Henry Acosta Patiño y el Cauca

SIGIFREDO TURGA AVILA

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Hoy queremos referirnos al doctor Henry Acosta Patiño, quien ha demostrado desde hace muchos años un consistente y exitoso trabajo de cooperativista en beneficio de la paz colombiana. Es quien detrás de bambalinas logró que se acercaran a dialogar las dos partes del conflicto Gobierno-Farc.

Durante las décadas 70, 80 y aún en los 90 del siglo anterior, se presentó en Colombia un enriquecedor debate entre quienes estaban integrados al movimiento cooperativo colombiano. A dicho debate se acercó también el sector cooperativo del Cauca.

El debate se perfiló confrontando ideas desde dos ángulos, aunque no antagónicos sí con miradas diferentes, sobre la manera de aplicar los principios, valores y métodos del cooperativismo.

Uno de los dos matices se presentaba muy conciliador con la estructura tradicional Capitalista establecida en Colombia, entendiendo que el cooperativismo podía coexistir con el modelo capitalista sin que se modifique esa estructura, procurando lograr los suficientes apoyos estatales mediante normas y leyes y teniendo a disposición del cooperativismo instituciones dedicadas a su fomento. Siempre respetando la Constitución y todas las formalidades, normas y leyes establecidas.

Este primer pensamiento tenía la seguridad de desarrollar este movimiento socio-económico orientado bajo la filosofía de la Alianza Cooperativa Internacional sin poner en riesgo el modelo económico establecido. Algunos de sus líderes eran incluso abiertamente anticomunistas.

El otro matiz tenía una actitud crítica sobre la estructura tradicional capitalista, se daba libertad para pensar en un cooperativismo que optara por cuestionar las restricciones que de hecho se le presentaban al cooperativismo debido al deliberado privilegio que el Estado Colombiano daba y da a la empresa de mercado; este cuestionamiento debía llevar en un momento dado a que las leyes y las instituciones modificaran ese sesgo y al menos aceptara un cooperativismo o una economía solidaria en condiciones de igualdad a la economía de mercado. De otra parte, en esta tendencia cooperativa sus integrantes no tenían per sé actitud anticomunista, más bien se observaba la propuesta de llegar a los comunistas como a otras tendencias políticas, para que pusiesen su reflexión crítica a disposición de la construcción de una economía cooperativa, aspirando a llevar a Colombia superando todos sus traumas viviendo una economía de equidad y participación plena de sus fuerzas vivas.

Ambas corrientes contaron con ilustres e importantes pensadores y líderes. Resultado de este interesante debate surgió un organismo integrador de ambas corrientes, el Consejo Cooperativo Colombiano que posteriormente se convirtió en Confederación de Cooperativas de Colombia, CONFECOOP.

El Suroccidente Colombiano contó entre los líderes de esos años con Henry Acosta Patiño quien, como gerente de CENCOA y dirigente de COOMEVA, supo inteligentemente estar actuante en aquel importante debate. Fue uno de los entusiastas actores de la segunda tendencia y vale la pena hoy rendir nuestro sentido reconocimiento a tres de las tantas personas que durante aquellas importantes bregas de identidad cooperativa compartieron su mirada sobre la orientación que había que darle al sector solidario.

Aquellas tres personas son Marco Tulio Rodriguez, actor nacional de la política tradicional y Omar Tulio Marquez y Alejandro Prado Irurita cooperativistas del Valle.

Junto con el doctor Acosta fueron personas que, aportaron su grano de arena para el éxito de nuestra Federación de Cooperativas del Cauca en su mejor época.

Marco Tulio Rodríguez fue quien nos propuso el convenio para la Federación de Cooperativas del Cauca con la Fundación Interamericana y Cencoa complementó el trabajo de la Federación en el sector indígena de Silvia y Jambaló. Muchos de los avances que hoy pueden mostrar cooperativas y organizaciones comunitarias de Silvia y Jambaló las impulsó CENCOA bajo la dirección del doctor Acosta.