Ni tan tan, ni muy muy

El Vicepresidente Germán Vargas Lleras deja su cargo esta semana haciendo su balance al frente de los sectores de Infraestructura y Vivienda. Su gestión en el Cauca deja claros y oscuros. Informe especial.

Redacción Fin de Semana

En octubre de 2014, cuando El Nuevo Liberal hizo un informe sobre los retos que tenía la locomotora de la infraestructura en manos del Vicepresidente, Germán Vargas Lleras, la expectativa se resumió así: una persona que madrugue en Popayán, si viaja por tierra, podrá almorzar en Medellín o Bogotá al final del período presidencial de Santos. Falta poco más de un año y los tiempos de desplazamiento hacia esas capitales siguen siendo prácticamente los mismos que entonces.

Llegar a Bogotá o Medellín desde la capital del Cauca tarda aproximadamente 11 o 12 horas y se espera que el recorrido se pueda hacer en 8, sin embargo, después de casi 30 meses de gestión de Vargas se registran avances, pero ha habido demoras que han hecho que obras que se esperaba estuvieran terminadas o al menos muy avanzadas hoy sigan en el papel.

La doble calzada Popayán – Santander de Quilichao, por ejemplo, se contrató hace ya casi un año a pesar de lo cual subsisten problemas prediales y de consultas con las comunidades que han impedido que se inicie físicamente la obra.

La promesa es que Popayán se convierta una especie de nodo, de cruce de caminos de las rutas que unen a al país de Norte a sur y de occidente a oriente. La reducción de los tiempos de recorrido sería significativa: Bogotá, Medellín y la frontera con Ecuador estarían a siete horas y el Cauca sería el camino para unir a la Orinoquia con el Pacífico.

Sin embargo, el proyecto de doble calzada Popayán – Rumichaca para acercar a los caucanos al Ecuador se eliminó de la lista de prioridades y se quedó en promesa y la denominada Ruta del Libertador que conecta al Cauca con el Huila se encuentra cerrada hace varios meses por el colapso del puente de Los Córdobas en el camino que conduce a La Plata, Huila

Ya fuera del Departamento las dificultades tampoco han faltado, por ejemplo, el túnel de La Línea que es la obra clave en este trayecto entró en un proceso de litigio con el actual contratista que lo puede retrasar varios años. En otros tramos de la vía a Bogotá ha habido avances significativos: se terminó la doble calzada entre la capital del país y Girardot, se entregaron varios viaductos en la zona de Gualanday en el Tolima y se construyeron algunos trayectos de Ibagué – Cajamarca.

En la ruta a Medellín, también los avances se han quedado en los trámites de celebración de los contratos y alcanzar el cierre financiero, pero sin ejecución física de obra. La primera parte del proyecto Conexión Pacífico que es el que une al Norte del Valle con Medellín se le encomendó a Episol, del grupo Sarmiento Angulo, que resultó salpicada con el escándalo de Odebrecht lo que lo pone en riesgo en caso de que esa empresa pueda resultar sancionada e inhabilitada si se comprueba responsabilidad en el soborno que facilitó la adjudicación del tramo II de la denominada Ruta del Sol.

La gran frustración, en esta materia para los caucanos es la vía al Ecuador. El trayecto Popayán – Pasto que reduciría su recorrido en aproximadamente 2 horas fue excluido de la denominada tercera ola de las vías 4G y aún no existe programación alguna para su ejecución.

Los Gobernadores de Nariño, Cauca, Valle y Chocó, han solicitado sin éxito la inclusión y priorización de esta doble calzada y han resaltado que su no realización la convierte en un embudo que hace imposible beneficiarse del tramo Pasto Rumichaca que se encuentra adjudicado y en ejecución.

Tampoco ha habido avances en la conexión entre Popayán y el mar. A pesar de que la gobernación del Departamento, con recursos de regalías, ha continuado en la fase de estudios de este corredor vial, las posibilidades de que comience su ejecución parecen lejanas y nunca se incluyeron dentro de los planes que lideró el Vicepresidente Vargas.

Mientras tanto, la eterna construcción de la doble calzada a Buenaventura continua con innumerables dificultades que hacen que los avances sean pocos.

Maria Claudia Alvarez, Directora de la seccional Occidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, vaticinó en 2014 que ese proyecto que, en sus palabras, “se adelanta con todos los problemas del mundo: problemas de licencias y con comunidades. Empezó hace 7 años aproximadamente y puede tardar otros 3 en tenerla finalizada”. Pasaron los tres años y se espera que al menos haya que esperar otro tanto.

Si la exclusión del proyecto a Pasto generó frustración, lo que ha ocurrido en la Transversal El Libertador que comprende 130 kms que recorren Popayán – Totoró – Gabriel López – Inzá – La Plata ha generado indignación.

