Los residuos, en su lugar

En proceso de formación se encuentran algunas organizaciones en favor del reciclaje en la ciudad de Popayán. Desde la educación y la concientización se abren caminos hacia el cuidado del medio ambiente.

Por: Catherin Barreneche y Mónica Hurtado

Universidad del Cauca

Las bolsas de basura que recogen los carros recolectores de ServiAseo, son por lo general de color negro. No tienen ninguna distinción, y en ellas se encuentra todo tipo de residuos sólidos. De todos los tamaños y composición, de pronto si ya ha sido abierta por algún reciclador, lo más probable es que tenga de todo menos cartón, papel blanco, botellas de plástico, vidrio, cobre o aluminio. El detalle está en que de las casas sale todo revuelto, como el mercado del mes. De todo un poco. Hay razones por las cuales los residuos deben ser separados y clasificados, razones que trabajan en pro del medio ambiente, además de facilitarle el trabajo al reciclador.




En la Institución Educativa José Eusebio Caro, al sur occidente de Popayán, no hay sino una caneca grande en cada patio y una canastilla en cada salón. En estos recipientes se depositan papeles, botellas, comida, servilletas, restos de jugo, polvo y vidrio. No hay canecas de colores que clasifiquen las basuras, pero las basuras en su mayoría están en los pasillos, patios, canchas y salones de la Institución, se lamenta Patricia Bastidas, docente de Ciencias Naturales del grado 2-02.

“Los chicos comen y todo lo tiran al piso, por más de que se les dice a ellos que lo deben recoger, hemos pasado por los salones haciéndoles concientización, pero no”, señala.

La profesora Bastidas y su colega Alexandro Sandoval vienen liderando desde hace poco tiempo un proyecto de reciclaje, motivados por la cantidad de basura que se arroja al piso.

La situación es contraria más hacia el norte de la ciudad. En la Institución Educativa Nuestra Señora del Carmen ‘Franciscanas’, los pasillos, patios, canchas y salones de este colegio son impecables, están vigilados toda la jornada por los ojos de la directora de la Institución, Luz Maureny Ruíz. El orden y la rigurosidad de la institución se dejan entrever por la limpieza del establecimiento. En este colegio también hay un proyecto de reciclaje, motivado por las mismas necesidades pero más inclinado hacia el cuidado del medio ambiente.

La motivación para crear este proyecto, fue ver la cantidad de basura, mucho papel, muchos residuos sólidos que las niñas tiraban en los descansos, entonces resolvimos en una primera oportunidad hacer concientización sobre la recolección de ese material”, afirma Cristina Gómez, docente de la Institución. Ella hace parte del departamento de Ciencias Naturales, que es el que lidera el proyecto que lleva más de diez años.

La Institución Educativa José Eusebio Caro apenas inicia un proceso que podría traer beneficios para sí, como en el caso de IE Nuestra Señora del Carmen, en donde sí hay canecas separadoras y donde las niñas sí arrojan los residuos sólidos donde corresponde. La situación del José Eusebio Caro no es precisamente porque no haya canecas separadoras, sino más bien por la falta de concientización respecto al uso y manejo de los residuos sólidos.

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