La lana y el mercado artesanal en el municipio de Silvia

Más que una materia prima para la producción de textiles, es un generador de empleo, que preserva y expande el valor artesanal de la comunidad Misak.




Por: María Isabel Campos

Mariaisabelcampos90@gmail.com

La producción de lana por cada oveja tiene un intervalo de tiempo de espera de 11 a 12 meses. / Foto: Oscar García.

La producción de lana por cada oveja tiene un intervalo de tiempo de espera de 11 a 12 meses. / Foto: Oscar García.

Los fines de semana en las toldas del parque central del municipio de Silvia sus artesanos y cocineras de productos tradicionales atienden con variedad de artículos y platos típicos a cientos de turistas del país y el exterior / foto: María Isabel Campos.

Los fines de semana en las toldas del parque central del municipio de Silvia sus artesanos y cocineras de productos tradicionales atienden con variedad de artículos y platos típicos a cientos de turistas del país y el exterior / foto: María Isabel Campos.

Gracias a la experiencia y creatividad de nuestros artesanos colombianos podemos adquirir en el mercado muchos artículos que además de hermosos son exclusivos, ya que los elaboran completamente a mano, y su gran valor agregado es que su materia prima proviene de la naturaleza.

En busca de divulgar dicho trabajo, El Nuevo Liberal se trasladó al municipio de Silvia, al nororiente del departamento del Cauca, para indagar sobre el tratamiento, proceso y comercialización de productos artesanales hechos con lana de ovejo por miembros de la comunidad Misak.

La fibra natural es obtenida de las ovejas y otros animales mediante el proceso de esquila y se utiliza en la industria textil para confeccionar productos tales como: sacos, cobijas, ruanas, tapetes, guantes, calcetines, suéteres, mochilas, entre muchos otros.

Se destaca también el tiempo invertido en el cuido del animal desde la alimentación hasta el brillo de su pelaje.

Ester Yalanda, artesana guambiana, vive a 7 minutos de la cabecera municipal de Silvia, en una finca familiar donde crían ovejos, especialmente para la producción de lana. Ella manifestó que lleva alrededor de 20 años trabajando en su obtención, labor que la enorgullece porque le permite crear productos autóctonos de sus ancestros, hilándola igual como lo hicieron sus padres y abuelos.

¿Cómo se obtiene lana?

La obtención de la lana o vellón se hace cada año por medio de la esquila. Esta consiste rasurar la piel del animal. Puede hacerse con tijeras o maquina eléctrica, pero la más idónea por el bienestar del animal, es la tijera.

Dicha tarea, debe ser ejecutada por esquiladores experimentados. Con  relación a la máquina eléctrica, Ester asegura que puede obtenerla en pocos minutos, pero eso sí, no deja de lado la tijera “porque así generamos empleo en nuestro municipio”.

Este trabajo no es fácil, pues el vellón debe extraerse en una sola pieza. El esquilador debe rasurarlo cerca de la piel para evitar un segundo corte ya que acorta las fibras, lo que hace más difícil su manejo al procesarla.

No obstante se debe buscar que la lana sea de buena resistencia, para poder estirarla en gran proporción, antes de romperse. Esto es muy importante, desde el punto de vista textil, dado que en procesos de industrialización tales como: cardado, peinado e hilado, someten a las fibras a considerables tensiones, por lo que deben poseer extensibilidad suficiente para conservarse íntegras a través de los mencionados procesos.

También es importante saber que todas las fibras naturales absorben la humedad de la atmósfera y entre ellas, la lana es la que lo sufre en mayor proporción; al ser higroscópica y absorber vapor de agua en atmósferas húmedas y perderlo en  secas. La fibra de lana es capaz de absorber hasta un 50% de su peso en escurrimiento, por ello se opta por exponerla a un baño de sol antes, durante y después de procesada.

Procesos

Lavado de la lana

Se hace con agua caliente, extrayendo todos los restos orgánicos que se van adhiriendo a ella a lo largo de la vida de la oveja, después se golpea para aflojar las impurezas y luego se enjuaga con agua fría.

Secado

Se pone a secar en una superficie plana, colgándola al aire libre o usando máquina secadora centrífuga.

Cardado

Después de lavarla comienza el proceso por medio del cual se ordenan las fibras paralelamente. Este proceso permite que las fibras se unan entre sí y mantengan la forma pese al uso y lavado; se hace mediante máquina cardadora o manualmente peinándola con cardas o cepillo especial.

Hilado

Se realiza ya sea con un huso, instrumento tradicional, o una rueca, máquina artesanal. Consiste en torcer las fibras de lana escarmenada hasta obtene hilo del grosor deseado.

Madeja

Se recoge la lana hilada en vueltas iguales con un aspa para crear una madeja, la que se lava nuevamente con jabón para eliminar todo tipo de residuos que aún estén en ella. Después de este lavado, se utiliza en su color natural o se tiñe con el color deseado.

Teñido

Se selecciona el producto del que se desea obtener el colorante, el cual se hierve en agua y se agrega la lana mojada enmadejada. Después de un período de cocción, se agrega una sustancia, como sal, vinagre, piedra lumbre o sulfato de cobre, que fije el color.

Una vez se ha realizado todo el proceso de lavado, cardado, hilado y teñido de la lana esta es apta para elaborar diversos productos que encontramos en el mercado.  Uno de los más característicos después de la ruana que tiene un costo de $120.000, y que es confeccionada durante una semana. Las mochilas tienen más demanda y  se elabora en diferentes tamaños, colores y estilos teniendo un costo que varía entre  $ 25.000 y $150.000, las cuales encontrarás en el parque central del municipio de Silvia.

¿Sabías qué…? 

Del proceso de lavado de la lana se obtiene lanolina, una sustancia básica para elaborar cremas destinadas al cuidado de la piel gracias a su gran poder hidratante. Además la gama de utilización de la lanolina es muy amplia, y va desde su aplicación sobre objetos metálicos para preservarlos del óxido hasta usarla como lubricante en las uniones de aparatos sensibles y de fabricación artesanal, como instrumentos musicales de madera (flautas, gaitas, etc).También como eficiente repelente de la humedad y grasa lubricante para prevenir la corrosión.