Las prostitutas deberían pagar impuestos

MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE

valenciacalle@yahoo.com

Dios nos libre de estar presentes el día que a los congresistas se les ocurra legislar para incluir en los sobres de condones fotos de sífilis, gonorrea o Sida, con un letrero que diga “el sexo perjudica seriamente la moral”, a imitación de las cajetillas de cigarrillos con fotos de pulmones podridos. O como se publica en las etiquetas de las botellas: “el licor en exceso perjudica la salud”.

En Colombia desnudarse en la calle tiene multa de casi 400 mil pesos, según el Nuevo Código de Policía. Y me pregunto ¿Por qué nos escandalizamos ver un cuerpo desnudo en la calle mientras la televisión y revistas del jet set presenta desnudos y actos sexuales a vista de todos? ¿Hay multa para los de la televisión? ¿No hay allí un contrasentido? ¿A quién se le ocurrió meternos el cuento de la desnudez humana es un delito, un pecado? ¿Por qué seguimos repitiendo una sanción moral ética y judicial sin sentido a semejante cuento chino?

 

Por estos días a una congresista se lo ocurrió que todas las prostitutas son constreñidas u obligadas a tener sexo, y, por lo tanto, quienes las busquen y obtengan sus favores deben pagar multas que pueden llegar hasta 23 millones de pesos. Una ley obtusa, burda y en contra de la razón. No me imagino a los cobradores de las multas metidos en cantinas, prostíbulos, o moteles esperando a ver quién entra a fornicar para pasarle la factura. No me imagino a los policías y técnicos judiciales haciendo maromas para saber si la puta o puto en cuestión entra a un hotel por gusto y amor, o por oficio y cobrando.

 

Si la senadora o cualquier político quiere meterle diente de verdad al asunto, lo que tienen que hacer es profesionalizar en Colombia el oficio de prostitución con todas las de ley. Permitir la agremiación, la educación continuada, la especialización, la seguridad social y la jubilación. Reconocer este trabajo como profesión de alto riesgo; pero, sobre todo, invitar a éstos profesionales y sus usuarios a pagar impuestos y cobrar IVA para mejorar las finanzas del país, como toda empresa lo hace. Es que tenemos a más de un millón de prostitutas ganando mucha plata sin pagar impuestos por una cantidad de servicios directos e indirectos que es mejor reglamentar que sancionar.

 

Profesionalizar la prostitución además de mejorar las finanzas del país sería bueno para modernizar la justicia. A las prostitutas la policía les tiene desconfianza, y las autoridades en general las trata como ciudadanos de segunda. Y como (en apariencia) es ilegal o un oficio clandestino, es un asunto enrarecido por el tráfico y la trata de blancas. Eso sí, es necesario dejar en claro que no toda persona metida en el negocio es delincuente, ni es víctima, ni es maltratada, ni es explotada. Y que reglamentar la cosa tiene más sentido que poner multas.

Legalizar la prostitución como profesión es una urgencia para un mundo en revisión como Colombia. En Alemania, por ejemplo, gracias al Parlamento, las prostitutas tienen seguridad social, contratos de trabajo y “pagan impuestos” como profesionales. Eso sí, no me imagino a muchos pidiendo el certificado de retención en la fuente para presentar ante la Dian, pero legalmente así debería ser, sin tanta mojigatería.

 

Somos un país constitucionalmente laico, pero en algunos casos actuamos con la inteligencia amarrada al puritanismo religioso y eso ya es pecado.

 

La idea no es luchar contra imposibles porque la prostitución y el sexo no puede ser excluido de la humanidad, pero eso si, como sociedad estamos en la obligación de ponerle reglas claras a un asunto alimentado por el morbo, el pecado y la violencia que propicia la clandestinidad.