Tecnologías para aguas residuales (I)

SIGIFREDO TURGA AVILA

sigifredotu@hotmail.com

A propósito de lo que viene sucediendo con la contaminación de los ríos y quebradas de Popayán y sobre las posibilidades que pueden tenerse para corregir tal daño, queremos plantear que tales opciones se mueven entre dos visiones, la Tecnología blanda y la Tecnología Dura. Por lo mismo es importante aclarar estos dos conceptos, ya que aplicar la una o la otra, o fases intermedias entre las dos, conllevan diversidad de consecuencias. Con tal fin aprovechamos en algo un enfoque sobre tecnología que presenta el profesor Edgardo Lander.

Ha de tenerse muy claro que la tecnología dura, es de elevado consumo energético, hace uso no reversible de materiales y de fuentes de energía, normalmente es generadora de polución, funciona solo durante un tiempo limitado, es de alta especialización, cuando se han de producir artículos debe ser un elevado número o una producción masiva. Es predominantemente urbana, Es monopolio de pequeños grupos o núcleos familiares. Sus límites técnicos son establecidos por la riqueza.

Es propensa a que quienes la establecen y la apliquen, se marginen del espíritu y la esencia de la naturaleza y como consecuencia la irrespeten y violenten.

Es destructora de la cultura local, diseñada para que se involucre en todo el panorama del comercio a escala mundial, es propensa a la destrucción de especies animales o vegetales. Su establecimiento e innovación es regulada por el lucro o beneficio individual y hasta por la guerra. Va centrada al predominio del inversionista de Capital y al crecimiento económico. Su aplicación, manejo, control y operación está en manos de una pequeña élite de expertos. Por sus complicados modos de funcionamiento está vetada para una comprensión general.

Está encaminada a dar soluciones únicas para problemas técnicos y sociales. En la agricultura es predominante el monocultivo dándose una elevada valoración de criterios cuantitativos; predomina la industria y requiere especialización. Son frecuentes los accidentes tecnológicos.

El trabajo emprendido con tecnología dura tiene por objetivo principal acrecentar el dinero.

La Ciencia y la tecnología deben ser realizadas por élites especializadas, alienadas de la cultura En el trabajo emprendido con tecnología dura es notorio que pequeñas unidades de trabajo dependen completamente de otras. Obliga esta tecnología a una amplia diferenciación entre trabajo y ocio. Aumenta el desempleo. Su eficacia general aumenta con el tamaño. Es centralizadora y propensa al mal uso.

Entre tanto la Tecnología blanda tiene un reducido consumo energético, bajo o nulo nivel de polución, exclusivo uso de materiales y fuentes de energía renovables. Predomina la producción artesanal de baja especialización.

Su predominio es rural bajo límites técnicos establecidos por la naturaleza, es compatible con la cultura local, se facilita el control al mal uso. Es dependiente del bienestar de otras especies y su innovación es regulada por la necesidad. Se pone al servicio de una economía ambientalmente responsable, predominando el trabajo que facilita integrar a jóvenes y viejos. Funciona todo el tiempo.

Es descentralizadora y su eficiencia aumenta con el tamaño reducido. Su funcionamiento es comprensible para todo el mundo. Se presentan insignificantes accidentes tecnológicos. Facilita las soluciones diversas para problemas técnicos y sociales. Sus valoraciones son principalmente cualitativas. Los alimentos pueden ser producidos por todos. El trabajo es emprendido principalmente por satisfacción.

Son predominantes las pequeñas unidades autosuficientes. La ciencia y la tecnología van integradas a la cultura y son realizables por cualesquier integrante de la comunidad. Existe una pequeña o inexistente distinción entre trabajo y ocio. Son válidos los objetivos técnicos para todos los humanos durante todo el tiempo. Los cultivos agrícolas son diversificados.

En general la sociedad de tecnología blanda es ecológicamente sólida.