El Cauca atrasado en el bilingüismo

GUILLERMO ALBERTO GONZALEZ MOSQUERA

guialgon@aol.com

En repetidas ocasiones y en estas  mismas columnas, he repetido que si no hacemos un gran esfuerzo para capacitarnos en inglés como segunda lengua, nos quedaremos marginados de cualquier oportunidad de progreso individual o colectivo.  Vivimos tiempos de cambio y este no llegará si no entramos al campo indispensable del bilingüismo. Las cifras parecen indicar que el avance es muy pequeño y somos de los departamentos con mayores índices de rezago en entender esta lengua que es universal, y no como algunos creen una herramienta del imperialismo yanqui. Digo por lo menos entenderla, si no es posible hablarla o escribirla correctamente. ¿Cómo es posible usar más eficientemente el internet si no se conoce el inglés? O ¿cómo disfrutar de la música, de la gastronomía o de las manifestaciones culturales del universo, si no estamos familiarizados con este idioma? Más aún. Si decimos que tenemos vocación turística, ¿cómo podemos entender al visitante o hacernos entender, si no conocemos esa forma indispensable de comunicación que hablan los que vienen a nuestra tierra?.

El mensaje no es para la gente joven únicamente, si bien este es el segmento mejor capacitado para asimilarlo. Todos, sin importar la edad o el oficio que se desempeña, debemos esforzarnos en esta tarea. A todos nos sirve y a todos interesa.  Por ello las oportunidades existen sin discriminación. Algunas de ellas incluyen conversación como elemento fundamental, sin necesidad de tediosas clases de gramática o de capacitación para leer a Shakespeare. Los idiomas en el mundo moderno se aprenden con métodos ingeniosos que dan amplios resultados. Pero la tarea bien puede comenzar por las escuelas y especialmente por los maestros que deben ser los multiplicadores naturales.

La pregunta pertinente es si las autoridades est.an realizando lo suficiente para involucrarse en esta tarea o dejan que opere como una asignatura más del pensum oficial. Si ello es así vamos a tardar demasiado para cerrar la brecha con las demás regiones. Hoy por hoy, Bogotá lleva la delantera y esto es lógico. Pero con la existencia de los medios generalizados de comunicación, no existe la excusa para que nos resignemos a esta verdadera  marginalidad.

Coletilla Gastronómica. Nos alerta el profesor  Carlos Humberto Illera sobre el fallecimiento en Cajete de Aurora Ledezma, sobreviviente de unas mujeres hacendosas que cultivaron el arte de la gastronomía en su más pura expresión. Cuando se habla de la “carantanta” es necesario mencionar a Aurora, quien fue el centro vital de esta preparación que es orgullo del Cauca y de Colombia. Paz en su tumba.