Editorial: El mal parqueo, de la campaña a la sanción

Desde hace varios meses, la Secretaría de Tránsito de Popayán viene trabajando en campañas para mejorar la movilidad en determinados puntos de la capital caucana. Uno de sus objetivos, al que deberían de darle prioridad todos los días, es el mal parqueo, que se volvió una epidemia en las angostas calles del centro de la ciudad y en otras zonas en especial las comerciales.

Esta anomalía no es nueva y muestra varias falencias: la primera y más obvia es que hay más carros que vías para soportarlos; luego, que las pocas vías que hay son obstruidas por los carros aparcados en ellas porque simplemente hay escases de parqueaderos públicos, en especial en la zona histórica de nuestra capital; asimismo, áreas de gran movimiento comercial como las plazas de mercado o negocios de acopio por ejemplo, no cuentan con parqueaderos propios para compradores o para facilitar el descargue de mercancías.

Ahora, también es notoria la falta de civismo de conductores que estacionan sus vehículos en zonas prohibidas, con la disculpa que no van a demorar mucho. De esta forma vemos automotores regados sobre las calles y carreras en especial en la zona aledaña al parque Caldas, provocando malestar en el tránsito de esta importante zona payanesa.

En ese orden de ideas, debemos recalcar la buena campaña que se adelanta sobre la calle 6 en inmediaciones del Anarkos, o sobre la carrera 8, en la que se señalizaron paraderos exclusivos para vehículos de servicio público, lo que mejoró el tránsito en esas arteras del centro payanés

Este tipo de campañas deben reforzarse aunque es hora de pensar en castigos más severos. Hay sitios ya emblemáticos por el parqueo indebido en varios puntos de Popayán, como los aledaños a las plazas de mercado de los barrios Bolívar y La Esmeralda, lugares hasta donde las autoridades de tránsito deberían darse una vuelta con suficientes agentes y varias grúas para imponer el orden. Igualmente, hay que comenzar a vigilar la zona de las calles 4 y 5 en inmediaciones del barrio Valencia, recientemente remozadas dentro de las obras del sistema estratégico de transporte. En dichos lugares, ya son recurrentes las quejas ciudadanas sobre mal estacionamiento, en especial de automotores de gran calado que descargan mercancía sin ningún control de horario.






Popayán tiene limitaciones serias por su geografía para hacer vías nuevas y hasta para ampliar las que hay, pero si hubiese más disciplina y más respeto por las normas y las autoridades, los conductores se abstendrían de obstaculizar el tráfico con tanto descaro y se restauraría mucho el flujo vehicular. Ojalá que eso ocurriera.