La vía se encuentra hoy fuera de servicio por el colapso del puente sobre la quebrada Córdoba, el cual fue construido por el consorcio vial libertador integrado por las firmas CSS constructores, Sonacol y Luis Hector Solarte. La obra se puso al servicio en agosto del 2014 y dos años después de ordenó su cierre y desmonte por la inestabilidad del terreno donde se instaló.

Según la información oficial, para la construcción de este puente se invirtieron $5.800 millones, por tal motivo el INVIAS inició un proceso de siniestro de la póliza de calidad de la obra por el valor del puente, proceso que se inició desde el mes de septiembre de 2016, el cual ha tenido 2 audiencias realizadas el 23 de diciembre de 2016 y el 14 de febrero de 2017 respectivamente. El proceso se encuentra en la etapa probatoria y la próxima audiencia está citada para el próximo 14 de marzo de 2017.

Ésta vía además ha sido escenario de múltiples deslizamientos de tierra que la han tenido por semanas fuera de servicio.

La frustración con el aeropuerto
Aunque el Vicepresidente Germán Vargas anunció con bombos y platillos que el aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán estaría incluido dentro de un paquete de terminales aéreas de mediano tamaño que se entregarían en concesión para ser remodeladas, la licitación resultó fallida en dos oportunidades y hoy esa terminal está en las mismas condiciones que cuando el Vicepresidente se encargó del sector. Se tenía la expectativa por el mejoramiento de la planta física y la ampliación de la pista, pero ahora se programan solo unas obras menores “con excedentes de la ANI”. Ese fue el último anuncio de Vargas. Ya no habrá concesión porque no hubo interesados y se invertirán, es la promesa, alrededor de 7 mil millones de pesos para intervenciones menores. Se había prometido una inversión de $75 mil 418 millones en tres fases que iniciarían en 2015 hasta el año 2034. Se esperaba la ampliación de la pista en el área norte, aproximadamente en 200 metros (para que quedará con una longitud de 2.238 metros pavimentados) para operar aviones jet A320 Airbus, (capacidad de 180 pasajeros) lo cual derivará en un mayor número de aerolíneas que ofertarían sus servicios. Todo quedó en veremos.

El Valle del Ortigal: barrio nuevo con problemas viejos
La obra más importante que tiene para mostrar Vargas en la ciudad es la construcción del Valle del Ortigal, un barrio que componen casi 2000 viviendas, con una población que supera los 9.000 habitantes y que permitió que ese mismo número de personas contara, a través del programa de viviendas gratis que impulsó el Vicepresidente desde el Ministerio de Vivienda, con vivienda propia de la que carecían. Ese proyecto fue ejemplo de ejecución eficiente y aunque hubo algunas quejas por deficiencias de construcción se atendieron oportunamente ya que en realidad se trataba de asentamientos naturales del terreno, sin embargo, esa zona de Popayán entró rápido a las listas de los barrios más inseguros de la capital y sus pobladores se quejan permanentemente de esa situación. La verdad es que el Valle del Ortigal, como otras de las urbanizaciones promovidas por Vargas a lo largo y ancho del país carece de dotaciones urbanísticas básicas entre ellas equipamentos de seguridad y justicia, además de la carencia de espacios deportivos y de infraestructura educativa. La presencia de pandillas juveniles es tal vez el problema del que más de quejan los habitantes del Valle del Ortigal y atribuyen el fenómeno a la carencia de oportunidades de estudio y trabajo para los cerca de 1.500 jóvenes entre los 15 y los 28 años que habitan en el lugar. La propia presidenta de Camacol, Sandra Forero, dijo ante las críticas de expertos sobre la ausencia de equipamentos urbanos de calidad en el programa de las casas gratis: “Nuestros constructores hacen buenos proyectos, pero ojalá podamos hacer buenas ciudades. Si vienen futuros proyectos, no sólo pensemos en estándares de vivienda sino de urbanización”.

Avances y dificultades en el Acueducto regional del Norte
En un 80% han avanzado las obras del acueducto del Norte del Cauca, obra que aumentará las coberturas de agua potable en los municipios de Padilla, Puerto Tejada, Guachené, Caloto y Villarica. Así lo pudo comprobar personalmente la ministra de Vivienda Elsa Noguera en la visita que hizo al proyecto a finales del año pasado y donde se declaró muy satisfecha con el desarrollo del mismo. Las dificultades han aparecido en la definición del esquema de administración del acueducto que no se ha podido definir y que el Vicepresidente Vargas atribuyó a “disputas políticas”. Hasta ahora el Ministerio se ha negado a permitir que el operador sea la empresa Afrocaucana de Aguas, propiedad de los municipios, tal como lo proponen los alcaldes, mientras tanto el acueducto no entra en operación.