Reacciones tras posible aspersión aérea a los cultivos ilícitos

Campesinos dedicados a esta actividad ilegal, se pronunciaron frente a las declaraciones de Rex Tillerson, secretario de Estado de los EE.UU.

Eliana Gómez

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Algunos de los líderes consultados le aseguraron a este medio que se movilizarían en los próximos días para rechazar estas declaraciones, mientras que otros emitirán un comunicado. /Archivo – El Nuevo Liberal.

Luego de que el secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, se pronunciara y le dijera al país que debe retomar la fumigación área con glifosato, varias han sido las reacciones que se han generado entre los líderes y campesinos caucanos que se encuentran inmersos en los cultivos ilícitos.

Los argumentos de Tillerson se centran en el incremento de hectáreas cultivadas con coca en diferentes áreas del país. “Les hemos dicho que es necesario volver a la aspersión. El presidente Trump habló directamente con el presidente Juan Manuel Santos y vamos a trabajar con ellos para hacer frente a este asunto”, dijo el secretario de Estado estadounidense.

Ante este planteamiento, El Nuevo Liberal dialogó con Nilson Antonio Liz Marín, presidente de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos de Colombia, Anuc, en el Cauca, Diego Rodríguez, representante de la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana, Coccam del departamento y Juan Carlos Palau, asesor de la Dirección para la Sustitución de Cultivos del Gobierno Nacional.

Al respecto, Nilson Antonio Liz de, Anuc, considera que esta situación podría traer más perjuicios en el acuerdo final entre el Estado y la guerrilla de las Farc. “Para nosotros si es muy complicado, creemos que sería una decisión bastante riesgosa para las comunidades, tanto para los cultivadores, y también para los que posiblemente podríamos beber agua contaminada con glifosato”.

Asimismo aseguró que “hay un problema y es que no solamente se fumigan los cultivos de coca, sino todo aquello que se encuentren en el camino, eso es bastante preocupante, pero lo más delicado es fumigar con un producto que está prohibido por los efectos dañinos que trae a la salud de las personas”.




Por su parte, Diego Rodríguez, de la Coccam, aseveró que esas no son las alternativas para continuar con el acuerdo de paz. “Creemos que las políticas que ha implementado Colombia con estas órdenes de Estados Unidos, pues no han servido en el país, lo único que han hecho es que el campesino en vez de acabar con la hoja de coca, siembre más”, indicó el líder.

Según el delegado de esta asociación, la única forma de lograr que se suspenda definitivamente la siembra del mismo es brindándole alternativas al campesinado colombiano, “que le permitan vivir dignamente de otras actividades, no es solamente sustituir la mata de coca, sino de hacer una trasformación estructural de fondo, es decir, que hay que fortalecer el tema de tierras, educación, infraestructura, de salud; que están dentro del acuerdo, de lo contrario, esto sería como una traba al proceso de paz”.

Sin embargo para Juan Carlos Palau, representante de sustitución de cultivos a nivel nacional, estos pronunciamientos del Secretario no pasan a mayores, pues según él mismo, estas declaraciones han sido precisas por parte del consejero del Posconflicto, Rafael Pardo, al mencionar que estas palabras no están contempladas en la agenda la reactivación de las fumigaciones.

Entre otras, “porque hay unas limitaciones establecidas por la Corte Constitucional y por otra porque el Gobierno considera que la fumigación no ha demostrado ser una mecanismo efectivo y eficaz para superar el tema de los cultivos ilícitos”, explicó el asesor.