La situación del Cauca un desafío para el consejo gremial

NELSON EDUARDO PAZ ANAYA

nelsonpazanaya@hotmail.com

situación económica del país según todos los informes es delicada, sus niveles de crecimiento, no compensan el gasto público por diversos factores, en este contexto la situación del Cauca, por sus débiles condiciones estará desde luego con mayor exposición a aumentar sus dificultades.

La participación del Cauca, al PIB nacional, se calcula según el Dane en 1,66%, siendo su incidencia demasiado baja, aun con los aportes del sector Industrial del Norte del Departamento.

Las dificultades que se presentan para el perfeccionamiento de los Acuerdos de la Habana o de Bogotá, las tempestades que se avizoran por los aspectos fiscales, la crisis de confianza por los escándalos de corrupción, sumados a la problemática propia del Cauca, que como bien lo han venido exponiendo colegas columnistas de opinión de este diario y de Proclama del Cauca, son parte de las múltiples preocupaciones que deben conformar una agenda de prioridades.

Bien se han relacionado los Programas de Desarrollo con enfoque Territorial PDET, decretos 2366 de 2015 y el 893 de 2017, la variación de las orientaciones sectoriales a las territoriales, pueden ser una oportunidad para integrar la región, diseñar la producción agropecuaria a partir de lo local integrada a valores agregados, todo un espectro de situaciones que obligan una aplicación especial, porque de las estrategias presentadas dependerá el futuro del territorio y no son situaciones de poca monta, o actuamos con celeridad y objetividad o las consecuencias serán muy graves.

Afortunadamente, la sociedad civil está pasando de la indiferencia a la acción, ante la poca actuación del aparato administrativo sumido en los vericuetos de sus asuntos burocráticos, más que a los temas del desarrollo del departamento, por ello la mayoría de Alcaldes y Concejos Municipales, son mas parte de la administración enjaulada, que instrumentos al servicio del desarrollo comunitario.

Por estas razones, organizaciones de la sociedad civil, como lo es el Consejo Gremial del Cauca, con todas sus organizaciones afiliadas, tiene por delante la imprescindible tarea de direccionar sus esfuerzos a analizar, proponer y actuar en aras de atender todas estas situaciones relacionadas con el crecimiento económico y el desarrollo social, antes de que la descompensación agudice la crisis que azota los diversos estamentos.

Las muestras dolorosas de violencia, la afectación al consumo que ya pone en crisis a muchos establecimientos industriales y comerciales, en gran parte por el incremento de los impuestos de la Reforma Tributaria, la afectación por los costos de producción del sector agropecuario y su escasa comercialización, agravada por la ausencia de significativas obras públicas que irriguen circulación monetaria, propician incertidumbre.

Si seguimos como la rana en el agua tibia, que se va calentando, hasta cocinarse, rehervirán todas las dificultades, si se deja que el tiempo corra inexorable, porque las inversiones públicas también son muy distantes a las realizadas en otras regiones.

Asuntos como los mencionados de la sustitución de los cultivos de coca, mariguana y amapola, que en principio se pueden considerar distantes o sin incidencia, necesariamente hacen parte de la problemática Caucana, por el desplazamiento y las violencias que van a generar, cuyos programas no son respuesta a la real situación local.

No es lo mismo erradicar en grandes plantaciones, que en los minifundios entrelazados con el pancojer, saturados de poblaciones marginadas, a las que el Estado, nunca llego.

Si bien es cierto, los Acuerdos desde luego han mermado la guerra, no lo es que la inseguridad haya disminuido, de otro lado mientras no se resuelva en el Cauca su Ordenamiento Territorial, laberinto auspiciado en muchos casos, por decisiones del Gobierno Central, será motivo de incertidumbre, que no beneficia ni a propietarios, ni a las comunidades indígenas, giraremos todos, sin posibilidad de madurar un proyecto serio de desarrollo futuro.

No se han compartido posiciones en ocasiones del Consejo Gremial, pero desde luego, su conformación y compromiso, así como su representatividad, hacen pensar puede ser instancia, para iniciar procesos de diálogos y concertaciones con las organizaciones de las Comunidades Indígenas y Afrocolombianas, y con todos los sectores; es posible allí quepamos todos.

Se entiende, que los problemas de este departamento, solo los podemos superar sus habitantes, en el marco del respeto y del reconocimiento del otro, no se puede continuar en la actitud equivocada de esperar soluciones de afuera o caídas del cielo, será imposible.

A muchos participantes de la organización gremial, ya la situación los aqueja, no se puede esperar la afectación sea total, para actuar, porque cuando ello ocurra, ya no existirá, y entonces será tarde para decir: ¡¡ aquí estamos!!