Las cantaletas de mi madre

MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE

valenciacalle@yahoo.com

Se murió Vicky, la cantante de la nueva ola, y dicen que se murió de cáncer pulmonar. Para los que no creen que el cigarrillo da cáncer, o que fumar es dañino para la salud, la muerte de ésta gran cantante nos deja una pequeña lección de vida: hay que hacerle caso a la mamá cuando dice: fumar es malo y feo.

Se lanzó German Vargas como candidato presidencial. Un día le dio un coscorrón a un guardaespaldas que lo pisó (en un acto impulsivo de respuesta frente al dolor). Ahora sus enemigos le dicen “el hombre del coscorrón” o el candidato de “la campaña del coscorrón”. Con Vargas Lleras aprendimos que un evento o una palabra salida de tono frente a los medios de comunicación, nos pueden marcar la vida.

El presidente Juan Manuel Santos respondió con la frase “Me acabo de enterar” ante las versiones que señala que dineros de la multinacional Odebrecht ingresaron a su campaña. Frase con la que seguramente pasará a la historia como el punto negro que no dejará ver lo bueno de sus obras, como por ejemplo que fue dos veces presidente y se ganó el Premio Nobel de la Paz en el año 2017. De la historia de Santos recordamos que un punto negro en una página en blanco es siempre una fea mancha que no deja ver lo bueno.

Donald Trump escribió un Twitter señalando a los ingleses de hacer espionaje a su campaña para favorecer a su oponente. Días más tarde, el portavoz de la Casa Blanca salió a pedir disculpas porque no hay prueba de la acusación. Nos queda de lección, que antes de hacer declaraciones tan delicadas hay que estar seguro de lo que decimos, porque cuando injuriamos a alguien, nos desacreditamos a nosotros.

Dilian Francisca Toro, gobernadora del Valle del Cauca mandó a imprimir una separata de sugestión que se publicó en periódicos nacionales pagados con dineros estatales. En las veintiuna fotos de la separata, en todas aparece la gobernadora. Acto de vanidad y presunta politiquería por la que será investigada y puede llegar a perder su cargo. De este suceso aprendimos que los dineros públicos son sagrados y no se deben usar para negocios personales.

Los concejales Argeny Gómez y Luis Sánchez propusieron reabrir las cabalgatas por las calles de Popayán. Estas declaraciones levantaron polémica entre los animalistas que ya creían superado este tipo de eventos para evitar el maltrato en los caballos. Y por su propuesta les han caído rayos y centellas. De esta situación aprendimos que en política es mejor no revivir asuntos polémicos que generen incomodidad en los ciudadanos  y electores.

Las anteriores historias nos dan una gran lección de vida y nos llaman la atención sobre el uso y manejo de las comunicaciones, porque una frase, o un acto desafortunado, cuando tenemos una vida al servicio público pueden desacreditarnos.

Los servidores públicos son nombrados para realizar actividades de representación colectiva, y por lo tanto, la gente del pueblo creemos que además de liderazgo y vocación de servicio deben demostrar actitudes éticas y coherentes con sus discursos.

La indelicadeza social, la falta de habilidades en el manejo de las comunicaciones se paga caro en política. Y cuando se cometen errores, éstos son siempre aprovechados por los opositores para desvalorar a quien comete la imprudencia.

Dice el refrán “Que la mujer del Cesar debe serlo y parecerlo”, es decir, que el político debe actuar con ética, pero también que a todas luces “parezca” que actúa correctamente. En otras palabras, que nada de lo que diga y haga sea sospechoso.