Te gustan los animales, no uses pólvora

Hay muchas formas de divertirse sin hacerles daño a los animales, la pirotecnia causa daños graves en la salud de los animales.

Los signos que con más frecuencia se pueden observar en un perro son el congelamiento o paralización, las conductas de evitación activa como los intentos incontrolados de escape y de esconderse), temblores y taquipnea (jadeos continuos).

El miedo es una respuesta emocional que aparece cuando el individuo se enfrenta a un estímulo o a una situación amenazante, constituyendo un mecanismo de adaptación o supervivencia. La fobia más frecuente en perros es, muy probablemente, la fobia a ruidos fuertes, tales como los truenos o los sonidos producidos por la explosión de petardos o similares.

Los signos que con más frecuencia se pueden observar en un perro son el congelamiento o paralización, las conductas de evitación activa como los intentos incontrolados de escape y de esconderse), temblores y taquipnea (jadeos continuos). Además de estos síntomas, el animal también puede presentar salivación, taquicardia, vocalizaciones intensas, micción o defecación, así como piloerección, postura “encogida” con los miembros flexionados, orejas hacia atrás y rabo entre las patas. Otros comportamientos frecuentemente asociados a esta respuesta son destrucción, actividad aumentada, estado de alerta y trastornos gastrointestinales.

Durante los fuegos artificiales, el perro puede experimentar una oleada de adrenalina y un aumento de las hormonas del estrés, como respuesta al estímulo sonoro se produce en los perros un aumento significativo de cortisol y un marcado desequilibrio nervioso con predominio del sistema simpático.






Los incidentes y lesiones provocados por huidas descontroladas a veces ocasionan la muerte. En los animales con fobia a los ruidos fuertes la pirotecnia provoca confusión, ansiedad y miedo, que da lugar a un comportamiento incontrolado. Si se asustan por la calle, algunos perros intentan regresar a casa, otros se bloquean y no quieren caminar, otros simplemente tratan de escapar sin una orientación evidente, con el peligro que esto conlleva. Los que se encuentran en casa pueden buscar frenéticamente un escondite donde sea, o intentar desesperadamente escapar para huir de las detonaciones) o reunirse con la persona a la que tienen más apego, hasta el punto de provocar daños en el domicilio para conseguir salir de él si fuera necesario.

Los animales que están demasiado cerca de los fuegos artificiales a menudo sufren quemaduras significativas y lesiones oculares. Además, el oído de la mayoría de los animales es considerablemente más sensible que el humano, por lo que las explosiones de fuegos artificiales que pueden emitir sonidos de hasta 190 decibelios, 110 a 115 decibelios por encima del rango de 75 a 80 decibelios, donde comienza el daño para el oído humano, que da lugar a tinnitus y pérdida de la audición, no sólo es proporcionalmente más perturbador, sino que puede afectar a este agudo sentido de los animales. Fuente avatma.org.

Tenga en cuenta

Durante los fuegos artificiales, el perro puede experimentar una oleada de adrenalina y un aumento de las hormonas del estrés, como respuesta al estímulo sonoro.