Editorial: El peatón también debe responsabilizarse

“Ay, Dios mío, hasta que no se muera el primero la gente no va a aprender”, grita una usuaria de una de las rutas del servicio público colectivo mientras el busetón en el que se transporta frena abruptamente para no llevarse a tres señores mayores que cruzan repentinamente la Autopista Panamericana en inmediaciones de la Terminal de Transportes, por fuera de una de las zonas peatonales que se han instalado en el sector.

Lo anterior es el común denominador en las avenidas más transitadas de la capital caucana, donde no paran las imprudencias de los peatones que cruzan de un punto a otro estas calles, carreras y avenidas.

Para analiza este tipo de casos para que las autoridades estudien la posibilidad de sanciones y comparendos a este tipo de infractores. Fotos y videos debe servir como prueba para hacerles el seguimiento a los imprudentes que cometen este tipo de peligrosas imprudencias.

La Secretaría de Tránsito junto al Fondo de Prevención Vial, adelanta, varios operativos para que la gente acate las normas, incluyendo las relacionadas con los peatones. Aunque en muchos puntos la señalización no es la mejor, es importante que los organismos de tránsitos hayan iniciado por concientizar a los residentes en fallas como el mal parqueo, el uso de puentes peatonales y el de las cebras en zonas semaforizadas. Estas jornadas pedagógicas se hacen precisamente en esos puntos donde la accidentalidad tiene cifras preocupantes.

Pero no hay que dejar de ponerle el ojo al peatón, quien también tiene deberes que cumplir en las vías. Las quejas de que a la ciudad le faltan puentes son válidas pero no justifican la imprudencia. Igualmente no se justifica cruzar la vía sin esperar a que el semáforo cambie porque “el sol está fuerte”, o con la excusa de que la “cebra está lejos”, o simplemente porque “vamos de afán”.  Los agentes de Tránsito y el personal contratado para tal fin desde la Secretaría,  dicen que una de las tareas más complicadas es tratar con el peatón. “Optan por lo más fácil sin tener en cuenta su seguridad, muchos distraídos, en estados de ánimo distintos, pero es el más vulnerable y por eso tiene preferencia en la vía”, nos contó un agente.

La pedagogía con las empresas de transporte público se viene ejecutando en puntos del centro de la ciudad, aunque sería pertinente trasladarla a puntos de periferia en nuestra capital. Pero es claro de todos modos, que toca empezar cuanto antes a “afectarle” el bolsillo a más de un peatón, para ver si con la sanción aprenden.