Llega Navidad

RODRIGO SOLARTE

Pediatra

rodrigo_solarte@hotmail.com

Renace la esperanza. Serán noches y días de paz musicalizada. La dulzura de niñas y niños esperando la muñeca, el carrito, de trapo y hechos por su padre o madre, los hermanos mayores, o por sus reemplazos afectivos que son familia después de la tragedia, la guerra, el desplazamiento, el duelo, la insolidaridad social, el egoísmo.

Es la historia que tantos prefieren no recordar, otros reeditar, y todos, tratar de posponer para lo que nos depare el 2018.

Las actuales generaciones fuimos ¨ niñas y niños de la guerra¨, por culpa de los adultos y fanatismos de entonces.

Eso que llaman política, con minúscula, por su actual desprestigio, lo volvieron CORRUPCIÓN, con mayúscula, porque está comprometiendo ya, hasta la esperanza.

La navidad en nuestras culturas, es como un descanso feliz, amoroso, de remembranzas y olvidos conscientes, por la fe infundida y también mercantilizada, por esta cultura neoliberal que ha cosificado hasta los afectos.

Son las polarizaciones o extremos que también ameritan acuerdos para mejorar la salud mental comprometida por las realidades vividas, todavía amenazantes.

Hagamos conciencia de ello para no seguir contagiando a nuestras niñas, niños y jóvenes.

Reflexionemos. Reeduquémonos. Reculturicémonos. Decidámonos por la reconciliación y el perdón sin olvidad, para poder salir del pantano de la guerra y entrar a la construcción de una Colombia diferente, con días y noches de paz por la justicia, dignidad, solidaridad y equidad que llegue a imperar en campos y ciudades.

Por acción u omisión, todos los ciudadanos, más que las ciudadanas, debemos perdonarnos, si es que de verdad amamos a nuestras niñas, niños y jóvenes, cuyos principios y valores renovados, orientarán el futuro que deseen, con la herencia de los adultos de hoy.

Con la fe, de que podemos, y la de nuestros ancestros, pidámosle al Niño Dios, que así sea, y nos ilumine para el 2018 y siguientes años.