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La batalla que la vida le ganó al cáncer

Sandra Patricia Cortes Ñáñez nació en Popayán y es profesional en Instrumentación Quirúrgica, hace un año y 25 días le diagnosticaron cáncer de seno, hoy tras un tratamiento médico, pero sobre todo con un deseo inmenso de vivir, es una de las pocas sobrevivientes a esta enfermedad.

Por: Francisco Calderón Cortés

Especial Fin de Semana

Sandra Patricia Cortes Ñáñez tiene 42 años,
nació en Popayán y actualmente vive en Cali.
Es profesional en Instrumentación Quirúrgica
con énfasis en artroscopia y neurocirugía, se ha
desempeñado en la industria privada y ha
sido conferencista invitada a Congresos
Sudamericanos. Es amante de la cocina y la
repostería. /Fotografía: Archivo Particular

“En este momento, después de mis ciclos de quimioterapia y radioterapia estoy negativa para CA, me hicieron una cuadrantectomía en la que gracias a Dios conservo el 90% de mi seno”, dice con una profunda alegría Sandra ‘la nena’ Cortés, quien desde que le diagnosticaron esta enfermedad se convirtió en el “testimonio virtual” de las personas que a diario padecen cáncer, y que como ella, algún día pensaron en que ese sería su fin.

Hoy, ella continúa sus proyectos, aunque está buscando trabajo, sabe que muy pronto la vida le dará otra oportunidad laboral, porque está en todas sus capacidades para hacerlo; mientras tanto presencial o virtualmente continúa apoyando a hombres y mujeres que como ella viven en carne propia el haber sido diagnosticados con cáncer.

A través de esta entrevista ‘la nena’ Cortés quiere darle un mensaje positivo a quienes pueden estar viviendo esta difícil etapa en su vida.

Francisco Calderón: ¿Cómo asumir la vida después de esa noticia, su cotidianidad se ve afectada?

Sandra Cortés: Todo se fue dando como consecuencia de la decisión que tomé: no asistir a los grupos de apoyo que me ofrecieron, son tantas las ganas de vivir que no quería arriesgarme a ‘contaminarme’ de pensamientos de resignación, frustración y lástima por mí misma.

Decidí seguir trabajando, con restricciones pero buscando siempre mi bienestar y tomándome el tiempo de reposo necesario después de cada ciclo de quimioterapia. Claro, hay actividades que definitivamente ya no realizó porque físicamente mi cuerpo no me da o porque por restricción médica no debo realizar.

Actualmente estoy buscando trabajo porque renuncié a la entidad donde laboraba, porque no podía hacer turnos de noche entonces me retiraron del cargo, y eso no me pareció correcto, porque mentalmente puedo hacer mi trabajo, nada me lo impide. El cáncer no es una sentencia de muerte, y sé que hay muchas personas en mi situación a quienes relegaron de sus cargos por tener esta enfermedad.

FC: Muchas personas han conocido la historia de la ‘nena Cortés’, o parte de ella a través de Facebook, ¿Por qué decide compartir lo que le pasó?

SC: Cuando fui a recoger el resultado de la biopsia confirmo lo que sospechaba: tenía cáncer de seno, leí ese papel y un corrientazo pasó por mi cuerpo, lo único que se me vino a la cabeza fue mi hija y todo lo que he deseado vivir y no lo he hecho, inmediatamente llamé a mi oncólogo, el cual me dio opciones de manera inmediata para empezar mi proceso.

Casi un mes y medio después decidí compartir mi historia a través de Facebook, porque sentía que necesitaba darle a entender a mis amigos y conocidos que cuando vieran mis cambios físicos (que serían evidentes) no sintieran lástima por mí, y para que no me preguntaran cada que nos encontráramos qué pasó, por qué, cómo fue, ¿duele?, ¿te vas a morir?; siendo consecuente con eso, pensé que la mejor manera era mantenerlos informados de todo lo que estaba sucediendo con mi proceso en una página social.

Decidí marcar la diferencia mostrando cuán fuerte puedes llegar a ser cuando tienes ganas de vivir y una hija de 10 años a la cual debes dar ejemplo.

FC: En su página de Facebook usted hizo un ‘día a día’ de su proceso, el tratamiento, las recaídas, su esperanza de vivir, ¿Qué le ha dejado esa interacción en esta red social?

