Editorial: Turismo vs. zonas vedadas en el Cauca

En recientes comunicaciones destinadas a la prensa, la Gobernación del Cauca resaltó los valores turísticos del Departamento. En un primer documento, señala que “El Cauca encantó por naturaleza a los visitantes de la vitrina Turística de Anato 2017”, asegurando que su participación en la reconocida feria sobre turismo nacional e internacional, fue “… Un total éxito (…) el pabellón de exhibición del departamento contó con alrededor 20 mil visitas entre operadores turísticos y visitantes a la feria, quienes destacaron la belleza de la región y las oportunidades que se abren paso gracias a las nuevas dinámicas en materia de seguridad que presenta la región”.

En otro aparte de ese primer comunicado, se habla de “una fuerte apuesta en el fortalecimiento del turismo como herramienta de desarrollo económico y social”, justificando así la participación “en eventos de talla nacional e internacional, que permitan visibilizar al departamento como un destino único y encantador por naturaleza”.

En otro documento, la gobernación titula, “El Pacífico Caucano se proyecta como destino turístico por excelencia”. Agrega que para tal fin se “estableció la mesa de trabajo entre la Administración Municipal de Guapi, Actores Académicos, empresas de servicio de Transporte, Comunicaciones, Fundaciones y entre otros actores locales”.

Por su puesto que es ponderable todo tipo de acción que destaque a la región para efectos de recibir visitantes de forma asidua y continua, más cuando el posconflicto puso al golpeado y bombardeado Cauca en la mira de todo el mundo. Valoramos y apoyamos todas estas iniciativas, que ojalá, se sigan ejecutando como una política pública y no como meros esfuerzos individuales de cada administración que se afana por mostrar proyectos que terminan plasmados solo en el papel y que nunca despegan.

Es relevante hacer alusión a lo anterior, ahora cuando la opinión pública nacional conoce de lamentables situaciones que nada le favorecen a esa cara amable y bonita que el Cauca quiere mostrar. Lo ocurrido el pasado miércoles en zona rural de El Tambo, donde un grupo de periodistas de nuestro diario colega El País de Cali, fue interceptado por sujetos armados para ordenarle que salieran de la zona, no le presta ningún bien a los esfuerzos de las entidades que propenden por fortalecer turísticamente al Cauca.

Igualmente, la situación presentada en El Mango, Argelia, donde un contingente del Ejército Nacional no pudo ingresar a una determinada zona, la cual al parecer está controlada por grupos desconocidos con fuerte vinculación con el narcotráfico, es otro golpe bajo a las estrategias de vender nuestra comarca a nivel nacional e internacional.

Estos dos escenarios, sumados a las reiteradas noticias relacionadas con supuestos asesinatos selectivos en áreas rurales del norte, el oriente y el sur del Cauca, deben considerarse campanazos de alerta para que, de una buena vez, se conjuguen planes tendientes a recuperar militar y socialmente, todas aquellas zonas, que, pese al criterio de altos funcionarios y mandos del Ejército y la Policía, siguen en descontrol, donde el Estado no llega ni opera, ni las leyes de la República aplican; son zonas donde rige la ley de grupos armados ilegales que no quieren perder las áreas que los han enriquecido a lo largo de muchos años, a costa de los vapuleados recursos naturales que, con el pesar de todos, día a día están desapareciendo y lo peor, cediéndole paso a la pobreza de muchos caucanos y colombianos que siguen siendo víctimas directas de una nueva forma de guerra.