Siete municipios del Cauca se preparan para desminado humanitario

En noviembre del año pasado se firmó el convenio para iniciar el proceso de desminado en algunas zonas del Cauca, hoy, seis meses después ya los siete municipios cuentan con el operador que se encargará de este proceso. 2021 es el plazo que tiene el Gobierno Nacional para tener los territorios limpios de minas.

592 personas en el departamento del Cauca (militares y civiles) han sido víctimas de las minas antipersonal o de los remanentes explosivos de guerra. /Fotografía: Mariano Redondo.

Por: Olga Portilla Dorado

olguitaportilla@gmail.com

El pasado 21 de abril en la vereda la primavera del municipio de Balboa, Duvan Felipe Ijají de 17 años de edad, resultó herido luego de manipular un Artefacto Explosivo Improvisado (estopín), el cual le ocasionó algunas heridas de consideración en las extremidades superiores y en uno de sus ojos.

A Duvan le fue amputado su brazo izquierdo y actualmente continúa en la ruta de atención de víctimas de la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal (Daicma). En lo que va de este año es la primera víctima de Minas Antipersonal (MAP) y/o de Remanentes Explosivos de Guerra (REG) en el Cauca.

Desde 1990 a la fecha, como Duvan, otras 591 personas en este departamento fueron víctimas de las MAP o de los REG, entre civiles y militares. Y aunque desde 1999 entró en vigor la Convención sobre la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal (tratado de Ottawa), en Colombia el tema es nuevo, tanto que en 2011 se cumplió el plazo para que el país desminara el territorio según lo dictaminaba el convenio de Ottawa, sin embargo luego de una revisión a lo convenido se le dio al país otro plazo de 10 años más; es decir que para el 2021 Colombia deberá ser un país libre de minas.

En el marco de ese nuevo convenio desde la Daicma se planteó un Plan Estratégico para contar con una acción contra minas eficiente y eficaz, el cual arrancó el año pasado y tiene unas metas establecidas a 2021.

Siendo el Cauca uno de los departamentos más azotados por el conflicto armado interno, sin duda hace parte de los 24 departamentos priorizados por la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal, donde siete de sus municipios que están clasificados dentro de la ‘tipología 1’ (es decir donde más incidentes y/o accidentes se han registrado), hoy hacen parte del desminado humanitario, que aunque es un largo proceso, espera dejar resultados duraderos y garantizar la no repetición.

De ahí que, el pasado mes de noviembre, la Daicma, la dependencia del Despacho del Alto Consejero Presidencial para el Posconflicto, la Gobernación del Cauca y algunos alcaldes de los municipios priorizados, oficializaron el inicio del proceso de desminado humanitario en Caloto, Cajibío, Corinto, Miranda, Balboa y Suárez. Posteriormente se sumó Buenos Aires, y hoy en día, todos estos territorios cuentan con un operador asignado para hacer el desminado, sin embargo aún se avanza en los estudios no técnicos.

La Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal ha determinado unos municipios con tipología uno, con ellos empieza la oferta de los operadores civiles de desminado. En este departamento ya están asignados los operadores: Halo Trust, tiene asignado Miranda, parte de Corinto y parte de Caloto; Handicap Internacional, tiene Cajibío, parte de Corinto y parte de Caloto; Perigeo fue asignado a Buenos Aires, Balboa se lo asignaron a ‘Campaña colombiana contra minas’, y Suárez está asignado a la Brigada de desminado que es del Ejército Nacional”, explica Clara Elisa López Garzón, profesional de apoyo en el Programa de Derechos Humanos y Paz de la Secretaría de Gobierno departamental.

La profesional, también señala que hasta el momento en el Cauca aún no se ha iniciado el despeje o descontaminación de los territorios, ya que en lo que avanzan actualmente todos los operadores es en hacer los estudios no técnicos, es decir dirigirse al territorio y entablar un diálogo y un acercamiento con la comunidad, con los líderes civiles, políticos, comunitarios, con todos, con el fin de determinar de esos municipios cuáles son los lugares con mayor sospecha de minas antipersonal.

“Se sabe que en algunas zonas hay MAP o REG porque ha habido antes accidentes y porque la frase que siempre se repite es ‘donde hay una mina, hay más’, entonces la verificación que hacen las organizaciones de desminado es casi casa por casa haciendo un mapeo, identificando los sitios y también priorizando por qué lugar van a empezar la limpieza del territorio; ya cuando eso se ha surtido inicia el despeje, el retirar las minas”, señala Clara López.

De ahí que, a la fecha, en ninguno de los municipios priorizados por la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal en el Cauca se ha iniciado con la desactivación de la primera mina antipersonal o de algún remanente explosivo de guerra ¿Cuánto tardará el proceso? Es algo que ni la institucionalidad ni las organizaciones de desminado se atreven a dar una fecha, pues depende de los datos arrojados en campo y de la confiabilidad de esta información, así como también de que las comunidades estén de acuerdo o no con la presencia de estas organizaciones en sus territorios para hacer el desminado humanitario.

