospreciando el líquido los ríos Sambingo y San Jorge, solamente llegando a un manantial que formaba un charco que contenía agua salada, (hoy en día predios de la señora Estefanía); fue entonces cuando en 1911, ante la continua información del último capellán que existió en el lugar Eloy Angulo,  el medico Felipe Castro, dio inicio a explotar las salinas por intermedio del sistema de hornillas, con los maderos que bajaban los leñadores aprovechando la corriente de las fuentes hídricas, las cuales se pueden evidenciar a unos 400 metros del pueblo y cerca a orillas del rio San Jorge que servían como combustible.

Extrayendo este mineral que era comercializado en los mercados de Lerma, Bolívar, Guayabillas, El Bordo, Mercaderes y Galíndez, así como también la sal sirvió como trueque ya que los lugareños la intercambiaban con panela, frijol, maní, papa, entre otros cuando existió un mercado en esa parte en donde hubo grandes cultivos de maíz y rico en ganadería. El Licenciado Divo José Muñoz, oriundo de esta comarca, afirma que la sal de Capellanía, entró en decadencia por la llegada de la carretera Panamericana en 1932 y que hasta 1960 se vendió, pero poco a poco fue desapareciendo su explotación y consumo debido a que a las tiendas llegó otra clase de sal para el consumo humano y no la que se explotaba rudimentariamente en esa zona que la utilizaban para curar, el coto, verrugas, hemorroides y amigdalitis.

Sus bellos paisajes, hacen de este exótico lugar un verdadero paraíso, que rodeado de un gran manantial de agua refresca el clima caliente del lugar, en donde usted puede calmar la sed con agua de piñuela, agua de panela fría con limón, un buen pedazo de sandía y frutas que ofrece la región, escuchando las mejores interpretaciones de la ya afamada agrupación “EL SON DE CAPELLANIA”

Así mismo, observando los grupos de danzas bailando torbellino, porque en ese lindo paraje nació la danza patiana. En esta oportunidad agradecemos la colaboración de la profesora Consuelo Gómez Balanta, por su interés para la recolecta datos de la región, como también al aporte fotográfico de Divo José Muñoz y Carlos Alfredo López, no sin antes alertar a las administraciones municipales, para que esta región necesita de mejores vías de comunicación, en especial la que ellos reclaman como la transversal del sur, que conectará a Guayabillas, Carbonera, Capellanía, el Pilón, y reactiva esa zona productiva, además de ser incluido en el inventario cultural bolivarense y caucano. Desde ya se organiza para el próximo mes de septiembre un gran recorrido por un paradisiaco y hermoso sendero ecológico en ese lugar.

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