Editorial: Tránsito Municipal: contingencia frenada

La reciente polémica registrada en la ciudad a costa del uso de las grúas para recoger vehículos en pleno Viernes Santo (con la posterior devolución de los automotores sin hacer efectivo el comparendo), se suma a muchas otras actuaciones de la actual Secretaría de Tránsito Municipal que han ‘levantado ampolla’ entre la ciudadanía.

Recordemos que a mediados del año anterior, la cartera en cabeza de Roberto José Díaz, aplicó una serie de cambios viales en la que el cierre de algunas entradas de la glorieta de ‘La Chirimía’, al sur de la ciudad, causó todo tipo de comentarios negativos, sobre todo de quienes residían en el sector. Por aquel entonces el funcionario dijo que se tenían pensado hacer cambios similares en otras glorietas pero estos nunca se concretaron.

Posteriormente, a comienzos del presente año, la Secretaría contrató la construcción casi en serie, de reductores de velocidad de diverso tamaño y funcionalidad en diversos puntos de la capital caucana. Toda esta oleada de obras intervencionistas viales, terminaron reventando la paciencia de conductores, sobre todo por la que se ubicó en inmediaciones del puente ‘Tomás Castrillón’ sobre el río Cauca, en cercanías de Rancho Grande. Debido a la cantidad, estas llamadas ‘bandas reductoras’, como las calificó Díaz, generaron gigantescos trancones sobre este punto de la Panamericana en su trayecto sur – norte, lo que encendió las redes sociales en contra de la decisión de la entidad municipal. Ante la oleada de críticas, a la Secretaría no le quedó de otra que, 24 horas después, levantar los resaltos construidos y ubicar unos pocos y más pequeños en el mismo trayecto de vía.

Sobre el reciente ‘tira y afloje’, en el que las grúas levantaron automóviles mal parqueados en el centro en pleno Viernes Santo, muchos de los cuales resultaron ser de turistas que visitaban la ciudad, hay que decir que el implementar las normas de tránsito no es ninguna irregularidad. Y lo decimos, así se lea inocuo e inoficioso, porque toda persona que conduzca vehículo simplemente debe conocer dichas normas. Porque, también es válido decirlo, estas no se excusan en ninguna fecha, por muy santa que sea.

Ahora bien, consideramos que en lo que se ‘pecó’ por parte de Tránsito Municipal, fue en no tener un plan de contingencia para esta temporada de alta afluencia de visitantes. Es que en Popayán todos sabemos que la urbe, sobre todo en su sector histórico, se inunda de visitantes de muchas partes del país, muchos, en sus carros particulares, venidos de Cali o de municipios u otras capitales cercanas. Queda ya para la próxima Semana Mayor, la planificación de un sistema con personal para que recorra permanentemente las calles a fin que inviten a los turistas a no estacionar donde no se debe. Una actividad de ese tipo es incluso, una muestra de cortesía para quien llegue a nuestra ciudad.

Esperamos que todos estos ‘reversazos’ estas experiencias negativas para la Secretaría de Tránsito y que se revierten a toda la Administración Municipal, sean tenidas en cuenta para mejorar, buscando que la movilidad vehicular de nuestra ciudad no se frene en aquellos ‘trancones’ de la inoperancia y la improvisación, dos términos que se han visto reflejados en la actuación del actual jefe de esta importante cartera.

Adenda: A propósito de grúas, ayer en la mañana recorrimos las calles del centro de la ciudad y en todas habían carros en zonas donde no se puede estacionar. La pregunta es ¿dónde está el personal de tránsito y la grúa para hacer cumplir las normas, tal como lo hicieron tan eficientemente el Viernes Santo?