Un año sin Yuliana Samboní

Los Samboní Muñoz no han sido reparados económicamente, y quizás no lo sean, porque según la explicación que le han dado los abogados a Juvencio Samboní, no recibirán dinero pues tras la condena de Uribe Noguera, el pago que deberá hacer este hombre que cegó la vida de la pequeña Yuliana Samboní se traducirá en una multa que “será reclamada por el Estado”.

Pero esa no es la única “deuda” que hay con los Samboní, hace un año cuando sucedieron los hechos, la solidaridad del pueblo colombiano no se hizo esperar, diversos sectores se unieron para buscar ayudas, para hacer campañas, incluso a los Samboní les prometieron una vivienda, pero en Bogotá, ciudad a la que Juvencio y su esposa Nelly, esperan nunca pisar. Si ya la ausencia de Yuliana es difícil, volver a la ciudad donde le arrebataron su vida, sería otro dolor más profundo.

Las colectas, donaciones y demás ayudas económicas, primero llegaron por particulares que por alguna fundación o por grupos de personas “famosas” que se unieron a la campaña nacional #YoSoyYuliana, de los resultados de esa campaña los familiares de la pequeña no supieron nada más que los mensajes posteados en redes sociales que en su momento fueron virales.

365 días después del asesinato de su pequeña, Juvencio, Nelly y sus dos hijos salen adelante, él trabajando en jornales, “en lo que salga”, ella cuidando a su hija y a su pequeño Yulian Andrés, a quienes no desampara ni de noche ni de día.

Este lunes 4 de diciembre, en homenaje a la pequeña Yuliana, el pueblo se reunió en el cementerio donde se ofreció una eucaristía en memoria de la niña. Hasta ese lugar llegaron los pobladores de las 15 veredas que conforman el corregimiento de Los Milagros en el municipio de Bolívar. Los familiares y amigos más cercanos no pudieron ocultar el dolor, pues así se haya hecho justicia con quien cometió el asesinato -recordemos que Rafael Uribe Noguera fue condenado a 58 años de prisión- el dolor y la ausencia de Yuliana no tienen precio.