Renacer, el café de los jóvenes que se venderá en Juan Valdez

Un total de 580 kilogramos de café vendió Andrés Felipe Quiñonez para que este fuera incluido en la producción de más de 5 mil unidades del café ‘Renacer’. Ayer en el municipio de Florencia y en el marco del proyecto ‘Vamos Colombia’ se presentó este nuevo producto que desde el 15 de noviembre estará en las tiendas del país.

Por: Olga Portilla Dorado

@olguitapd

Más de 100 voluntarios y 10 empresas participaron de ‘Vamos Colombia – Vamos Cauca’, en el municipio de Florencia, ahí hicieron varias labores de campo y adecuaron la infraestructura de una escuela.

Desde el año pasado Procafecol o Juan Valdez como se le conoce comercialmente a esta empresa, hace parte de las instituciones voluntarias que participan en el proyecto ‘Vamos Colombia’, iniciativa de la Asociación de Industriales de Colombia (Andi) que busca la solidaridad del empresariado con la población y los territorios más afectados por el conflicto armado.

Iniciaron en febrero del año pasado, ya son más de 12 intervenciones que han realizado en siete encuentros que llevan en varias regiones del país, y  donde con la participación de más de 2 mil voluntarios y 70 empresas vinculadas, ayer cerraron su ciclo 2018 en el municipio de Florencia, Cauca.

En ese territorio caucano participaron alrededor de 100 voluntarios y 10 empresas vinculadas, lograron mejorar la infraestructura de una de las escuelas de la zona, trabajaron como ‘jornaleros’ en fincas, pero sobre todo se logró un diálogo comunidad – empresa privada con el fin de intercambiar ‘necesidades’ y aportar al proceso de construcción de paz.

“Ellos vinieron a compartir la cotidianidad de la gente, por eso es común ver un director o gerente con las botas ‘machita’, pala en mano y limpiando fincas; lo que hemos hecho son obras como pintar la escuela, limpiar huertas, cafetales, visitar proyectos de panela; pero realmente esto es una disculpa para que ellos se puedan encontrar y generar un cambio de cultura, que es la base de toda transición en un proyecto de posconflicto en cualquier parte del mundo”, explicó Néstor Gómez, director de Vamos Colombia.

De acuerdo con Gómez es más que responsabilidad de las empresas, ya que en la actualidad esto va mucho más allá del altruismo y de la caridad, “están entendiendo que la responsabilidad social es valor compartido, es decir esas personas vienen a hacer negocios y el mejor negocio es que haya un país en paz, el segundo que estas zonas producen algunos insumos, tienen recurso humano, tienen talento que se puede vincular a las cadenas de valor de las empresas, ese es el mejor negocio”.

En ese contexto, uno de los mejores ejemplos de cómo se ha participado y qué se ha logrado es Juan Valdez, quienes desde el año pasado se vincularon como voluntarios, y a raíz de esos encuentros donde participaron los ejecutivos de esta empresa, abrieron su foco y se dieron cuenta que el café no solo está en Chinchiná, y que si se quiere hablar de un relevo generacional  o de empalme de la labor del caficultor, los jóvenes deben hacer parte de estos procesos.

“Hay jóvenes con ganas de trabajar desde el campo en un mercado internacional, acá con Juan Valdez lo que se busca es conectar con los mercados internacionales a través de los mismos negocios con la compañía”, agregó el director de Vamos Colombia.

En Florencia, Cauca, en el marco de la iniciativa ‘Vamos Colombia – Vamos Cauca’ se dio a conocer el proyecto de café Renacer, donde un joven caucano contribuyó a la producción de este producto que estará en tiendas Juan Valdez a partir del 15 de noviembre.

De ahí que hoy, y más específicamente el próximo 15 de noviembre se espera esté en tiendas la segunda edición del café ‘Renacer’ una marca exclusiva de jóvenes caficultores de varias zonas del país, en la que un joven caucano tuvo la oportunidad de hacer parte con varios kilogramos de grano producido y trabajado en estas tierras.

“Esta edición es fascinante porque es de esperanza, de contarle a nuestros consumidores a través de 5 mil unidades de este café, cuál es el propósito de Renacer en los territorios. El año pasado se lanzó la primera edición que visibilizaba cinco zonas que hicieron parte de Vamos Colombia 2017, pero este año entendimos que no solo era visitar fincas, sino articularnos con los Comités para poder acercar la realidad, visibilizar nuevos territorios, pero con un componente fundamental: los jóvenes”, explicó María Camila, jefe de sostenibilidad de Juan Valdez.

