“El Deporte, plataforma para volar hacia los sueños”

Una docente, apoyada por la empresa de su compañero sentimental, le brinda el respaldo a un equipo de atletismo proveniente de Gualimbío.

Este es el equipo de Construmoncayo, de la vereda Gualimbío; todos, estudiantes de la institución del mismo nombre ubicada al noroccidente de Popayán. / Laurentino Tello Narváez – El Nuevo Liberal

La profesora Daisy Erazo siempre prestando apoyo “a sus muchachitos”, como les dice cariñosamente.

En cada etapa de la Maratón Infantil de Verano – MIV 2017, la figura menuda de un novel atleta sobresale de entre el resto de competidores de la categoría Preinfantil Varones. Los rápidos movimientos de Sebastián Lame Tafur le han permitido avanzar rápidamente para superar contrincantes mucho más grandes que él para ubicarse siempre en el podio de las tres competiciones que se han corrido en la MIV 2017. Su característica señal de triunfo (levantando sus brazos al cruzar la meta) pese a que ha llegado en el tercer lugar, generan aplausos entre la parcialidad que aguarda en el punto de llegada.

En tanto, Elizabeth Gutiérrez Méndez, una linda jovencita de pocas palabras, con su velocidad se ha ganado un puesto en el podio de la Categoría Preinfantil Damas. Con su cabellera larga, recogida con una ‘cola de caballo’ que se balancea detrás de su cabeza cuando está en competencia, esta atleta en potencia deja ver sus cualidades deportivas, dosificando fuerzas, corriendo a su ritmo y sin desesperarse pese a que dos de sus rivales le han tomado ventaja.

Estos dos deportistas que han despertado admiración en la MIV 2017, apuntan a una característica en común, en la que una figura maternal está detrás brindando constante apoyo incondicional. Deisy Patricia Erazo es la docente en la institución Bajo Gualimbío (perteneciente a la I. E. Las Mercedes), de la que provienen Sebastián y Elizabeth y 14 atletas más integrados en un equipo patrocinado por la constructora Construmoncayo. Siempre inquieta por el bienestar de sus estudiantes, la profe Daisy, con 25 años en el magisterio y año y medio en Bajo Gualimbío, consumó la idea de agruparlos para entrenar diariamente de 7:30 a 8:30 de la mañana, apuntando a la participación de la competición infantil.

La vereda Bajo Gualimbío queda ubicada en el noroccidente de Popayán, sobre la vía que conduce a Santa Rosa.
“Mi esposo Orley Moncayo que siempre ha practicado el atletismo, fue el que me motivó a que estructuramos el equipo porque muchos de los niños tienen que caminar casi una hora para llegar a la escuela. Él me dijo, póngalos a entrenar e inscríbalos en competiciones para que vayan a conocer la ciudad”, manifestó la docente, agradeciendo de paso la asesoría que le facilitan su compañero sentimental y Javier Ávila, el director del CDU de Unicauca.
nacieron”, recalca orgullosa la profesora Erazo.





En este proceso social y deportivo, la empresa Construmoncayo aporta los recursos para el transporte y los uniformes que usan los niños, permitiendo, según las palabras de la educadora, que “este sueño se haga realidad”.

De esta forma, cómodas divisas blancas con la palabra Gualimbío estampada en el frente y complementadas con pantalonetas rojas, sobresaltan entre el resto de competidores que se aglutinan cada domingo en los alrededores de la línea de partida y de meta.

Para la señora Erazo el apoyo de los padres de familia en su proyecto ha sido vital. Ellos, junto a la rectora de la Institución Educativa, Lenis Palechor, han permitido y aprobado las jornadas de entrenamiento matutinas y la extensión por una hora y media de la jornada escolar.

Es de esta forma como estos 16 muchachitos de la zona rural del noroccidente de Popayán pueden llegar a la ciudad para batirse en franca lid con más de un centenar de atletas infantiles en la ya legendaria carrera de Don Luis Arévalo. Una labor que para la docente Daisy Erazo, complementa su proceso educativo en el que siempre vive inculcándoles ideales de lucha y superación personal a fin que a futuro aspiren a ingresar a la universidad y se conviertan en profesionales.

“A través del deporte les fomento a ellos diariamente la importancia de hacer las cosas con disciplina y con dedicación y que así puedan construir un proyecto de vida con el que luchen por sus sueños sin olvidar nunca la tierra en la que nacieron”, recalca orgullosa la profesora Erazo.