El Roly

HAROLD MOSQUERA RIVAS

hamosri@hotmail.com

Hay en la Facultad de Derecho de la Universidad del Cauca un personaje conocido por todos, por unos querido, por otros odiado, pero por ninguno ignorado, es conocido como El Roly, es jovial, extrovertido, a veces imprudente y grosero en donde se evidencia su origen de barrio. Sus principales oficios son de lustrabotas y cotero, puede hacer labores de servicios generales, realiza pago de servicios, consignaciones, retiros de dinero y cuanto mandado necesiten los profesores y administrativos de la Facultad. Reconoce que en su juventud conoció y consumió todas las drogas ilícitas, pero hoy, cuando ya es abuelo, ha dejado atrás esas prácticas para procurar resolver las necesidades de su humilde familia.

Es peleador callejero, bailarín de salsa y contador de chistes. Pero por encima de todo es un amigo. Una persona común y corriente que nunca en la vida realizó una ejecutoria importante que mereciera un elevado reconocimiento, sin embargo, ha alustrado los zapatos de personajes ilustres, ha cargado los maletines de políticos destacados y abogados connotados. En ocasiones por necesidad ha debida gastarse los dineros que le han confiado para realizar alguna diligencia y luego de explicar su tragedia ha sido objeto de perdón y el afectado de nuevo ha confiado en él.

En el caso personal, Roly siempre ha cumplido con los deberes que le he encomendado y considero que por el afecto y la confianza con la que siempre le he tratado es que quizá nunca haya cometido una indelicadeza conmigo, pero es posible que en esa apreciación esté equivocado y solo sea cuestión de darle tiempo para que lo haga. En todo caso, he querido hacer esta referencia de mi pana Roly porque no es habitual que se escriba de la gente sencilla como él, tal vez cada usuario de sus servicios se limité a pagarle lo convenido y dejar que siga su camino sin comprender que es la utilización de esos servicios la que permite que Roly celebre el cumpleaños de su nieta o compre un medicamento a su señora madre.

En algunos años me ha solicitado apoyo para celebrar un evento en diferentes meses, como que alguien por error de su memoria cumple 3 veces años en menos de 12 meses y cuando en su rostro comprendo que hay detrás de esa excusa alguna necesidad urgente y mayor que no quiere develarme, acepto el reiterado cumpleaños y le doy la mano cómo deben hacer los amigos cuando se los necesita, no se trata de cuestionarle la mentira, es mejor ayudarle a resolver el problema de manera pacífica, para que no vaya a cometer una indelicadeza con otro menos amigo que tal vez llegue a meterlo en problemas.

Roly cuenta que fue un exitoso corredor de maratones y la gente no le cree, yo le creo porque he visto que los africanos campeones mundiales de maratones tienen biotipos parecidos a los de Roly, donde la pobreza, el hambre y la necesidad son los motores que mueven sus famélicas piernas hasta alcanzar la gloria. Espero compartir amistad, afecto y confianza con mi pana Roly hasta cuando Dios lo permita por que como escribiera Tite Curet: “la riqueza del pobre es el amor, el puro amor, que ni la muerte se lo lleva”, un abrazo afectuoso para el viejo Roly.