Editorial: Entre la esperanza y la incertidumbre

Hoy, la ciudad de la Eterna Primavera, Medellín, es escenario del Foro Mundial de Productores de Café, evento organizado por la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia – FNC, en la que se darán cita representantes de los Caficultores de más de 40 países del mundo cafetero, y contará con un número cercano de 1.200 asistentes, entre los cuales habrá productores, dirigentes gremiales del sector cafetero colombiano, autoridades de los países productores, compradores, exportadores, torrefactores y conglomerados económicos de la industria de alimentos, entre otros; lo cual demuestra la capacidad de Convocatoria de la FNC y el marcado interés de los distintos actores de la cadena del café, desde quienes siembran la semilla del grano hasta quienes consumen una deliciosa taza de aromático café caliente, de manera particular de los productores, quienes aspiran a alcanzar un mejor reconocimiento económico por parte de los compradores, que compense la labor de nuestros Caficultores y sus familias de proveer al marcado con un café de alta calidad.




El objetivo central del Foro lo constituye el estudio y análisis de la problemática que viven los productores del grano en el mundo cafetero, en virtud de que, en la cadena global de la industria del café, al productor es a quien menos rentabilidad del negocio le corresponde, esto debido al precio de compra del café pergamino verde, el que se embarca en nuestros puertos del Pacífico y del Atlántico para satisfacer los cada vez mayores y más exigentes paladares de los consumidores por el café colombiano, que se encuentran en Norteamérica, Europa y Asia.

Cabe señalar que desde la terminación del Acuerdo o Pacto Mundial Cafetero en el año de 1989, el cual establecía, de manera concertada entre productores y compradores, el precio internacional del Café, controlando la oferta y la demanda del grano, lo que permitía reconocer un justo precio a los productores, época en que el sector cafetero de nuestro país vivió la época dorada, en la que esta actividad productiva era rentable para los cafeteros y para los respectivos países productores, eran tiempos en que ser Caficultor valía la pena, porque la retribución dada al productor le permitía vivir en mejores condiciones de bienestar y prosperidad para ellos y sus familias, cuestión que después del rompimiento del Pacto la actividad cafetera se fue deteriorando y sumiendo a los productores en un mar de desesperanza y frustración

Por lo que hoy es imprescindible, esto es lo que busca el Foro Mundial de Productores, promover la corresponsabilidad que debe existir entre productores y compradores, particularmente de estos últimos sobre los primeros, para lograr una mayor equidad en la distribución de las utilidades de la industria del café, a fin de que la actividad Cafetera sea sostenible a nivel mundial, máxime cuando hoy en el mundo, para la próxima década, se presenta un gran déficit de producción de sacos de café, cercano a los 50 millones, por la creciente demanda de esta exquisita bebida en todo el mundo.

Los productores hoy se debaten entre la esperanza y la incertidumbre, pues de las conclusiones que arroje este Foro, liderados por la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, se definirá el futuro de la caficultura y del comercio mundial del café.