Plazas de mercado

LUIS ARÉVALO CERÓN

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Transcurría en el ambiente pubentino algo más de la mitad del siglo XX, cuando la tranquilidad era la principal característica de la pequeña ciudad, capital del Cauca, con su galería principal en pleno sector histórico, donde hoy existe el ya deteriorado Centro Comercial; recordamos la vetusta construcción que abarcaba el predio limitado por las calles sexta y séptima, y las carreras quinta y sexta, a una cuadra del parque Francisco José de Caldas; a su alrededor funcionaban locales y almacenes comerciales, y en su interior se vendían los productos agrícolas que llegaban especialmente de El Tambo y Timbío; era la década de los años sesentas, época en la cual en las cabeceras municipales, estas ventas por lo general se organizaban en la plaza principal, al aire libre, como todavía sucede en varias poblaciones; en ese entonces, el alcalde de Popayán, ingeniero Álvaro Caicedo nombrado por el gobernador de turno, según la Constitución Política del 86, proyectó la erradicación de aquella galería central que afeaba el sector histórico de la Villa de la Asunción, lo cual le dio un vuelco total a su vida citadina; comenzó por reubicar a los vendedores y comerciantes hacia las galerías satélites de los barrios Bolívar y Alfonso López, mientras se construía la del barrio La Esmeralda; en el centro se cerró el lote y en un plazo prudencial los payaneses pudieron disfrutar de la nueva edificación, bastante moderna para la época, incluido el extinto Teatro Anarkos, hace unos 50 años bien contados; se amplió la del barrio Bolívar sobre la cual hacemos énfasis en esta oportunidad.

Los habitantes de Popayán, acostumbrados a mercar en la galería central, se vieron obligados a realizar sus compras en el sector adyacente al parque Mosquera; creció la actividad comercial en el barrio Bolívar sin las obras de infraestructura que requería el fenómeno expansionista; transcurrido medio siglo, ese punto del movimiento comercial de la capital caucana se ha convertido en un problema neurálgico de difícil solución; las vías adyacentes, entre las cuales está la avenida de los estudiantes, se deterioraron sin medida, como se pueden observar actualmente, convertidas en verdaderos lodazales en esta temporada invernal; vendedores como compradores tienen que desenvolverse en medio  del barro que inunda ese sector ante la indiferencia de las autoridades municipales tanto del sector legislativo como ejecutivo; es una vergüenza el cuadro de abandono, descuido y suciedad que ofrece ese sitio donde se movilizan cientos de personas diariamente; alcalde y concejales deben cubrirse la cara ante semejante lunar que desdice de la cultura que ha caracterizado a la ciudad del poeta Guillermo Valencia.

Hace algún tiempo se propuso trasladar a otro lugar la galería del barrio Bolívar; los usuarios pusieron el grito en el cielo alegando que la reubicación no era la solución; mientras la Administración Municipal sostenía que era un sitio inhóspito, insano, peligroso, donde se invadía el espacio público, no aceptaba su participación en ese problema social; se la acusó de corrupción, pues no se sabía a dónde iban a parar los dineros que recaudaba por los impuestos que pagaban los comerciantes; se suponía que debían invertirse en su conservación y mejoramiento; los inquilinos denunciaron la voracidad de los capitalistas propietarios de supermercados y almacenes de cadena que querían apoderarse de ese predio comercialmente muy bien ubicado; acusaron a funcionarios venales listos a proponer la reubicación en beneficio propio, así los pequeños y medianos comerciantes, trabajadores, estibadores y transportistas salieran perdiendo al ser enviados a la lejana periferia; también se dijo que los usuarios  resultaban perjudicados al no poder mercar y surtir aprovechando los precios favorables en muchos productos que llegaban directamente del agricultor al consumidor; en el comunicado se rechazó totalmente la reubicación de la cual se favorecían unos pocos, mientras miles de familias payanesas resultaban afectadas.

El pasado 5 de noviembre de 2014 tuvo lugar un cabildo abierto para retomar la problemática de la galería del barrio Bolívar sumida en un imperdonable letargo; a la fecha, todavía no existe un verdadero proyecto de recuperación de la histórica zona pública abandonada a su suerte; los asistentes se dedicaron a exponer las mismas razones de siempre, sin una conclusión definitiva que sirva para cambiarle la cara al vapuleado sector; de poco han servido las galerías existentes en Popayán, agregando Las Palmas y  Bello Horizonte para  descongestionar una de sus más antiguas plazas de mercado.