SC: Mi página se convirtió en mi refugio, con escribir una sola vez lo que me pasó ya todos mis seguidores lo sabían. Hay muchas personas que quieren morirse y sienten pánico al escuchar tan solo la palabra cáncer, hay mucho mito y desconocimiento, pero yo pude mostrar que aunque es difícil aceptar el por qué te tocó a ti, y lo doloroso que es, solo es tener ganas de superarlo, obviamente, siendo consciente de la realidad de cada paciente y cuán avanzado pueda estar.

He encontrado muchas mujeres que están haciendo lo mismo que yo, increíblemente existen muchas con igual forma de pensar, con las cuales nos apoyamos y en este momento estoy empezando a trabajar con un grupo de Medellín con el cual quiero organizar un evento en Cali para resaltar lo bellas que somos las ‘calvas’, las mujeres que luchamos día a día por nuestras vidas

FC: Recuerda ¿Cuál fue la publicación que más llamó la atención entre sus seguidores?

SC: Existen dos que han sido bastante comentadas, la primera la del vídeo del día que me rapé por completo la cabeza; y la foto que me tomé con la cinta rosada donde es solo mi cuerpo y la cinta fue mi manera de decirle a mi enfermedad: ‘no eres mi enemiga, haces parte de mí, te acepto en mi vida, pero no eres más fuerte que yo’.

Sandra Patricia Cortes Ñáñez tiene
42 años, nació en Popayán y
actualmente vive en Cali.
/Fotografía: Archivo Particular

FC: ¿Cómo tomó el tema de la ‘vanidad’, porque usted buscaba siempre verse bella a pesar de…?

SC: Por tener cáncer no dejo de ser mujer, si tuvieran que quitarme uno o los dos senos, o mis ovarios o cualquier parte de mi cuerpo, en esencia y por naturaleza soy mujer, soy vanidosa, coqueta, caprichosa, celosa etc., el cáncer no te cambia el género.

Mi enfermedad no me prohíbe ser femenina, arreglarme, maquillarme, no me prohíbe fijarme en el sexo opuesto, no niego qué hay ocasiones, sobre todo después de los ciclos de quimioterapia que no quiero ni que me miren porque siento mucho dolor y me deterioro mucho físicamente, mi cuerpo queda muy apaleado, pero personalmente verme al espejo tan deteriorada y sentirme tan débil  me obligan a hacer algo por mí y ese algo es por lo menos mirarme al espejo y verme medianamente presentable.

FC: ¿Usted vivió este proceso sola?

SC: Gracias a Dios en este proceso apareció alguien en mi vida que llegó y me aceptó así como estaba, además me reafirmó como mujer y me hizo sentir mucho más segura, porque no es fácil que tu pareja acepte tu enfermedad con todo lo que esto implica, es un cambio fuerte que si no se supera como pareja acaba con tu relación.

FC: Por supuesto que vencer el cáncer es un logro muy importante, pero además de eso, ¿Logró algo más con este proceso?

SC: Entendí que debo cambiar muchos aspectos, yo era una persona muy cuadriculada, a veces me complicaba o me estresaba demasiado por cosas sin real importancia, este proceso me ha enseñado a bailar al ritmo de la cotidianidad, a expresar mis sentimientos, a dejar mi orgullo a un lado y luchar por lo que quiero, pero lo más importante me ha hecho descubrir que soy consentida por Dios

FC: Hay críticas sobre la utilidad de Facebook, pero en su caso, esta red social se convirtió una herramienta útil

SC: No hay que desconocer que una página social mal utilizada puede ser caótica, pero en mi caso se convirtió en una herramienta para mostrar mi enfermedad de una manera menos científica y más humana, una forma de enseñar que se puede dar una excelente batalla y en muchas ocasiones salir muy bien librados sin necesidad de aislarnos de la sociedad, sin dejar de vivir la cotidianidad, escondiéndonos y siendo vistos con lástima.

FC: Actualmente ¿Cómo está su estado de salud?

SC: En este momento estoy negativa para CA, en agosto terminé quimioterapias y a comienzos de noviembre terminé la radioterapia, ya me hicieron una cuadrantectomía en la que gracias a Dios conservo el 90% de mi seno. Espero que esta sea la culminación de un proceso aterrador y doloroso, pero lleno de enseñanzas para poderlo pasar al baúl de los recuerdos y quedar lista para asumir el siguiente reto.