El Océano Pacífico

EDUARDO NATES LOPEZ

eduardonates@gmail.com

Estando aún en el ocaso de las vacaciones de fin de año y antes de entrar en los análisis de diverso orden que implica este nuevo 2018 (que va a dar mucho de que opinar) es válido hacer referencia a un bello video que anduvo circulando por las redes, dedicado al Océano Pacífico, en el que se destacan importantes datos sobre ese mar, de los cuales he estimado oportuno transcribir los más relevantes, y hacer algunas anotaciones complementarias de este “universo dentro del mundo” que encierra el Pacífico, sobre el cual nuestro país y nuestro Cauca tienen vecindad.

El océano Pacífico es el más grande de la tierra. Ocupa más de la tercera parte del planeta y su extensión es mayor que la suma de todos los continentes juntos. Cubre un área de 155.557.000 kilómetros cuadrados. Se extiende desde el mar de Bering, en el polo norte, hasta la Antártida en el polo sur, con más de 15.000 kilómetros lineales. Su zona más ancha está ubicada entre Indonesia y la costa colombiana, y mide 19.800 kilómetros. Tiene 25.000 islas, número mayor que la cantidad de islas del resto de océanos del mundo, sumadas. Solo se comunica en tres puntos con el océano Atlántico: Dos de forma natural. En el estrecho de Magallanes y en el pasaje de Drake, al sur del continente americano. Y una conexión artificial que es el Canal de Panamá.

El océano Pacífico contiene la barrera de arrecife más grande del mundo y es considerado un paraíso porque aloja la mayor variedad de especies vivas y la mayor variedad de culturas humanas de la tierra.

A pesar de que la profundidad promedio del océano es de 4.280 metros, siempre ha sido un misterio localizar el punto más profundo de este océano, pero la mayoría de investigaciones coinciden en que es el Abismo de Challenger, en la fosa de las Marianas, con casi 11.000 metros de profundidad. Es este uno de los lugares más desconocidos y misteriosos del planeta.

Como todo lo que tiene relación con el Océano Pacífico es superlativo, existe una gran preocupación mundial por los niveles de contaminación que está presentando últimamente y por las consecuencias, cada vez más graves, de todos los fenómenos climatológicos asociados a él. Unos de estos son los llamados “Fenómeno del Niño” (sequía) y “Fenómeno de la Niña” (lluviosidad excesiva) que se presentan de forma alterna, supuestamente cada siete años, pero cuya frecuencia y efectos se han potenciado debido a varios factores, principalmente el calentamiento global, lo que conlleva unas consecuencias inmedibles en afectaciones a la agricultura y al clima en general.

La costa pacífica colombiana mide 1.300 kilómetros y se extiende entre Punta Ardita, al norte, departamento del Chocó y la desembocadura del río Mataje, al sur, en el departamento de Nariño. Solo 4 departamentos: Chocó, Valle, Cauca y Nariño, tienen costa bañada por el océano Pacífico y de estos, solo 2 tienen puertos en ese mar: Valle y Nariño.

Como puede deducirse, en este escrito he tratado de ir de lo general a lo particular, o mejor, de lo grande a lo pequeño, queriendo demostrar que el Cauca, a pesar de contar con semejante ventana hacia el océano más importante del mundo, no ha podido realizar su sueño de tener una salida hacia él. Y naturalmente eso refleja una ancestral ceguera y una desidia histórica de la cual todos tenemos culpa, en mayor o menor grado, pero todos la tenemos.

Los españoles dominaron el océano pacífico durante siglos, sobrepasando continentes y mares, a millares de kilómetros. Nosotros ni teniéndola a flor de playa hemos sido capaces de acercarnos a las aguas de semejante tesoro y hemos permanecido de espaldas a esa puerta del desarrollo que muchos países ciertamente envidian. Hay más. Por ejemplo, ah! poquitos caucanos conocen la isla de Gorgona y a sabiendas de que nos pertenece no nos ha servido para nada. En ocasiones pasadas, (no sé si aún) había que pedir permiso en cualquier despacho en Cali o en Bogotá para poder pisar la isla.

Algún día, alguna generación de nuestra descendencia se ocupará de la importancia del Pacífico. Mientras tanto, aunque sea, sigamos disfrutando de la belleza de la música de “Herencia de Timbiquí”…