La incómoda estación de Policía de El Mango

La expulsión de 35 policías del corregimiento de El Mango (Cauca), por la misma comunidad, revivió el debate sobre la ubicación de las estaciones de Policía en varios municipios del Cauca y el país.

 

Reinaldo Hoyos Molina

Los habitantes del corregimiento El Mango, hablando con los miembros de la Policía ubicados en dicho lugar, solicitando que se retiraran de dicha estación. Foto: Suministrada.

Los habitantes del corregimiento El Mango, hablando con los miembros de la Policía ubicados en dicho lugar, solicitando que se retiraran de dicha estación. Foto: Suministrada.

Fue el 23 de junio cuando la comunidad del corregimiento de El Mango de Argelia (sur del Cauca) decidió expulsar a cerca de 35 miembros de la Policía Nacional, argumentando que su presencia más que generar seguridad, creaba lo contrario debido a que eran blanco fácil de la guerrilla que delinque en esta parte del departamento.

Este fue uno de los hechos más relevantes en este 2015, debido a que la situación se dio justo en medio de cancelación del cese unilateral de las Farc; es decir, en medio del recrudecimiento del conflicto, por lo que puso a prueba, una vez más, la capacidad de respuesta del gobierno Nacional.

En total fueron 35 policías los que la gente decidió sacar de su corregimiento, y las 90 casas del barrio El Recreo donde quedaba la “estación” de policía volvieron a tomar vida, debido a que ya no existía el temor de un ataque.

Sin embargo, el Ministro de Defensa de entonces, Juan Carlos Pinzón ordenó que se regresara a la población con cerca de 800 efectivos tanto del Ejército, como de la Policía Nacional. Un operativo que se realizó el 28 de junio y que fue acompañado por 100 miembros del Esmad, por si había alguna alteración del orden público.

¿La exigencia de la gente? Que la estación no se ubicara en la zona urbana del corregimiento debido al peligro que corren ante ataques de la guerrilla. Y ese fue el principal acuerdo logrado con la comunidad para que se permitiera el cumplimiento de la orden del Presidente Juan Manuel Santos, “ningún espacio del territorio colombiano será vedado para la Fuerza Pública”.

Este hecho revivió una vez más la disputa que en varios municipios y corregimientos del Cauca existe sobre la ubicación de las estaciones de Policía en cercanías de zonas habitadas. Este hecho no fue inédito en el departamento, ya había sucedido años atrás en Toribío, donde miembros de la comunidad indígena tomaron una decisión parecida.

Sin embargo, el debate sigue vigente ya que el gobierno Nacional se ampara en el deber que como Estado tiene de proteger a la comunidad con la Fuerza Pública; pero a su vez, la comunidad no se cansa de denunciar los problemas que representa la presencia de estos puesto de policía en cercanías de las casas y lugares habitados.

El corregimiento El Mango y la expulsión de los soldados, fue, por mucho, una de las noticias más importantes en el Cauca, por lo que significó en el contexto y por el debate que está de fondo: la ubicación de las estaciones de policía.