No se superan las problemáticas en Ciudadela Futuro Las Guacas

No han sido suficientes oficios ni derechos de petición para que los habitantes puedan obtener las soluciones esperadas.

Así es el aspecto de la vía principal en la fase 4 de Ciudadela Futuro Las Guacas, situación que se empeora con el actual invierno. Además no hay alumbrado público. / Suministrada – El Nuevo Liberal

Maricela Cantoñí .

Las problemáticas en la Ciudadela Futuro Las Guacas no se superan, sus habitantes aún esperan que solucionen varias situaciones que los aquejan. La lideresa Maricela Cantoñí sigue siendo la vocera de la comunidad y habló con El Nuevo Liberal al respecto.

La primera situación que expuso la presidenta de la Junta de acción comunal de las fases tres y cuatro es sobre el alumbrado público, que según dice, es cobrado en los recibos pero no está instalado, lo que genera inseguridad, falta de tranquilidad y que las rutas del transporte público no lleguen.

“Se han enviado oficios, derechos de petición, la excusa era la falta de entrega de vías. Hay atracos en la oscuridad; en asamblea del 28 de abril la gente decidió que si son heridos en un robo demandarán al municipio”.

De igual manera, en la vía de la Manzana 7, diagonal a la 8, en esta temporada de lluvias permanece inundada. El aspecto vial en esta urbanización aqueja a sus habitantes tanto de a pie como a quien tiene vehículos.

Una queja que reiteradamente ha manifestado Maricela es sobre la estructura y dimensión de las casas que considera no son dignas, no se puede cambiar la fachada ni encerrar la parte de atrás. Ahora se suma  que la Corporación Minuto de Dios aplica una cláusula para venta o arrendamiento de las viviendas que solo puede hacerse a Fonvivienda con lo cual no están de acuerdo, porque rige por 10 años desde la aprobación del proyecto y no de la entrega, ya que los beneficiarios han esperado por más tiempo del transcurrido para tener sus casas.






Sobre los servicios públicos hay queja porque el suministro de agua se corta constantemente. La deficiencia se trata de superar llenando dos tanques que son insuficientes para la cantidad de personas que requieren del servicio. “Los recibos nos llegan de 33 o 50 mil pesos para un estrato uno son muy caros”.

En cuanto a Serviaseo, comentó Cantoñí que las escobitas no llegan a este sector porque es “considerado sector rural pero las tarifas son caras. Además necesitamos apoyo en las jornadas de aseo del barrio y también que haya mejor manejo de las basuras del penal porque tenemos problemas con gallinazos”.

La fase cuatro fue la más reciente entregada, son alrededor de 160 casas de las cuales 50 están habitadas. En la fase tres son casi 300 viviendas que en su mayoría están ocupadas.