Suicidios siguen en auge

Administración municipal trabaja desde el programa de salud mental pero se hace llamado a las familias para que se integren a la prevención.

La edad crítica para los suicidas es de los 15 a los 19 años, dentro de las razones son la depresión y desmotivación para seguir viviendo. / Tomada de http://memoriaemocional.com – El Nuevo Liberal.

Luego de conocerse este lunes 4 de septiembre el suicidio de una adolescente de 16 años en el norte de Popayán, sale a flote esta problemática que en el último año se ha incrementado en el municipio en relación a 2016.

Hablamos con la secretaria de Salud de Popayán Iris Santiago Sánchez, quien expresó que “estamos trabajando desde la política pública de salud mental y con la secretaría de Educación municipal en zonas de orientación escolar y aspiramos que este año sean 14”.

Esta política abarca todo lo referente a enfermedades mentales como las dificultades por esquizofrenia, trastorno bipolar entre otros, pero este año se tuvo que re-dirigirla hacía la depresión e intento suicida. El alcalde César Cristian Gómez destinó más recursos para el tema de salud mental porque por medio del Plan de Intervenciones Colectivas (PIC) solo alcanzaba a cubrir cuatro instituciones educativas.

La funcionaria dijo que el propósito es que la gente apoye desde los hogares sobre la situación de los hijos puesto que con los profesores y rectores, ya están trabajando. “Cada que detecten un comportamiento extraño de uno de sus estudiantes lo comunican a la secretaría y nosotros comenzamos a hacer el trabajo correspondiente con el alumno”, precisó.

Agregó la secretaria que hace falta más apoyo familiar para que estén atentos porque hasta ahora solo los docentes son los que informan. “Quisiera hacer un llamado a las familias, a la unión, a estar más atentos de sus hijos, qué hacen en su tiempo libre, a detectar cambios de comportamiento a tiempo, es de allí donde deberían hacerse las notificaciones pero por lo general es el docente el que informa”.




Iris Santiago recomienda que cada que se manifieste un comportamiento extraño los familiares se deben comunicar directamente a la secretaría de Salud donde se toma el caso y aplican la ruta. “Lo estamos haciendo con el grupo de psicólogos y trabajadores sociales que tenemos disponibles, un equipo de 10 personas para cubrir la necesidad y hacer las actividades”.

En cuanto a presupuesto para estos programas, la secretaria indicó que se tenían 80 millones divididos en 40 millones para atención psicosocial a víctimas del conflicto armado y 40 millones para enfermedades mentales. “El recurso es muy poco y con la Política pública se abarcaban diagnósticos, promoción de la salud mental que son 180 millones, así que se re-orientó la política con mayor número de Psicólogas y concentrarse en las instituciones educativas”, concluyó la secretaria.