¿“Vamos bien”, No?…¡hey!…¡Juampa!…

EDUARDO NATES LOPEZ

eduardonates@gmail.com

Por supuesto que sería mucho más grato (sobre todo para un alegre empedernido como yo) hacer comentarios optimistas de la situación general del país, que hacer objeciones y mostrar el lado desagradable de las cosas. Pero lo que pasa es que no hay lado… Por ahí, esporádicamente, ocurren hechos aislados que estimulan la esperanza, pero, sin demora, el baldado de agua fría nos vuelve a la cruda realidad. Ciertamente hay que ser iluso para estar optimista.

La prensa de este martes pasado, (en páginas interiores y un poco de paso) publicó unas estadísticas sobre el comercio minorista que son muy preocupantes, pues todos, de cualquier manera, tenemos que ver con este mercado, que es, nada menos, que el de insumos de supervivencia como: alimentos y bebidas, libros, elementos de aseo, prendas de vestir, utensilios de uso doméstico etc. etc. No estamos hablando, entonces, de la disminución en la venta de aviones ejecutivos, o de planes vacacionales al Hawái… Se trata de la caída vertiginosa de las ventas elementales del diario. Del descenso abrupto en las ventas de comida y vestido. De la rutina diaria, aunque también se incluyen datos sobre la baja en venta de vehículos y motos. (Increíble: hasta las motos… que las entregan con la cédula.)

Y las estadísticas no son cualquier datico recogido en una tienda. Se trata de la “Variación Porcentual de las Ventas Reales Minoristas. Variación anual a febrero de 2017”, información oficial del DANE, clasificada y publicada por FENALCO, en un cuadro comparativo de los años 2015, 2016 Y 2017. Y se pueden apreciar valores tales como que: la variación total del comercio minorista en febrero 2015 fue de 4,3%; en febrero 2016 fue de 5,3% y en febrero 2017 se ubicó en -7,2%. Es decir que las operaciones totales se devolvieron 12,5 puntos porcentuales. Las compras de artículos de aseo personal, cosméticos y perfumería pasaron de un crecimiento del 4,6% en febrero de 2016 a una cifra negativa de -13,3% en el mes de febrero de 2017. ¡Es decir que se devolvieron un total de 17,9 puntos porcentuales! Las ventas de calzado y artículos de cuero crecieron 2,1% en febrero 2016 y bajaron el -13,5 en febrero 2017. Y las ventas de vehículos y motos, que en 2016 ya estaban en un decrecimiento de -1,8% pasaron a -10,5% en febrero 2017. Hay otro renglón que llama la atención: el de bebidas alcohólicas, cigarrillos y tabaco, cuyo crecimiento en 2015 estuvo en 17,9%; en 2016 bajó a 9,9% y en 2017 ya va en 3,0%, lo cual es tremendamente preocupante en este “país de vagos” pues las ventas de licor, en la mayoría de departamentos, sirven para pagar la educación primaria y secundaria. Y así están todas las cifras del comercio. Naturalmente, este consumo está engranado con la producción industrial que acusa un descenso de 3,2%!!!

Cabe preguntarse ahora, ¿Cuál será la afectación que esta rebaja en las ventas y en la producción va a causarle a los recaudos del IVA, recientemente incrementado al 19%? ¿Y a los recaudos de renta y complementarios de la industria, que acusa ese descenso? Por lo tanto ¿De dónde saca el arrogante MinHacienda su insólita expresión “…vamos bien”? ¿Se “acabará de enterar” el Presidente Santos de que es en su país en donde está sucediendo esto ahora? Ojalá, porque hace unos días tuvo el descaro de reunir a los empresarios y sugerirles de manera desvergonzada que les dijeran a los medios donde contratan la publicidad, que se abstuvieran de contar la verdad de lo que está pasando, porque eso genera “pesimismo” y pondría en riesgo la economía del país… Cuando el riesgo es él, y su peculiar manera de gobernar sin saber dónde está parado y sin medir las consecuencias de lo que se gastó y comprometió en su obsesión monotemática de la “Paz a cualquier precio” y en su alocada carrera detrás del Premio Nobel de Paz, el que al fin y al cabo consiguió, como victoria pírrica, con el sacrificio del pueblo colombiano, para mancillarlo a los pocos días, cuando se destapó el escándalo de Odebrecht.

¡Qué cinismo! Induciendo a los empresarios a chantajear a los medios con la publicidad…Pero ahí sigue, con el Congreso complaciente y arrodillado aprobando a manos llenas nuevos Magistrados y Comisiones que tendremos que pagar todos. Por estas razones y aquellas cifras es que vamos camino de Venezuela, si no somos capaces de cambiar la orientación del timonel en mayo del año próximo.