Puentes convertidos en viviendas

Habitantes de calle han adecuado puentes de la ciudad, en estos espacios comen, duermen y se refugian a consumir alucinógenos.

Jazmín Muñoz Yela

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Habitantes de la calle viven bajo los puentes, otros los usan para bañarse. Fotos Alexander Paloma/El Nuevo Liberal.

Hay espacios que la misma comunidad cataloga como vedados, muchos de ellos son denominados de esta forma, en su mayoría porque allí se encuentran habitantes de calle, que inmediatamente son catalogados con delincuentes. Espacios como el puente de la transversal novena norte cerca al Comando de Policía, es uno de los lugares donde algunos ciudadanos aseguran, son ‘cuevas’ o escondite de ladrones en distintas modalidades, a los cuales nadie se atreve a seguir.

Algunos habitantes han acondicionado los
puentes para que las inclemencias del clima no
los afecten.

La comunidad aledaña al puente de la transversal 9, afirma que la cantidad de habitantes de calle han aumentado notablemente, está afirmación e inconformidad se la trasladamos a Hermecinda Mosquera, Coordinadora de la Estrategia Popayán solidaria, ‘duerme la indiferencia, despierta la solidaridad’.

“Esta estrategia empezó en el 2016, no había un programa como trabajar con ellos, iniciamos haciendo un censo de cuatro comunas, Alfonso López, La Esmeralda, Barrio Bolívar, Empedrado, zonas más álgidas donde hay habitantes de calle. Hemos hecho brigadas y estamos trabajando en la política pública, a través de programas para el cambio se está haciendo la gestión. A través de la policía, el ejército, la registraduría, les hemos dado la cédula, con secretaria de salud les hemos dado el carnet de salud y hemos hecho una caracterización”, dijo Hermecinda Mosquera, Coordinadora de la Estrategia Popayán solidaria, ‘duerme la indiferencia, despierta la solidaridad’.

A través de la Ley 1641 de 2013 se busca el restablecimiento de los derechos de estas personas, se está buscando en las casas que tiene el municipio para trabajar con ellos, además de la articulación con iglesias, y con centros de ayuda.

Cualquier alternativa es válida para
resguardarse del clima y de la intemperie.

“Los hemos censados y caracterizado. Hay 250 personas, de las 113 personas que estaban en el Barrio Bolívar, hay 24 e el albergue Julia de Chaux, otros en la iglesia Primera Bautista y los del puente no han querido ninguna opción. Hay 17 personas debajo del puente, ya se censaron, ya se dio la cédula y de esas 17 la mayoría son del barrio Pandiguando y ellos afirmaron que, como en sus casas no los dejaban consumir marihuana entonces por eso se iban allá. No se han incrementado, cada brigada se hace una caracterización”, agregó la funcionaria.

Las campañas realizadas por esta estrategia dan a los habitantes de calle baño, peluquería, alimentos, ropa, aseo personal, psicología, se les indica sobre la ubicación de los centros de ayuda, pero como en los centros no pueden consumir, entonces se van y se van robando a sus compañeros, Muchos de ellos lo que necesitan es rehabilitación. Algunos han sido enviados a Mondómo, solo cinco personas han tenido la voluntad allá y han tenido el acompañamiento de la familia que es quien debe llevarlos.

“La comunidad debe ver que también ellos deben participar del tema, porque la comunidad no más dice bazuqueros, marihuaneros, pero para que un habitante de calle se restablezca, tiene que estar la familia ahí brindando el apoyo. Mientras no se una la familia, el municipio, la comunidad y el estado, no van a cambiar mucho las cosas”, concluyó Hermecinda Mosquera, Coordinadora de la Estrategia Popayán solidaria, ‘duerme la indiferencia, despierta la solidaridad’.

Plásticos, cajas, o colchones que la gente abandona en la basura son recolectados por los habitantes de calle.