Editorial: Los ‘Nini’, tendencia improductiva

Según informe del Banco Mundial, Colombia es el segundo país de Latinoamérica que tiene la mayor población de ‘Nini’, es decir, de muchachos de ambos sexos que estando entre los 15 y 24 años de edad, ni estudian, ni trabajan. Las cifras muestran que en la medición hecha, el grupo más numeroso es el de personas de sexo femenino.

El término ‘Nini’ es un acrónimo que surgió en Inglaterra en 1999, vocablo que es pegajoso y por ello ha hecho carrera. Reúne a un grupo amplio de personas que están en diferentes fases de su ciclo vital. Se supone que los jóvenes en esas edades deben estar estudiando o trabajando y que si no lo hacen, son recurso humano desperdiciado.

El vocablo ‘Nini’ visualiza un problema, muestra algo real, prende alarmas, pero respecto de él debe haber más precisión pues no está claramente decantado e incluye a un amplio grupo que no es estable ni estacionario y sus integrantes están en diferentes fases de su ciclo vital; además, estadísticamente llama a confusión ya que busca definir un segmento de población no por lo que hace, sino por lo que no hace.

La medición de ‘Nini’ comprende a jóvenes rechazados o desertores del sistema escolar, además, a quienes forman parte del desempleo juvenil, pueden caber jóvenes profesionales desempleados, lo mismo que aquellos que ayudan en labores domésticas y a jóvenes que desempeñan roles marginales. Por ello no es un indicador útil para diseñar políticas públicas ya que una agenda estatal no se puede centrar en personas identificadas por un concepto vago y es posible que allí no estén todos los que son, ni sean todos los que están.



Las estadísticas sobre los ‘Nini’ no son oficiales pero circulan y se aceptan pues los jóvenes son el más importante activo humano de un país y han sido grandes víctimas de la actual crisis económica mundial.

En tal sentido, en nuestra capital poca información se puede recalar sobre el tema, aunque es palpable que el alto desempleo que registra Popayán entre la juventud, a lo mejor tenga en ese rango de edad, a gran cantidad de jovencitos que poco interés le prestan al trabajar o al estudiar.

Los datos sobre los ‘Nini’ prenden alarmas ya que muestran que en la sociedad se ahondan desigualdades, crece la desesperanza en millares de hogares y muchos de quienes son “Nini”, terminan vinculados al crimen y a distintas formas de violencia.

Y para completar, la vaguedad del vocablo ha permitido que la prensa frívola ya hable de la generación ‘Nini’, las características de los ‘Nini’, la ropa que visten los ‘Nini’, etc.