Todo un ‘modelo’ de actividad física

‘Rumba barrio Modelo’, un organizado grupo de ciudadanos se vale de la llamada bailoterapia para fortalecerse física y comunitariamente.

Desde hace algo más de dos años, un grupo de ciudadanos, la gran mayoría mujeres, comparte en comunidad en el salón comunal del barrio Modelo para practicar baile deportivo y aeróbicos. / Laurentino Tello Narváez – El Nuevo Liberal.

Un grupo de ciudadanos, la mayoría mujeres, se reúne a diario en el salón comunal del barrio Modelo para bailar. No se trata de expertos danzadores, ni de un grupo coreográfico o folclórico. Se trata de la bailoterapia, actividad de corte físico con baile deportivo y aérobicos con el que los participantes, además de ejercitarse, comparten en comunidad en este céntrico sector de la capital caucana.

Aida Cecilia Ramírez de Toro, presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio Modelo, es quien lidera esta iniciativa a la que llaman ‘Rumba Barrio Modelo’, que ya superó los dos años. Recuerda que a mediados de 2015 se cansó del sedentarismo y la quietud que copaban su cotidianidad por lo que decidió reunir a sus mejores amigas de barrio para jornadas de bailoterapia, en ese entonces casi personalizadas.

Ese primer intento, según narró la dirigente comunal, no tuvo mucha acogida, pero ella siguió insistiendo, en principio a manera personal, participando de un grupo de bailoterapia en El Cadillal, donde decidió acoger la recomendación de una de sus colegas de la JAC del vecino barrio, que consistía en la petición formal a Indeportes Cauca para conformar un grupo en su sector.

La respuesta positiva del ente departamental reanimó la actividad en El Modelo. Esta vez la actividad se acogió en la caseta comunal con una convocatoria que superó las 30 personas, en gran porcentaje mujeres.

Seis meses más tarde cuando el grupo estaba consolidado, Indeportes determinó no seguir contratando los instructores. Esto no detuvo las ganas de las participantes, quienes optaron por contratar por propia cuenta a los dos expertos y así continuar con una hora diaria de bailoterapia.

En palabras de doña Aida, no era pertinente detener un proceso que les había traído beneficios a su salud, a su estado físico y a su autoestima. “Ya no vamos tanto al médico, somos un grupo muy unido que está pendiente de porque no viene a una clase, o de su cumpleaños y entonces hay compromiso, no solo personal sino también de comunidad”.

Sobre el particular, Jonathan Saravino, instructor especialista en Aerorumba y Baile Deportivo, corrobora las apreciaciones de la dirigente comunal, asegurando que los beneficios de la bailoterapia impactan con bienestar hacia los sistemas cardiovascular y circulatorio de los practicantes. Agrega que mantener el cuerpo en constante actividad, dejando la pereza y el sedentarismo, le dan vivacidad y energía a las personas. “Este es un excelente grupo, muy activo, con mucho entusiasmo en el que las chicas bailan a toda”, repunta Saravino.

Actualmente son 36 mujeres, entre amas de casa y profesionales, las que habitualmente llegan a las clases de lunes a viernes de 7:00 a 8:00 de la mañana. Pocos hombres cumplen con una que otra clase a la semana, lo que no significa según doña Aida, que Rumba Barrio Modelo“ sea solo exclusivo para mujeres. “Los hombres y mujeres de todas las edades son bienvenidos”.

Ya consolidados, el grupo trabaja con dos instructores, Jonathan Saravino, los lunes, miércoles y viernes y Víctor Samuel, los martes y jueves, a quienes se les paga diariamente, recurso que es recogido con un pago de 2 mil pesos por participante. Lo que sobra, acota Aida, se va a un fondo que sirve, ya sea para completar la cuota del instructor o para realizar actividades comunes al grupo, tales como los desayunos saludables, en especial los lunes, en la que se hacen exquisitas ensaladas de frutas para ser disfrutadas al final de cada la jornada.

“Todos en el barrio o de otros sectores están invitados para que participen en nuestro grupo de baile deportivo y así mejoren así su calidad de vida; lo recomendamos quienes llevamos más dos años y hemos sentido los beneficios de estar siempre activos en una actividad en la que el compañerismo es primordial para que todos nos sintamos bien en cada jornada”, puntualiza la dirigente comunitaria.

Opinan participantes

Amanda Ortega, participante

Los beneficios por este tipo de actividad se sienten cada vez que terminamos una jornada. Salud, energía a lo largo de todo el día y socialmente porque estamos siempre interactuando entre las vecinas del barrio.

Daysi Mondragón, participante

Aquí aprendimos hasta a ser cumplidas, tanto para el grupo como para nosotras mismas. Ya llevamos dos años, viniendo constantemente y participando activamente. Incluso cuando una no puede venir, extraña la actividad física y extraña a las compañeras.

Elsa Campo Mosquera, tesorera del grupo

Toda esta actividad de más de dos años nos ha servido para estar bien físicamente, en nuestra salud, pero sobre todo en el compañerismo, porque uno aprende a compartir con las vecinas, que se convierten en buenas amigas.

Jonathan Saravino, instructor

Este es un grupo integrado, compacto, comprometido y especialmente consciente de la importancia que es la actividad física en sus vidas. Durante cada jornada siempre se entregan al máximo y eso para uno como instructor es muy satisfactorio.