“El Estado colombiano hace parte de la convención de Ottawa y como tal está obligado a culminar el desminado de todas las áreas minadas antes del 2021. Dentro del rol de coordinación de Usmas, hemos venido fortaleciendo la Dirección y acción contra minas para que pueda desarrollar el plan estratégico y el plan operativo durante los próximos 5 años, y así cumplir con este objetivo”, señaló Pablo Parra del Servicio de Acción contra minas de la ONU.

En el Cauca desde la Secretaría de Gobierno departamental y desde algunas organizaciones que trabajan por las víctimas de minas antipersonal, la insistencia es que el desminado en el departamento se haga priorizando las zonas aledañas a las instituciones educativas, las cuales según datos de la Daicma constituyen el 52% de los artefactos existentes.

Situación nacional víctimas de minas antipersonal en Colombia. Cifras desde 1990 hasta abril 30 de 2017. /Fuente: Daicma

Sin desminado, pero con atención a las víctimas

Atención integral a víctimas, Educación en el riesgo y descontaminación del territorio, son los tres temas en los que se concentra el desminado humanitario, para lo cual desde el ente departamental ya se han adelantado, desde años atrás y en alianza con organizaciones y fundaciones que trabajan en pro de las víctimas de minas antipersonal, procesos de educación en el riesgo por minas, sobretodo en lugares donde ha ocurrido algún incidente.

Entre esas organizaciones que existen en el departamento, una de las que más experiencia tiene es la Fundación Tierra de Paz, la cual ha trabajado desde el año 2006 ejecutando su labor misional que consiste en desarrollar actividades de acción humanitaria en el Cauca a raíz de acciones del conflicto armado o de algún fenómeno natural.

“En el tema de la acción humanitaria tenemos varias líneas de acción, la fundamental es la atención de emergencias, la segunda tiene que ver con la acción integral contra minas, la tercera trabaja el fortalecimiento o la construcción de entornos protectores en zonas escolares, y el cuarto elemento está relacionado con el mejoramiento y habilitación de espacios en comunidades que han sido seriamente afectadas por la confrontación armada”, dice Jorge Bastidas, director la Fundación Tierra de Paz.

Su trabajo esencialmente lo desarrollan en la zona rural, en aquellos territorios que están lejos de los centros poblados, porque según la Fundación “son esos territorios donde hay una mayor vulnerabilidad y están expuestos a la confrontación”, aunque sin duda, reconocen que luego del proceso de paz aquellos sitios donde era álgido el conflicto han ido cambiando sustancialmente.

“En este período de tránsito hacia la consolidación de unos acuerdos de paz, la acción integral contra minas tiene muchísima vigencia porque independientemente de la suerte de los acuerdos y de su avance favorable, lo evidente es que hay una gran contaminación de los territorios y que esa contaminación persiste más allá de los acuerdos generando un altísimo riesgo para las comunidades que viven en estas zonas”, indica Bastidas.

Es por eso que los esfuerzos de la Fundación se han concentrado en el acompañamiento de las víctimas, así como en la educación en el riesgo, gestión de información con sitios peligrosos y otras labores que tienen que ver con incidencias sobre algunas políticas públicas en los escenarios nacionales que tiene participación la Fundación Tierra de Paz.




Aunque entre sus datos no tienen registro de cuánta población han atendido, de cuántas víctimas de minas antipersonal han acompañado, según señala el director de la Fundación, el trabajo que han venido haciendo a lo largo de estos años se está viendo materializado con el proceso de desminado que se ejecuta actualmente en el departamento, pues según Jorge, la realización de estudios no técnicos para iniciar el desminado humanitario es un planteamiento que dentro de los planes estratégicos de la Fundación, se hicieron años atrás.

“El tema de los estudios no técnicos nosotros se lo planteamos a algunas personas, veo que tomaron la idea y que han hecho un convenio sobre eso, pero realmente no sabía que habían avanzado sobre eso. De hecho la información que da el Daicma sobre sitios peligrosos no recoge muchos de los eventos que nosotros sabemos que existen, que son indicativos de la presencia de campos minados, pero que no están recogidos en el Daicma, por eso hay un subregistro grandísimo” señala el director de la Fundación Tierra de paz.

De igual forma desde el conocimiento de esta organización se afirma que persisten algunas dificultades para la atención a las víctimas y para realizar el desminado humanitario. Por ejemplo la precariedad del sistema de seguridad social y de salud que dificulta temas como la estabilización y rehabilitación de las víctimas. Así mismo, la reincorporación al ámbito productivo o laboral se convierte en un desafío muy grande, pues valdría la pena preguntarse ¿cuántas de las víctimas civiles del Cauca por minas antipersonal realmente han sido incorporadas al aparato productivo del departamento?

Otro reto en el proceso es la ausencia de información confiable sobre los sitios peligrosos de minas, ya que el Estado tiene una deficiencia grandísima en información.

Todos estos factores constituyen un desafío muy grande para lograr, en el menor plazo posible, un Cauca libre de minas, un satisfactorio proceso de desminado humanitario.