La valentía de Felipe Quiñonez, el abogado caficultor

Andrés Felipe Quiñonez, es un joven caficultor del municipio de Rosas, con su familia tienen dos fincas, una de 15 hectáreas y otra con aproximadamente 2.500 árboles de café. Por su liderazgo y trabajo fue seleccionado para vender un microlote de café a Juan Valdez para la edición ‘Renacer’, el café de los jóvenes caficultores. / Fotografías: Suministradas

De raíces cafeteras por sus padres y abuelos, Andrés Felipe Quiñonez, un joven nacido en Rosas, municipio del sur del Cauca, es hoy el único caucano que pone su “granito de café” en la nueva edición del café ‘Renacer’. En realidad fueron 580 kilogramos producidos en las fincas ‘La materna y paterna’ donde junto a su padre trabajan día a día en la producción del grano.

Andrés Felipe está en séptimo semestre de Derecho en la Universidad del Cauca, y aunque cuando cursaba cuarto pensó que lo suyo sería la Ingeniería Agropecuaria, y estuvo a punto de retirarse, poco a poco se dio cuenta, que la carrera escogida engranaba perfectamente con lo que venía haciendo desde que se graduó en el colegio: acompañar el proceso de la Asociación campesina de la que es miembro junto a su padre, y liderar procesos con los jóvenes de su vereda y municipio.

“A veces yo veía que el trabajo y el esfuerzo que papá hacía no le daba una ganancia buena en dinero, y pensaba en no seguir por este camino, pero fue en 2013 cuando estaba en grado once que aparece el Comité de Cafeteros con un proyecto denominado ‘Fortalezas’ donde impulsaban a jóvenes cafeteros a sembrar y sostener hasta 2.500 árboles, entonces yo decido participar y es ahí donde empiezo a meterme en la zona, a compartir con otros jóvenes y a romper paradigmas de nuestra participación”, relató Andrés.

Para él, fue ahí donde inició realmente su proceso formativo como líder juvenil, como joven caficultor, quien pese a estar estudiando en Popayán le sacó y le continúa sacando tiempo a las labores propias del campo, además del acompañamiento y asesoramiento jurídico y administrativo que le hace a la Asociación, ya que desde que hace parte de ella fue elegido como representante de los jóvenes ante la Junta directiva de ese gremio.

“Nosotros no queremos hablar de relevo porque eso significa entregar la finca, y esa no es la idea, nosotros hablamos de empalme, de trabajar de la mano”, Andrés Felipe Quiñonez, joven caficultor.

“Empecé a hacer un trabajo de liderazgo y de réplica en los jóvenes a los que tenía alcance; por el estudio se me dificulta prestar ayuda cuando es cosecha y hay que hacer recolección, pero el tema principal que me propuse es la incidencia política y la identidad campesina, y eso lo sigo trabajando así sea desde Popayán”, agregó Quiñonez.

Todas esas características y el reconocimiento entre los jóvenes caficultores del Departamento, hicieron que Andrés Felipe fuera una voz y un rostro visible en el pasado Congreso Cafetero, donde tras la intervención de una chica también caucana: Anyi Pino le “hicieron caer en cuenta” a la Federación Nacional de Cafeteros, a la institución que los reúne, que si se quería hablar de relevo generacional debía empezarse por “llenar” esos espacios de jóvenes como ellos.

Intervención que concientizó a las directivas y desencadenó en el Encuentro de Jóvenes Caficultores, Joca, donde cada Departamento cafetero tuvo su representación. Pero, detrás de esa reunión estaba un proceso de análisis para las tiendas Juan Valdez, con el objetivo de seleccionar a los jóvenes que harían parte de la edición del café de los jóvenes: Renacer.

“Él fue identificado como uno de los líderes de su territorio, porque tiene una historia maravillosa, es el más joven de todos, pero además porque él nos contaba cómo desde su juventud estaba proponiendo que el campo fuera un lugar de construcción, de emprendimiento rural. Es un líder maravilloso en su comunidad, y está todo el tiempo trabajando porque no solo los caficultores sino los jóvenes puedan conocer de primera mano las posibilidades que tiene el café en Colombia y las posibilidades de quedarse en el territorio”, destacó María Camila López, jefe de sostenibilidad de Juan Valdez.

Andrés también fue uno de los voluntarios que llegó ayer a Florencia, con el fin no solo de trabajar, sino de contar su historia a los jóvenes de la zona, dándoles a conocer su experiencia y mostrándoles primero que el campo sí es rentable generando y aplicando nuevos procesos de mejora a los cultivos, investigando, experimentando; segundo que se puede ser profesional y combinar estudios con la labor del campesino, y tercero que lo aprendido se puede replicar con las comunidades para beneficio del territorio.

“Mi sueño es tener mi propia línea de café, venderlo en las tiendas, que digan ese es el café de Felipe Quiñonez de Rosas; para el próximo año o para 2020 espero sacar con papá así sea unas poquitas libras y vender mi propio café en las tiendas del municipio. Lo otro que quiero es graduarme y especializarme para seguir ayudando en las organizaciones campesinas de mi municipio y del resto del Cauca, porque gracias a todos los campesinos del Comité, de la vereda, yo he hecho escuela desde que estaba niño, y no quisiera dejarlos ahí, sino contribuir a su calidad de vida”, puntualizó el joven caficultor.