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Regalo acogedor en Popayán

Tras ser afectados por el invierno, una familia recibió la ayuda de un grupo de Policías. Aquí la historia.

Así quedó la casa de María Eugenia Hidalgo tras colapsar el techo, el pasado 20 de diciembre, los vecinos ayudaron a la familia a evacuar. / Suministrada – El Nuevo Liberal.

El 20 de diciembre de 2017, tras un fuerte aguacero, el techo de la vivienda de María Eugenia Hidalgo colapsó, afectando gravemente a la familia de esta ama de casa del barrio Antiguo San Rafael de Popayán.

En cuestión de segundos, las tejas de barro quebradas y la cubierta destruida sepultaron las camas y los demás enseres de estas personas, quedando prácticamente a la intemperie, en medio de la desazón que causa saber que no se tiene dónde pasar la noche para resguardase del frío que trae consigo la lluvia.

Mientras los seres queridos ayudaban a María Eugenia Hidalgo a rescatar las pocas pertenencias que se salvaron, y luego de evacuar a los adultos mayores que está a su cargo, al sitio arribaron un grupo de policías del CAI Benito Juárez, con el fin de verificar la situación.

Dice la ama de casa que dicha visita de los uniformados trajo consigo a varios ángeles de la guarda que asumieron el reto de ayudar a estas personas, luego de ser ubicadas en diferentes hogares cercanos porque para ese momento era imposible habitar la residencia. Una parte de la cubierta, aquella que no colapsó, amenazaba con venirse al piso, representando así un peligro.

“En este caso se demuestra que la vocación policial va más allá del tema de seguridad. Resulta que el comandante de la estación norte, mayor Edwin Argüello, así como unos funcionarios de la misma, al ver la situación en que quedó esta familia, empezaron una actividad de recolección de materiales para reconstruir la cubierta de esta vivienda. ¿Y cómo se dio esto? Pues los policías, junto con los integrantes de la JAC, tocaron puertas ante comerciantes y propietarios de ferreterías para obtener tejas de eternit, de zinc, arena y cemento”, explica el comandante de la Policía en Popayán, coronel Pompy Arúbal Pinzón.

Como el trabajo febril de hormiguitas, esos ángeles de la guarda empezaron la recolección, poco a poco, de los materiales que se requerían para adelantar esta obra para así brindarle el espacio cálido y tranquilo que necesitaba la familia.

“Esa misma noche se le asistió para ser ubicados en lugares seguros para después, al día siguiente, empezar la actividad como tal, que consistió en gestionar un maestro de construcción para que edificara de nuevo los muros que sostendría la nueva cubierta, recurriendo también a la solidaridad de las personas que aportaron la arena y el cemento, mientras se gestionaba el eternit”, manifiesta por su parte la intendente Gladis Hidalgo, responsable del área de talento humano de la Estación Norte.

Así, poco a poco, se materializó la obra durante este último mes hasta ya entregarle a la familia de María Eugenia Hidalgo un espacio para habitar, dejando atrás la amenaza de una emergencia y la molestia de las goteras, como pasaba con la vieja estructura.

“Gracias a la ayuda de la Policía, así como por la Alcaldía, me ayudaron con la consecución del láminas de zinc y de Eternit, junto con un kit de aseo, cuando se presentó la emergencia, algo duro para mi porque yo protejo a tres adultos mayores que para ese diciembre quedaron prácticamente a la intemperie, pero que ahora, con la ayuda de la señora Esmeralda, de la JAC, como de los policías de la Metropolitana, tengo una mejor calidad de vida”, atestigua María Eugenia Hidalgo mientras asea el frente de sus casa para así completar esta hermosa obra de la solidaridad y del compromiso ciudadano.

Así quedó la vivienda tras la ayuda de la Junta de Acción Comunal y los integrantes de la Estación Norte de la Policía Metropolitana de Popayán. / Suministrada – El Nuevo Liberal.